Los legisladores franceses tienen previsto votar este jueves un proyecto de ley respaldado por el Gobierno, basado en la idea de que el aumento del antisemitismo en el país con la mayor población judía de Europa se fundamenta en un odio "obsesivo" hacia Israel.
La legislación ha sido redactada y modificada en varias ocasiones desde que fue presentada por primera vez ante la Asamblea Nacional a finales de 2024.
Versiones anteriores habrían prohibido cualquier comparación entre Israel y la Alemania nazi por considerarla una "banalización" del Holocausto, y vetado los discursos públicos que llamaran a la mal definida "negación" de la existencia de un Estado.
Si se aprueba en su forma actual, la ley ampliará la definición de "apología del terrorismo"—defender o justificar actos terroristas, considerado delito en Francia— para incluir expresiones que "implícitamente" justifiquen o minimicen actos considerados terroristas.
La ley también convertiría en ilegal llamar a la "destrucción" de cualquier país reconocido por Francia, con penas de hasta cinco años de prisión.
El preámbulo del proyecto deja poco margen de duda sobre qué país tienen en mente sus autores:
“Hoy, el odio antijudío en nuestro país se alimenta de un odio obsesivo hacia Israel, cuya propia existencia es regularmente deslegitimada y criminalizada”, señala el texto.
“Este odio hacia el Estado de Israel es ahora inseparable del odio hacia los judíos”, añade la ley.
La propuesta —denominada "ley Yadan" en referencia a la diputada Caroline Yadan, quien la presentó— ha dividido a la Asamblea Nacional. Sus críticos sostienen que se trata de un intento equivocado de combatir el antisemitismo que podría resultar contraproducente, incluso alimentando más odio contra la comunidad judía.
Una petición en el sitio oficial de la Asamblea Nacional contra el proyecto había reunido más de 160.000 firmas hasta el viernes.
Francia ha experimentado un fuerte aumento de actos antisemitas desde los ataques terroristas liderados por Hamás el 7 de octubre de 2023 y la campaña militar israelí en la Franja de Gaza. En 2025, más de la mitad de todos los actos antirreligiosos denunciados tuvieron como objetivo a la comunidad judía.
Sin embargo, el informe anual de 2024 de la Comisión Nacional Consultiva de Derechos Humanos de Francia sobre la lucha contra el racismo, el antisemitismo y la xenofobia indicó que sus encuestas no han encontrado una relación estadísticamente significativa entre tener una visión negativa de la ideología política o religiosa del sionismo y prejuicios antisemitas.
“Por lo tanto, es difícil considerar el antisionismo como el principal motor del antisemitismo contemporáneo”, señala el informe.
Los legisladores de izquierda —desde dirigentes del Partido Socialista hasta Los Verdes y La Francia Insumisa— han criticado la ley como un intento de silenciar críticas legítimas al Gobierno israelí al definirlas como inherentemente antisemitas.
La extrema derecha de Agrupación Nacional, el partido conservador Los Republicanos, el bloque de centroderecha y algunos miembros del Partido Socialista, incluido el expresidente François Hollande, han respaldado el proyecto.
El Gobierno francés ha expresado abiertamente su apoyo a la ley —y su postura de que oponerse a la creación de un Estado judío en un territorio que anteriormente era palestino es, en esencia, antisemita—.
Durante la cena anual número 40 del Consejo Representativo de Instituciones Judías de Francia en febrero, el primer ministro Sébastien Lecornu afirmó que el Gobierno sometería el proyecto —presentado por primera vez por Yadan en 2024— a votación en primavera, argumentando que el país necesita nuevas leyes para hacer frente a lo que describió como una nueva forma de odio contra la comunidad judía en Francia.
“El antisionismo contemporáneo se ha convertido en la máscara de un viejo antisemitismo”, afirmó, en línea con el espíritu del proyecto de ley.
Lecornu añadió que los llamados a una Palestina libre "del río al mar" —un eslogan común entre activistas— constituyen un llamado explícito a la destrucción de Israel, ya que hacen referencia a su territorio. Los activistas sostienen que se trata de una demanda de libertad para quienes viven en tierras históricamente palestinas.
Aunque Lecornu afirmó que criticar al Gobierno israelí y sus acciones militares es legítimo, acusó a quienes describen la guerra de Israel en Gaza como un "genocidio" de "despojar a los judíos de su historia y transformarlos de víctimas en verdugos".
"Hablar de ‘genocidio’ en Gaza borra su memoria del Holocausto", declaró. "La minimiza y la invierte".
Una versión anterior del proyecto de ley proponía hacer ilegal comparar a Israel con la Alemania nazi —un artículo que fue eliminado por recomendación del Conseil d’État, el más alto tribunal administrativo de Francia—.
