Vitinha como hilo conductor de la historia triunfal del PSG y la selección portuguesa, Aitana Bonmatí cada vez más consolidada, el regreso de Carlos Alcaraz a la cima del tenis mundial, la resistencia de Aryna Sabalenka para mantenerse allí, el fin del dominio de Max Verstappen.
El año 2025 estuvo cargado de muchos de esos momentos que el deporte recordará por siempre. También dejó pendiente la pregunta casi incontestable de hasta dónde puede llegar la capacidad de sorprender de Shohei Ohtani, Tadej Pogačar y Armand Duplantis, y nos presentó a una veterana que conquistó nuevos terrenos, Pauline Ferrand-Prévot, y a una candidata a heredar las glorias de la velocidad estadounidense, Melissa Jefferson-Wooden.
Así nos hicieron vivir el año deportivo los que fueron los mejores atletas de 2025 para France 24:
Vitinha: donde nace la magia
Si un deporte se ofrece para ser mirado más allá de las cifras, es el fútbol, y Vitinha fue el ejemplo perfecto de que el aporte sobre la cancha no siempre puede ser medido con goles y asistencias, y sí explicado a través de factores mucho más intangibles, pero igual de decisivos.
En los botines del mediocentro comenzó a trazarse al proyecto ganador del PSG, que este año lo consiguió casi todo, y de la selección portuguesa campeona de la Liga de Naciones y candidata con justicia a brillar en el Mundial de 2026.
Su mirada descubrió el destino goleador de Ousmane Dembélé, Désiré Doué y hasta a Achraf Hakimi segundos antes de que los tantos se fraguaran en sus pies. Su juego tradujo en el terreno cualquier ocurrencia nacida de la mente creativa de Luis Enrique.
Con Vitinha llevando las riendas, el PSG cabalgó a un año casi perfecto: Ligue 1, Copa y Supercopa de Francia, UEFA Champions League, Supercopa Europea y Copa Intercontinental, y una final del Mundial de Clubes perdida ante Chelsea, solo porque Moisés Caicedo y Enzo Fernández se convirtieron en una versión desdoblada de Vitinha.
También con él al timón, Portugal logró acabar con el favoritismo de España en la Liga de Naciones.
Al final, el tercer lugar en la clasificación del Balón de Oro -que terminó en manos de su compañero Dembélé- y el galardón como Mejor Creador de Juego del Mundo, otorgado por la Federación Internacional de Historia y Estadística de Fútbol, resultan insuficientes para reconocer el valor de la visión y la imaginación de Vitinha sobre la cancha.
Aitana Bonmatí: campeona sin rivales
Los grandes momentos de la temporada no registran fotos de Aitana Bonmatí sonriente. Con Barcelona, perdió la final de la Champions League femenina ante el Arsenal y con España en la Euro cedió ante Inglaterra, pero su juego ha resultado tan superlativo este año que ninguno de esos dos reveses la alejó del reconocimiento individual.
Aitana recibió su tercer Balón de Oro en fila y también su tercer premio The Best de la FIFA, una tendencia completamente diferente a la decisión del galardón masculino, que se basó en resultados, más que en influencia sobre el juego.
Nada de lo que hicieron Mariona Caldentey y Alessia Russo con las ‘Gunners’, o su compañera Alexia Putellas con el Barça, fue suficiente para desafiar a la arquitecta blaugrana, una mediocampista creativa y con un gusto inevitable por el gol, que fue considerada como la más valiosa de la Champions.
SPAIN TAKES THE LEAD IN EXTRA TIME!! 🇪🇸👏
WHAT A GOAL BY AITANA BONMATÍ! pic.twitter.com/PWUyWUWITO
— FOX Soccer (@FOXSoccer) July 23, 2025
Su participación en la Euro tuvo ribetes épicos, porque logró sumarse a su selección a pesar de haber estado hospitalizada con meningitis viral, y terminó reconocida como la mejor jugadora del torneo.
