Una investigación del Centro Sismológico Nacional de la Universidad de Chile determinó que la ruptura del 24 de junio de 2026 se propagó desde la falla terrestre de Boconó hasta la submarina de San Sebastián.

El proceso duró unos 70 segundos y alcanzó velocidades de hasta 5,5 kilómetros por segundo.

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), por su parte, registró dos terremotos consecutivos, de magnitudes 7,2 y 7,5, y reconstruyó la ruptura principal como un movimiento que avanzó hacia el este.

Un terremoto puede comenzar en una fractura de la corteza terrestre y extenderse hacia otra.

Esta posibilidad quedó documentada en una investigación científica sobre la secuencia sísmica que sacudió el norte de Venezuela el 24 de junio de 2026, en la que participaron investigadores chilenos y venezolanos.

El estudio, encabezado por Sebastián Riquelme, del Centro Sismológico Nacional (CSN) de la Universidad de Chile, concluyó que la ruptura se inició en el sistema de fallas de Boconó y se propagó posteriormente hacia la falla submarina de San Sebastián, frente a la costa norte venezolana.

Terremoto en Venezuela rompió dos sistemas de fallas y alcanzó velocidad 'supershear'
Terremoto en Venezuela rompió dos sistemas de fallas y alcanzó velocidad 'supershear'

Los investigadores estimaron que el proceso de ruptura se prolongó aproximadamente 70 segundos y alcanzó velocidades de hasta 5,5 kilómetros por segundo en determinados sectores de la falla de San Sebastián.

Esta velocidad corresponde a un fenómeno conocido como ruptura supercortante (supershear), en el que la fractura avanza más rápido que las ondas sísmicas de corte que se desplazan por las rocas.

Los resultados fueron publicados en The Seismic Record, revista de la Sociedad Sismológica de Estados Unidos.

Terremoto en Venezuela rompió dos sistemas de fallas y alcanzó velocidad 'supershear'

La investigación tiene una particularidad: mientras el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) clasifica los acontecimientos como un doblete sísmico —dos terremotos consecutivos—, el equipo chileno sostiene que los registros son más compatibles con una ruptura compleja que atravesó dos segmentos de fallas, y no con dos terremotos dinámicamente independientes.

El terremoto de Venezuela se generó en la falla terrestre de Boconó y posteriormente traspasó su energía propagándose hacia la falla submarina de San Sebastián. Este comportamiento de ruptura combinada demuestra que los límites de las fallas sísmicas son continuos en la naturaleza y reafirma la complejidad tectónica de la zona de contacto entre las placas Sudamericana y del Caribe.

Dos terremotos en apenas 33 segundos

El USGS registró dos movimientos sísmicos importantes el 24 de junio de 2026. El primero ocurrió a las 22:04:31 UTC, con una magnitud de 7,2, y tuvo su epicentro a unos 20 kilómetros al este de San Felipe, Venezuela.

El segundo se produjo a las 22:05:04 UTC, con una magnitud de 7,5, y fue localizado a unos 20 kilómetros al oeste de Catia La Mar. Ambos acontecimientos tuvieron una profundidad calculada de 10 kilómetros.

La diferencia entre las horas de origen publicadas por el organismo estadounidense es de 33 segundos. Aunque algunos apartados descriptivos de la ficha del USGS mencionan intervalos de 32 y 39 segundos, los horarios registrados para ambos eventos permiten establecer esa diferencia de 33 segundos.

El organismo estadounidense identifica el primer movimiento como un terremoto precursor (foreshock) y el segundo como el terremoto principal (mainshock). Por ello, clasifica la secuencia como un doblete sísmico.

La investigación chilena, sin embargo, utiliza un modelo de reconstrucción de la fuente sísmica que no respalda la existencia de dos terremotos dinámicamente independientes. Sus autores consideran que el proceso se explica mejor mediante una ruptura que comenzó en una estructura geológica y continuó en otra.

Los investigadores calcularon que el momento sísmico total liberado durante la secuencia equivale a una magnitud Mw 7,6. Esta cifra no reemplaza las magnitudes individuales de 7,2 y 7,5 publicadas por el USGS: representa una estimación del momento sísmico combinado del proceso estudiado.

De la falla terrestre de Boconó a la submarina de San Sebastián

Terremoto en Venezuela rompió dos sistemas de fallas y alcanzó velocidad 'supershear'

Para comprender el descubrimiento hay que conocer qué son las fallas geológicas. Se trata de fracturas de la corteza terrestre en las que las rocas pueden desplazarse debido a las fuerzas generadas por el movimiento de las placas tectónicas.

En el norte de Venezuela, la interacción entre las placas del Caribe y Sudamericana genera tensiones que son absorbidas por diferentes sistemas de fallas.

Una de ellas es la de Boconó, que atraviesa la cordillera de Mérida. La otra es la de San Sebastián, situada en el norte venezolano y con segmentos bajo el mar.

El equipo chileno utilizó registros sísmicos, mediciones del movimiento del suelo y observaciones satelitales para reconstruir el desplazamiento de la ruptura.

Los resultados indican que el movimiento comenzó en Boconó y pasó posteriormente a San Sebastián, donde continuó su propagación hacia el este.

Las imágenes satelitales permitieron identificar dos zonas de deformación del terreno que, según el modelo de los investigadores, no podían explicarse satisfactoriamente mediante una sola superficie de ruptura.

La interpretación propone, por tanto, que las dos fallas participaron en un mismo proceso sísmico. Esto resulta relevante porque demuestra que las estructuras geológicas próximas no necesariamente deben estudiarse como unidades independientes al calcular el riesgo de grandes terremotos.