La Corte Internacional de Justicia advirtió en 2024 que la campaña militar de Israel en Gaza podría constituir plausiblemente un genocidio. Una comisión de investigación de la ONU fue más allá al año siguiente, al calificar las acciones de Israel en el territorio palestino como de naturaleza genocida.
"Peligroso"
Nathalie Tehio, presidenta de la Liga de Derechos Humanos de Francia —firme opositora al proyecto—, advirtió que vincular jurídicamente la protección de la comunidad judía en Francia con la protección del Estado de Israel podría, en realidad, alimentar el antisemitismo en lugar de combatirlo.
"En la práctica, equipara a los judíos franceses con Israel —lo cual es peligroso en sí mismo, ya que esa misma equivalencia alimenta el antisemitismo—", afirmó. "Pero también da la impresión de que existe un doble rasero, porque es una ley que aborda el antisemitismo al tiempo que actúa como defensa de Israel, por lo que existe un doble riesgo de reforzar el antisemitismo".
Otros críticos han cuestionado lo que describen como una redacción excesivamente amplia o vaga, que dificulta prever qué declaraciones podrían o no infringir la nueva legislación.
El Sindicato de Abogados de Francia advirtió en enero que penalizar declaraciones que "implícitamente" justifiquen o inciten actos terroristas convertiría, en la práctica, a los jueces en una especie de "policía del pensamiento".
Algunos también han puesto en duda la necesidad misma de una ley de este tipo.
François Dubuisson, profesor de derecho internacional en la Universidad Libre de Bruselas, señaló que Francia ya cuenta con un conjunto amplio de leyes contra la incitación al odio racial y contra la “apología” del terrorismo.
"A mi juicio, la legislación vigente en Francia es suficiente, porque lo que queda en la versión enmendada del proyecto —tras tener en cuenta la opinión del Conseil d’État— es principalmente una ampliación del delito de apología del terrorismo", explicó.
"Pero es importante señalar que, incluso bajo la legislación actual, este delito es extremadamente amplio y, de hecho, es objeto de fuertes críticas por parte de diversas organizaciones internacionales de derechos humanos".
Desde el ataque de Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023, la ley francesa sobre "apología del terrorismo" se ha utilizado para citar a cientos de activistas, sindicalistas, investigadores y políticos de izquierda a declarar ante la policía por declaraciones relacionadas con los ataques.
Rima Hassan, eurodiputada de la izquierda radical, fue puesta bajo custodia policial el jueves, acusada de justificar el terrorismo en una publicación en redes sociales que citaba a un militante japonés de extrema izquierda implicado en un ataque mortal contra el aeropuerto de Lod en 1972. Hassan, que posteriormente eliminó la publicación, ha sido citada a declarar en 16 casos, de los cuales 13 han sido archivados sin cargos.
Dubuisson afirmó que la necesidad de una ley que prohíba los llamados a la destrucción de un Estado resulta aún menos clara.
"Que yo sepa, esto no existe en ninguna parte del mundo", señaló. "No tengo conocimiento de ninguna legislación —y menos aún en Europa— que contemple un delito de este tipo".
Sostuvo que los llamados a la destrucción violenta de un Estado y de su población ya dejarían al autor expuesto a un conjunto de leyes existentes que penalizan la incitación a la violencia.
Y aunque el preámbulo del texto menciona específicamente a Israel, la redacción actual también abarcaría los llamados a la destrucción del Estado de Palestina, que Francia reconoció en septiembre del año pasado —una decisión que llevó a Yadan a abandonar el grupo parlamentario del presidente francés Emmanuel Macron.
Tehio subrayó que la existencia de Israel como Estado judío sigue siendo objeto de un intenso debate, incluso entre judíos antisionistas que defienden lo que se conoce como una “solución de un solo Estado”: israelíes y palestinos compartiendo un único Estado con derechos plenos e iguales para todos.
“Hay quienes, por ejemplo, consideran que debería existir un solo Estado que reúna tanto a Israel como al Estado palestino”, explicó.
Qué tipo de declaraciones sancionaría finalmente la ley sigue siendo profundamente incierto. Tehio señaló que el ejemplo del primer ministro francés —el llamado directo a la destrucción de Israel con la consigna "del río al mar"— también puede escucharse entre activistas israelíes de extrema derecha, aunque en contextos muy distintos.
"Quienes utilicen esa expresión serán efectivamente sancionados, porque se interpretará que implica ya sea la destrucción del Estado palestino o la del Estado israelí”, afirmó. "Pero en realidad eso no tiene sentido".
Este texto es una adaptación del artículo en inglés originalmente publicado el 4 de abril de 2026
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