La economía dominicana enfrenta esta semana su examen más difícil desde la pandemia. El gobierno del presidente Luis Abinader presentó un paquete de austeridad de RD$ 40,000 millones, recortó a la mitad el financiamiento a los partidos políticos y mantiene un subsidio a los combustibles que consume cerca de RD$ 1,300 millones cada semana. Todo eso, mientras el conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán amenaza con prolongarse sin fecha de cierre y el precio del petróleo presiona sin pausa las finanzas públicas.

La pregunta que recorre los círculos económicos del país es directa: ¿alcanza con la responsabilidad fiscal cuando la crisis es global?

Qué tan vulnerable es la economía dominicana ante la crisis del petróleo

El economista Antonio Ciriaco Cruz es categórico: la duración del conflicto en Medio Oriente es la variable que lo define todo.

"La crisis petrolera causada por el conflicto EEUU-Israel contra Irán amenaza con prolongarse de manera indefinida. De ser así, sus repercusiones en la economía mundial, y por consecuencia en la economía dominicana, provocarían un menor crecimiento con respecto a lo proyectado", señala el especialista.

Para este año 2026, el último panorama macroeconómico proyectó un crecimiento del 3.75% para la economía dominicana. Ese número, según Ciriaco Cruz, está directamente condicionado a lo que ocurra en el estrecho de Ormuz. Una prolongación del conflicto elevaría los precios del crudo y desataría una inflación de costos que empujaría el nivel de precios por encima de la meta del 4.0% establecida por el Banco Central de la República Dominicana (BCRD).

El cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán generó una pérdida inicial de suministro de aproximadamente 10 millones de barriles diarios, una cifra confirmada por la Agencia Internacional de Energía (AIE) en su informe de abril de 2026 y calificada como una crisis sin precedentes históricos.

Cuánto tiempo aguanta el subsidio a los combustibles

Desde el inicio del conflicto bélico, el gobierno destina en promedio RD$ 1,300 millones semanales para subsidiar los diferentes tipos de combustibles. El presupuesto total disponible para ese fin suma RD$ 23,500 millones: RD$ 13,500 millones originales más RD$ 10,000 millones adicionales aprobados tras el estallido de la crisis.

"Si los precios internacionales del petróleo promediaran en 100 dólares el barril, el subsidio se agotaría en las próximas cinco semanas, quedando alrededor de RD$ 7,500 millones de pesos", advierte el economista.

La señal de alarma ya es visible en los precios al consumidor. Desde el 2 de mayo, la gasolina premium subió RD$ 9.00 por galón hasta alcanzar RD$ 323.10, y el gasoil óptimo llegó a RD$ 275.10, según dispuso el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM). El gobierno, por su parte, instaló una mesa permanente con el sector transporte para evitar que el alza se traslade al costo del pasaje, con una inversión adicional estimada en RD$ 800 millones.

Por qué el recorte a los partidos no resuelve el problema de fondo

El plan de austeridad anunciado por el gobierno en el 57.° Consejo de Ministros tiene como medida más visible el recorte del 50% al financiamiento público de los partidos políticos. La decisión generó reacciones divididas en el espectro político, pero los economistas advierten que su peso real dentro del ajuste es marginal.

El recorte a los partidos representa apenas el 1.5% del total del ajuste fiscal de RD$ 40,000 millones. El grueso del ajuste descansa en recortes al gasto operativo del Estado: publicidad, viáticos, compra de vehículos, eventos y contrataciones.

El sector empresarial también puso el dedo en la llaga. La Asociación Interamericana de Empresas e Industrias (ASINE) exigió al gobierno que acompañe el paquete con una memoria técnica detallada y metas verificables, advirtiendo que sin esos instrumentos la contención del gasto corre el riesgo de quedarse en un ejercicio declarativo.

Qué implica un cambio de postura de la Reserva Federal para República Dominicana

Más allá del petróleo, Ciriaco Cruz identifica un segundo riesgo que podría complicar aún más el panorama: un giro en la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed).

El economista señala que la inflación en Estados Unidos subió al 3.8%, lo que anticipa que en una próxima reunión de la Fed —ahora bajo la conducción de su nuevo presidente, Kevin Warsh— se elevaría la tasa de interés de referencia. Esa decisión induciría un cambio de postura en la política monetaria dominicana, haciéndola más restrictiva.

"Una política monetaria más restrictiva elevaría las tasas de interés y afectaría el consumo y la inversión privada, ralentizando el crecimiento económico", explica Ciriaco Cruz.

El contexto internacional respalda esa lectura. La guerra en Medio Oriente ya genera una nueva ola de presiones inflacionarias que impactan tanto a economías desarrolladas como emergentes, con efectos directos sobre el costo del crédito y la estabilidad de los tipos de cambio.

El gobernador del BCRD, Héctor Valdez Albizu, ya abordó estos riesgos en sus reuniones con el Fondo Monetario Internacional en abril, donde se analizaron las perspectivas de crecimiento e inflación del país y los efectos de la incertidumbre geopolítica sobre los precios del petróleo.

Si el conflicto se prolonga, ¿Qué pasa con las metas del gobierno?

La conclusión de Ciriaco Cruz es clara: tanto la meta de crecimiento del 3.75% como la meta de inflación del 4.0% para 2026 están supeditadas, en gran medida, a la duración del conflicto bélico.

"A pesar de las medidas de austeridad y contingencias que ha tomado el gobierno para resguardar la estabilidad social, la meta de crecimiento establecida para este año 2026 de 3.75% e igualmente la meta de inflación de 4.0% están muy supeditadas a la prolongación o no del conflicto bélico EEUU-Israel contra Irán", concluye el economista.

El gobierno, por su parte, ha optado por una estrategia diferente a la que aplicó durante la guerra entre Rusia y Ucrania en 2022. Si en aquella ocasión apostó por subsidios directos y reducción de aranceles, en 2026 la respuesta giró hacia la austeridad y el recorte del gasto público. El tiempo dirá si ese cambio de enfoque fue suficiente.

Lo que es seguro es que la responsabilidad fiscal, por sí sola, no neutraliza un choque externo de esta magnitud. La economía dominicana puede ordenar su casa, pero no puede controlar el precio del barril.

Katheryn Luna

Editora de Economía

Editora de Economía. Periodista. Comunicadora Social, con maestría en Comunicación Corporativa. Experiencia en temas educativos, salud, turismo, tránsito, transporte, gestión de desechos, agua y economía. Premios AIRD, Funglode, FIL, Indocal, Unicef, Juan Bosch, Raphy Durán y PEL.

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