La guerra en Medio Oriente no es solo un conflicto geopolítico: es también una redistribución del poder energético mundial. Y en ese tablero, Estados Unidos aparece como uno de los principales ganadores. Así lo plantea el CREES en un análisis que cruza datos de producción global con la estrategia de seguridad de Washington y los efectos del conflicto en el Golfo Pérsico.

El gigante que produce más que nadie

De acuerdo con la Administración de Información Energética de los Estados Unidos (EIA), ese país lidera la producción mundial de petróleo con el 16.1% del total global, por encima de Rusia (11.7 %) y Arabia Saudita (11.3%). En gas natural, la brecha es aún mayor: Estados Unidos concentra el 25.4 % de la producción mundial, frente al 15.2% de Rusia y el 6.6% de Irán.

Pero el dato más llamativo está en el helio. Según el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS), ese país produce el 42.6% del helio global, muy por encima de Qatar (33.2%) y Rusia (9.5%). Este mineral, que suele pasar desapercibido en el debate energético, es un insumo crítico en la fabricación de semiconductores y en equipos médicos como los dispositivos de resonancia magnética.

Una estrategia que no es casual

Este liderazgo no es producto del azar. En la Estrategia Nacional de Seguridad de Estados Unidos, publicada en noviembre de 2025, se menciona explícitamente la importancia de garantizar la seguridad energética, el control de cadenas de suministro y el acceso a materiales críticos. En ese marco, la escasez y el consecuente aumento de precios derivados del conflicto en Medio Oriente posicionan a Washington como beneficiario directo, dada su hegemonía en esos mercados, según el análisis del CREES.

Petróleo, gas y helio: cómo el conflicto en Medio Oriente consolida el liderazgo energético de Estados Unidos

Ras Laffan y Ormuz: el doble golpe al mercado global

El escenario se agravó con dos eventos que sacudieron la oferta global de energía. El cierre del Estrecho de Ormuz y el ataque a las instalaciones de Ras Laffan, en Qatar —el principal centro de exportación de gas natural del mundo—, redujeron la oferta global de gas natural y helio, presionando aún más los precios internacionales.

El resultado es una reconfiguración del mercado energético global en la que Estados Unidos, como primer productor mundial de los tres recursos —petróleo, gas y helio—, sale fortalecido mientras los países importadores netos absorben el golpe.

Katheryn Luna

Editora de Economía

Editora de Economía. Periodista. Comunicadora Social, con maestría en Comunicación Corporativa. Experiencia en temas educativos, salud, turismo, tránsito, transporte, gestión de desechos, agua y economía. Premios AIRD, Funglode, FIL, Indocal, Unicef, Juan Bosch, Raphy Durán y PEL.

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