Y es que la enfermedad y las lesiones han sido sus únicas rivales este año, con una fractura de peroné impidiéndole saborear el único título, aparte de los domésticos, que celebró alguno de sus equipos, el de la Liga de Naciones de España.
Tadej Pogačar: un monumento en sí mismo
Un nuevo título del Tour de Francia (segundo en fila y cuarto en seis años), un quinto triunfo consecutivo en el Giro de Lombardía (para convertirse en el tercer mayor ganador de monumentos de la historia) y otra corona en el Mundial de Ruta (segunda al hilo) son cartas de presentación que se quedan cortas para hablar del 2025 de Tadej Pogačar.
Porque para entender la campaña del esloveno -y su fuga en curso para confirmarse como el mejor ciclista de todos los tiempos- importa más el cómo que el qué o incluso más que el “cuántos”.
El corredor del UAE estuvo presente en los podios de todos los monumentos del año, con triunfos en Lombardía, la Lieja-Bastoña-Lieja y el Tour de Flandes, un segundo lugar en la París-Roubaix y un tercero en la Milán-San Remo.
Hear the moment commentators around Europe called Tadej Pogačar’s stunning title defence in Kigali!🎙️🇪🇺 It’s now back-to-back rainbow jerseys for the Slovenian 🌈🇸🇮 pic.twitter.com/0tXKptut4K
— Cycling on TNT Sports (@cyclingontnt) September 28, 2025
En el Tour de Francia, el dominio fue prácticamente de punta a punta. Pasó 14 días vestido de amarillo, incluyendo los últimos 10, lo que privó a la Grande Boucle de un poco de drama.
Ganó cuatro etapas (incluyendo la que terminaba en el Muro de Bretaña, el monstruoso Hautacam y la cronoescalada con final en Peyragudes), la clasificación de montaña y se convirtió en el tetracampeón más joven de la historia, demoliendo sin piedad a un Jonas Vingegaard en plena forma.
Pero su demostración más impresionante la dio en el Mundial de Ruanda, donde se coronó luego de un ataque en solitario a lo largo de 66,6 km, la comprobación definitiva de que no hay humanos capaces de seguirle el paso sobre una bicicleta.
Pauline Ferrand-Prévot: rompiendo el maleficio
Cuando Pauline Ferrand-Prévot ganó en agosto el Tour de Francia femenino, habían pasado 35 años desde el último triunfo de una mujer francesa en este evento y 40 desde que Bernard Hinault fue el último dueño de casa que terminó la ronda gala vestido de amarillo.
Pero lo más importante: habían pasado casi 10 años desde la última vez que corrió ciclismo de ruta. Durante esa década, se convirtió en la mejor corredora de montaña del planeta, con cinco títulos mundiales y la medalla de oro olímpica del MTB en París 2024.
Sin embargo, el asfalto seguía formando parte de su ADN. No en balde había sido la primera ciclista de la historia, hombre o mujer, que había logrado ser a la vez campeona mundial de ruta, de ciclocrós y de montaña en el curso de 365 días, con sus títulos de Ponferrada 2014, Vallnord 2015 y Tábor 2015.
En 2025 regresó a la ruta ganando la París-Roubaix. En el Tour ganó las dos etapas reinas: el Col de la Madeleine, que se incluía por primera vez en el trazado femenino, y el Col de Joux Plane, con un ataque en los últimos seis kilómetros que la ayudó a establecer distancias definitivas en la cima de la general.
Ahora, a sus 33 años, sabe que tiene mucho más por conseguir en la ruta y ha decidido dejar de lado su pasado en el MTB, el ciclocrós y la grava porque ahora sueña con conquistar otros monumentos.
Armand Duplantis: el señor de las alturas
Tener el récord mundial podría ser, en un deporte de tiempo y marca, el sello que certifica a un atleta como el mejor de todos los tiempos, pero Armand Duplantis tiene un referente demasiado difícil de alcanzar en Serguéi Bubka, y por eso sigue sumando méritos para hacer diferencias definitivas en el salto con garrocha.
