¿Es el poema que se ha escrito, el poema? ¿O es ese poema un portal abierto hacia otro escrito?
En el inimaginable abismo que existe entre las letras de unos versos que respiran insomnios, entre esporas poéticas que circundan las desviaciones de una realidad que ha dejado de serlo, la palabra, una vez liberada del yugo del subconsciente, decide comunicar, a cada lector de manera independiente, las interpretaciones multipolares del poema.
Allí, en ese espacio gris que sucumbe ante las ideas, penetra el sesgo sensorial de la conciencia. Ya no somos simples lectores. Somos piezas incautas del ilimitado tablero que domina el poeta.
Medar Serrata, un artista de la palabra escrita, un artesano de la palabra hablada, provoca, con su incesante búsqueda de la insondable profundidad del buen escribir, la fisura supradimensional, que nos atrapa y nos hace arrastrar hasta la magia pura de la poesía.
Nacido en Santo Domingo en 1964, el poeta y ensayista dominicano, desdibuja los límites de lo lógico y en su cultivar cósmico de la palabra, explora las intrincadas emociones humanas dotándolas, ahora, de hechizos y maleficios irrevocables:
"Poeta, mago de la angustia y del desvelo, yo te saludo
y digo que tu poder es asombroso.
¿Cómo sabías que andaba enredado en estos asuntos? ¿Cómo supiste?". ("Ostinato")¹. Fragmento.
En su andar poético, Serrata irrumpe terrenos inexplorados, haciendo caso omiso a las advertidas razones de no penetrar las barreras inquebrantables de lo escritural:
"Por la escalera se asciende hasta el trapecio,
mas el trapecio ¿justifica a la escalera?
Antesala del pavor,
señora del ascenso y del descenso,
ser elástico, extendido, hecho de múltiples tropiezos y caídas,
puede que la oblicua geometría de una escalera te distraiga,
¿mas no es al trapecio que tus miradas lanzan
furtivas llamaradas de estupor?
Porque estás atado a los rieles de un tren
que viene de la eternidad y va hacia la eternidad
y oyes el silbato del tren que se acerca…". (Poema citado)² Fragmento.
Medar, quien ve la poesía “como un ejercicio de la respiración, germen de la historia, lenguaje condensado que rebasa los límites de la inmediatez y que funda, desde su infinita movilidad, un espacio perdurable” ³, debilita las fuerzas de lo imposible, haciendo del proceso inspirado su fortaleza:
"Reflejo de su propia imagen es el cuerpo
la ventana a lo inasible
presencia que es estorbo
atropelladas formas que el calor desata ruinas
basurero sin fin donde echar las edades
Quizás un hado adverso en vilo lo sostiene
le otorga larga vida propiedades
pasión por las quimeras
por eso sobra todo cuando nada nos falta
y una espada de fuero una espada
encendida cierra el paso y un gran árbol
veloz como la dicha es el deseo
Quizás permaneciendo es como se destruye
por eso sangra más la herida que no ha sido
y el hombre se desploma bajo el peso de su sueño
Derribado así sin advertirlo
arrastrándose entre seres que no le conciernen
–el labio de la esfinge las naves la escalera–
¿cómo alzar su mano para tocar lo puro?
¿Y qué cosa es la pureza –tú que lo sabes-–?
¿Qué poderosa voz traza los límites
y una espada encendida pone frente al árbol?" ("La permanencia")⁴
Inspiración que, el autor de "Las piedras del ábaco", utiliza para hacer levitar las letras y a las ingrávidas metáforas que crean la formas del verso transverso:
"Los círculos concéntricos que produjo la inmersión de la
[escobilla
en el agua
renovaron su antigua obsesión por lo infinito
Un círculo engendraba a otro círculo en un trazo
cuya línea sinuosa continuaría expandiéndose
como las corrientes en las profundidades marinas
La escobilla a su vez intentaba
la siniestra forma del erizo
Cuando el hombre salió a escena hace un cuarto de
[millón de años
ya el mar estaba allí
y el hombre lo miró maravillado". ("Rapsodia para tontos")⁵ Fragmento
"La obra de Médar Serrata…", en opinión del gran poeta y ensayista dominicano Plinio Chahín,"…desde Las piedras del ábaco hasta Rapsodia para tontos, nace de su descolocación en un mundo que no siente suyo, pero en el que, sin remedio, tiene que vivir"⁶. Sin embargo, no solo allí vive, sino que lo desvive y crea mundos paralelos que, lejos de ser diferentes, son su imagen y semejanza:
"En un cuadro de Goico estoy mirando a solas
las líneas y el color del desamparo
una frente que estalla un rostro atribulado
-mi propio rostro- veo
mi pensamiento mismo saltando de ola en ola
Ese cuadro no existe desde luego
o fue destruido talvez
o se ha extraviado
yo lo rescato ahora
talvez yo lo he pintado
y es Goico quien escribe este poema". ("Retrato del pintor Carlos Goico")⁷
"Hago reposar la poesía, nadie me espera, por eso no me desespero en publicar", interpreté del decir del poeta ante las atinadas preguntas de los destacados escritores Basilio Belliard y Lizamavel Collado, en el innovador y cultural programa de televisión "Entre Lectores" transmitido un domingo de marzo del presente año. Y es ese esperar acucioso lo que lo hace engendrar la palabra con la virtud preferida de las letras: La paciencia.
"Si la razón no destruyera lo que pienso,
mi pensamiento acabaría por destruirme.
Aunque una cosa es pensar y otra frotar tus sienes
hasta que lo oscuro done su migaja de esplendor,
su viruta de asombro.
Uno aspira a la perfección y acaba por conformarse
con un montón de palabras y una gran incertidumbre.
Mas yo que digo amar la perfección y me acuesto con la incertidumbre…" ("Ostinato")⁸ Fragmento
El doctor Medar Serrata, quien, junto a su esposa, la virtuosa escritora, poeta y traductora, doctora Rebeca Castellanos, ha engrandecido la docencia y la literatura en los Estados Unidos, divulgando su lengua y su cultura, al llevar su pensar sobre los puentes más enraizado de los idiomas:
"No es la hipóstasis o el verbo —la palabra—
sino los puentes de absolución que se descuelgan
entre una y otra palabra
hacia esa región de tormentos cristalizados
donde el pensamiento se extiende como liana".("Ostinato")⁹ Fragmento.
Y sí, el poema, en manos de los hechizos de don Medar Serrata, es un portal abierto hacia la magia, y el poema deja de ser lo que se escribe, para ser conjuro, irrealidad y permanencia.
Notas:
(¹) (²) (⁸) (⁹) Herrera, Jochy, Poemas de Médar Serrata, Plenamar, 2020
(³) Serrata, Medar, "Cómo dibujar un pájaro que sea su propio vuelo (Apuntes sobre la poesía de José Mármol), El Siglo 24/03/2001, recogido en el libro "Anatomía de un poeta. Aproximaciones críticas a José Mármol", de Carlos X. Ardavín, 2005.
(⁴)(⁷)https://rodriguesoriano.net/wp-content/uploads/2015/05/carlosgoico.pdf
(⁵)Cabrera, Fernando, “Voces con un merengue al fondo. Muestra de poesía dominicana contemporánea". Pág.74(⁶)Chahín, Plinio, "Médar Serrata o el rapsoda de la destrucción", Acento, 19/03/2019
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