El incendio ocurrido en el hotel Viva Wyndham Dominicus Beach, en Bayahíbe, pone en relevancia la importancia de garantizar la seguridad en los complejos turísticos de República Dominicana, uno de los principales destinos del Caribe y cuya infraestructura hotelera continúa en expansión.
Datos de la Asociación Nacional de Hoteles y Restaurantes (Asonahores) y la Oficina Nacional de Estadística (ONE) indican que el país cerró 2025 con 1,030 establecimientos hoteleros y 94,309 habitaciones, un incremento de 4.7 % respecto a 2024.
El fuego, cuyas causas aún no han sido dadas a conocer oficialmente, obligó a la evacuación de 1,690 huéspedes alojados en el complejo turístico y dejó como saldo la muerte de una turista italiana.
De manera preliminar, se ha observado que el fuego se propagó con rapidez debido a la naturaleza combustible de parte de las estructuras de techo elaboradas con cana, así como a las condiciones de viento presentes en el área, factores que habrían contribuido a la expansión de las llamas.
Garantizar la seguridad de los turistas
El crecimiento de la infraestructura hotelera y el incremento de extranjeros no residentes plantean mayores desafíos en materia de prevención de riesgos y seguridad en los establecimientos turísticos.
El arquitecto y urbanista Richard Moreta Castillo advirtió que las debilidades en la planificación urbana y la regulación de la construcción en República Dominicana representan un riesgo directo para la seguridad del patrimonio turístico nacional.
El especialista señaló que la falta de aplicación efectiva de códigos internacionales y la influencia política en la aprobación de proyectos aumentan la vulnerabilidad de complejos hoteleros, especialmente en polos turísticos de alta concentración, como Punta Cana y otras zonas del Este.
Moreta criticó la ausencia de una adopción vinculante de estándares internacionales, como el International Building Code (IBC) y las normas de la National Fire Protection Association (NFPA), situación que considera una “zona gris” regulatoria que debilita los controles de seguridad en las edificaciones turísticas.
Asimismo, comparó la situación dominicana con países como Alemania, Japón y Estados Unidos, donde los códigos de construcción tienen carácter legal estricto y generan responsabilidades civiles claras en caso de fallos estructurales.
A juicio del urbanista, la arquitectura debe equilibrar la estética con la seguridad pública, una premisa que, según afirmó, se ve comprometida cuando las normativas técnicas no son aplicadas rigurosamente o cuando factores ajenos a criterios profesionales influyen en la aprobación de proyectos.
El COE indicó que las actividades turísticas y comerciales en Bayahíbe y zonas aledañas se mantienen sin alteraciones, en un intento por preservar la estabilidad del destino.
Moreta llamó al Estado a fortalecer la fiscalización técnica, profesionalizar las instituciones reguladoras y garantizar que las designaciones en el sector construcción respondan a méritos profesionales, al considerar la seguridad estructural como un componente esencial para la sostenibilidad del turismo dominicano.
¿Qué exigen las normas a los hoteles?
Los establecimientos turísticos deben cumplir las regulaciones generales establecidas por el Ministerio de Vivienda y Edificaciones (Mived), así como el Reglamento 2115 de Clasificación y Normas para Establecimientos Hoteleros.
El Reglamento 2115 establece que los complejos hoteleros deben contar con:
- Sistemas de protección contra incendios adecuados a la estructura y capacidad del establecimiento.
- Extintores y sistemas hidráulicos contra incendios en todas las dependencias generales y plantas de habitaciones.
- Revisiones periódicas de todos los equipos y sistemas de protección contra incendios.
- Alumbrado de emergencia autónomo en salidas, pasillos y escaleras.
- Dispositivos de alarma acústica audibles en todo el establecimiento.
- Sistemas de alarma conectados a una central de monitoreo permanentemente atendida por personal del hotel.
- Instalaciones resistentes al fuego para la activación de alarmas desde la recepción y desde todas las plantas.
- Señalización visible de las salidas de emergencia.
- Indicaciones de “prohibido fumar” en áreas donde exista riesgo de incendio.
- Capacitación permanente del personal sobre el manejo de equipos y las medidas que deben adoptarse en caso de emergencia.
El Poder Ejecutivo aprobó mediante el Decreto 818-03 el Reglamento del Funcionamiento de los Establecimientos Hoteleros, el cual modificó y actualizó el Reglamento 2115.
Este decreto es uno de los principales instrumentos legales que rigen la operación de hoteles en el país.
COE concluye la fase operativa
El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) informó el cierre de la fase operativa del incendio registrado en el hotel Viva Wyndham Dominicus Beach, tras confirmar que el fuego fue sofocado en su totalidad mediante un operativo interinstitucional.
Además, se informó que en las operaciones participaron cuerpos de bomberos de la región, Central Romana Corporation y el Aeropuerto Internacional de Punta Cana brindaron apoyo con recursos especializados para combatir el fuego.
Punta Cana concentra gran parte del turismo nacional
El crecimiento del turismo también ha generado procesos de masificación en algunos destinos.
De acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la provincia La Altagracia registra una densidad de 2,240 visitantes internacionales por kilómetro cuadrado, una de las más elevadas del país.
La provincia, donde se encuentra Punta Cana, concentró más de la mitad de las llegadas internacionales al país y alberga alrededor del 58 % de las estancias hoteleras nacionales, además de seis de cada 10 habitaciones disponibles en República Dominicana.
El BID también advierte que la alta concentración de la oferta turística y el predominio del modelo todo incluido" plantean retos para la sostenibilidad de los destinos, por lo que recomienda diversificar la oferta y fortalecer la planificación territorial.
Para organismos internacionales, el aumento de visitantes y de la infraestructura turística hace cada vez más necesario reforzar la supervisión técnica y las medidas de prevención, con el fin de preservar la seguridad.
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