Este 2025, Duplantis quebró la plusmarca cuatro veces, su mejor cuota en una temporada, igualando las cuatro ocasiones en que Bubka superó su propio hito en 1991. Así mismo, llegó a 14 registros mundiales consecutivos, empatando la mejor seguidilla del ucraniano.
Pero ésta fue también la campaña en la que comenzó a marcar ventajas con respecto a él. Sus cuatro récords incluyeron uno en el Mundial de Tokio, el segundo que impone en un torneo global (luego de Eugene 2022) y el tercero si se cuentan los Juegos de París 2024.
💪🏻 Serial record-breaker: Duplantis hits new heights in Tokyo
Swedish-American pole vaulter Armand Duplantis has set a new world record — 6 meters 30 centimeters at the World Championships in Tokyo.
He’s only 25, yet he has already rewritten the history of athletics. Duplantis… pic.twitter.com/xRqf3xGsFZ
— NEXTA (@nexta_tv) September 15, 2025
Eso es algo que ningún otro atleta ha hecho antes que él, porque las plusmarcas anteriores habían sido hechas en Copas del Mundo, campeonatos europeos, festivales de pértiga, reuniones atléticas, pero jamás en Mundiales o Juegos Olímpicos.
Además, sus 14 hitos han llegado a lo largo de cinco años y medio desde 2020, mientras que a Bubka le tomó 10 años pasar de 5,94 m en 1984 hasta 6,14 en 1994.
Todavía le faltan tres récords por encima de su 6,30 de Tokio para igualar las 17 plusmarcas de Bubka, pero a sus 26 años, tiene un buen margen para conseguirlo.
Y mientras tanto, acaba de cerrar su octavo año consecutivo elevándose por encima de los seis metros y su competencia número 37 sin perder, o lo que es lo mismo: un invicto de dos años y medio.
Melissa Jefferson-Wooden: revelación de cara a Los Ángeles 2028
Este año, por primera vez en la historia una atleta estadounidense ha conseguido el triplete de la velocidad en un campeonato del mundo. Melissa Jefferson-Wooden ganó los 100 m planos, los 200 m y el relevo 4×100 en Tokio, una hazaña que solo había conseguido antes la reina absoluta de las distancias cortas, la jamaiquina Shelly-Ann Fraser en Moscú 2013.
Su 10.61 en el hectómetro igualó el cuarto mejor registro mundial de la historia, mientras que el triunfo en los 200 m llegó en su primer año corriendo esa prueba, y su 21.68 ya es el cuarto crono estadounidense más rápido de todos los tiempos, a 34 centésimas del récord mundial de Florence Griffith-Joyner.
10.61 SECONDS 🤯 Melissa Jefferson-Wooden wins the women's 100m with a championship RECORD. 🥇 #WorldAthleticsChamps pic.twitter.com/TdU1uLXSdh
— NBC Olympics & Paralympics (@NBCOlympics) September 14, 2025
Jefferson-Wooden tuvo un 2025 casi perfecto. Ganó 20 de las 22 carreras que disputó, incluyendo tres pruebas de 100 m planos en la Liga Diamante: Eugene (superando a la campeona olímpica Julien Alfred), Silesia (con récord de competencia de 10.66) y Bruselas.
Corrió tres veces por debajo de 10.70 en el hectómetro y terminó la campaña con siete de las 10 mejores marcas mundiales en esta distancia, y tres de las 10 más rápidas en los 200 m, una presentación en sociedad perfecta para quien puede convertirse en la gran figura de la casa en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles.
Aryna Sabalenka: la campeona que resistió
La campaña 2025 comenzó con más frustraciones que alegrías para Aryna Sabalenka. Perdió las finales del Abierto de Australia ante Madison Keys y de Roland Garros ante Coco Gauff, y cedió en una deslucida semifinal ante Amanda Anisimova en Wimbledon.
Y todo eso pasaba mientras Iga Swiatek iba de menos a más luego de un lento regreso de su suspensión por dopaje, de modo que Sabalenka llegó al Abierto de Estados Unidos obligada a ganar para no perder el sitial de honor en el escalafón de la WTA.