Terremoto en Venezuela rompió dos sistemas de fallas y alcanzó velocidad 'supershear'

Una velocidad de hasta 5,5 kilómetros por segundo

Otro de los resultados más destacados fue la velocidad alcanzada por la ruptura en la falla de San Sebastián.

Los investigadores estimaron velocidades de hasta 5,5 kilómetros por segundo, una característica que los especialistas denominan supercortante.

En palabras sencillas, significa que la fractura avanzó más rápido que las ondas sísmicas de corte, conocidas como ondas S, que viajan por el interior de las rocas.

No significa que el terremoto superara la velocidad del sonido en el aire. La comparación se establece con la velocidad de propagación de las ondas sísmicas dentro de la corteza terrestre.

El análisis identificó dos etapas en la propagación: durante los primeros 30 a 35 segundos, la ruptura avanzó a velocidades aproximadas de entre 4 y 5 kilómetros por segundo. Posteriormente, disminuyó hasta unos 2,5 kilómetros por segundo antes de detenerse.

Para sustentar esta conclusión, los científicos analizaron registros de movimiento fuerte y señales captadas por tres grandes redes de observación sísmica ubicadas en Alaska, Europa y el oeste de Estados Unidos.

La coincidencia de los resultados obtenidos mediante esas redes proporcionó evidencia adicional a favor de la interpretación supercortante.

¿Por qué duró aproximadamente 70 segundos?

La duración del proceso constituye otra característica importante del terremoto venezolano.

El equipo calculó que la ruptura se prolongó cerca de 70 segundos, aproximadamente el doble de los 33 segundos que las relaciones generales utilizadas por los investigadores estimaban para un evento de esa magnitud.

La explicación propuesta está relacionada con la complejidad de la ruptura y su propagación por dos segmentos geológicos diferentes.

Los científicos también analizaron los registros de cuatro estaciones de medición ubicadas en Caracas. Identificaron pulsos de velocidad del terreno de aproximadamente 13 a 14 segundos en algunas de sus mediciones horizontales.

Estos movimientos son relevantes para los especialistas en ingeniería porque las sacudidas prolongadas y los impulsos de velocidad pueden afectar de manera importante a determinadas construcciones, especialmente edificios altos y puentes.

La respuesta de cada estructura depende, sin embargo, de su diseño, sus materiales, las condiciones del terreno y la intensidad del movimiento recibido.

Terremoto en Venezuela rompió dos sistemas de fallas y alcanzó velocidad 'supershear'

Qué dicen científicos chilenos y qué registró el USGS

Las dos instituciones ofrecen información complementaria, pero sus interpretaciones sobre el mecanismo de la secuencia no son idénticas.

El USGS documentó dos eventos principales y desarrolló un modelo de ruptura para el terremoto de magnitud 7,5. En su reconstrucción, la ruptura se extendió principalmente hacia el este, desde una zona que podría corresponder al sector oriental del sistema de Boconó o al occidental de San Sebastián, y continuó hacia la costa y el segmento submarino de San Sebastián.

El organismo estadounidense estimó para el terremoto principal una superficie de ruptura de aproximadamente 175 kilómetros de longitud por 20 kilómetros de ancho.

El equipo chileno, en cambio, desarrolló un modelo de dos segmentos de falla y concluyó que la ruptura comenzó en Boconó y pasó después a San Sebastián. Su reconstrucción estima una extensión conjunta aproximada de 230 kilómetros de longitud y 30 kilómetros de ancho.

La diferencia fundamental es que el USGS identifica dos terremotos consecutivos y analiza principalmente la ruptura del evento mayor, mientras que los investigadores chilenos reconstruyen la secuencia como un proceso de ruptura conectado entre dos sistemas geológicos.

Terremoto en Venezuela rompió dos sistemas de fallas y alcanzó velocidad 'supershear'

Un descubrimiento con consecuencias para la prevención sísmica

La investigación tiene implicaciones para la manera en que se evalúa el peligro de terremotos en regiones con sistemas de fallas próximos.

Si una ruptura puede pasar de una falla a otra, estudiar cada estructura por separado podría dejar fuera escenarios de terremotos de mayor complejidad y dimensiones.

Los investigadores consideran necesario incorporar modelos de ruptura múltiple en los estudios de amenaza sísmica y en la planificación de infraestructuras.

El trabajo también señala que la acumulación de deformación detectada mediante mediciones geodésicas en la región era compatible con un potencial sísmico equivalente a Mw 7,6 en las estructuras estudiadas.

No obstante, estos resultados no permiten predecir cuándo ocurrirá otro terremoto ni establecer que una falla cercana vaya a romperse próximamente. Su utilidad consiste en mejorar los modelos científicos empleados para evaluar los escenarios posibles.

Fuentes documentales y científicas

  1. USGS: terremoto principal, magnitud 7,5 y análisis tectónico.

Aldo Rodríguez Villouta

Radicado en República Dominicana desde 2017, donde trabaja en Acento (www.acento.com.do) y dirige la oficina dominicana de GlobeArt de Chile, su país natal. Previamente, corresponsal de Inter Press Service (IPS), Agencia EFE, Latin American New Service (Lans, EEUU), Associated Press (AP) y BBC en Ecuador, Brasil, Italia y Venezuela. Paralelamente, corresponsal en Venezuela y Ecuador de Monitor de Radio Red de México y colaborador de la Agencia France Press (AFP) y en varios medios de prensa nacionales de esos y otros países, entre ellos Ecuadoradio y Diario Meridiano, de Ecuador, y Gazeta Mercantil, versión Mercosul en Río de Janeiro.

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