La bielorrusa jugó en Nueva York su mejor carta: su fortaleza en superficie dura, sobre la que había ganado sus tres coronas previas de Grand Slam, y que en 2025 le había deparado grandes resultados en dos torneos categoría WTA 1000: el triunfo del Abierto de Miami y la final perdida en Indian Wells ante Mirra Andreeva.
La gran virtud de Sabalenka fue responder en esa situación de máxima presión para ganar en Nueva York, convirtiéndose en la primera campeona que defiende exitosamente en el Abierto Estadounidense desde Serena Williams en 2013, y conservando la cima del tenis femenino.
La temporada dejó otros réditos importantes para Sabalenka, como su primer trofeo grande sobre arcilla, el del WTA 1000 de Madrid, y una significativa victoria en semifinales de Roland Garros sobre Swiatek, que llevaba tres títulos en fila en París y cuatro de las últimas cinco coronas.
Carlos Alcaraz: de vuelta en la cima
Pocos hombres han sido tan dominantes en el tenis en los últimos tiempos como Jannik Sinner, ganador de cuatro de los últimos ocho títulos de Grand Slam, de 18 torneos en general en las pasadas tres temporadas (incluyendo las Finales de la ATP en 2024 y 2025), tres Copas Davis en fila y 66 semanas en la cima del tenis.
Para bajarlo de esa posición, hace falta un jugador igual de consistente, y eso es lo que fue este año Carlos Alcaraz, ganador el duelo de todo o nada en el Abierto de Estados Unidos para recuperar el comando de la ATP.
Alcaraz vivió una campaña de arcilla casi perfecta, que incluyó victorias en Montecarlo y Roma y final en Barcelona, y concluyó con una increíble remontada en Roland Garros, luego de perder los dos primeros sets ante Sinner.
CARLOS ALCARAZ DEFENDS HIS ROLAND-GARROS CROWN 👑
He comes from THREE Championship points down, to take the title against an incredible Jannik Sinner 4-6 6-7 6-4 7-6 7-6 in what will go down in history as one of the greatest finals of all time 🤩#RolandGarros pic.twitter.com/5XIDGrktlH
— TNT Sports (@tntsports) June 8, 2025
Pero su mejor momento llegó luego de perder Wimbledon ante el italiano. La temporada de canchas duras lo vio ganar el Masters 1000 de Cincinnati y luego dominar en cuatro sets a su archirrival en Flushing Meadows.
Fue un periodo en el que ganó 61 de los 67 partidos que disputó, alcanzó siete coronas y logró revertir una desventaja con respecto a Sinner que al comienzo del año era de casi 5000 puntos.
En un periodo de cinco meses entre su derrota en la final de Barcelona y la corona del ATP 500 de Tokio, solo perdió uno de los 38 duelos que disputó: la final de Wimbledon.
Su desafío ahora es mantener ese rendimiento en una nueva circunstancia, sin el entrenador que ha sido su talismán y su bastión en los tiempos de inconsistencia, Juan Carlos Ferrero.
Lando Norris: con todo en contra
Ganar en un escenario que ha sido dominado por un único volante durante cuatro años: ése era el desafío de Lando Norris después de haber conducido a McLaren a conquistar el título de constructores en 2024, pero Max Verstappen no le hizo fácil la tarea.
Para acabar con el sueño de Verstappen de un quinto título consecutivo que no se daba desde los tiempos de Michael Schumacher, Norris no solo tuvo que enfrentarse al neerlandés, sino a su propio compañero, Oscar Piastri, que también peleó hasta la última parada por la corona, y, sobre todo, a su propio equipo.
Las decisiones de McLaren pusieron en la cuerda roja las aspiraciones de sus pilotos, y le dieron a Verstappen un impulso final que lo vio imponerse en seis de las últimas nueve paradas, y conseguir podio en todas.
Fue una temporada tan caótica que incluyó un choque entre los dos McLaren en Montreal, un abandono de Norris en Países Bajos por un problema de su monoplaza, una descalificación en Las Vegas que dejó a los dos sin puntos y un error en la parada en boxes que arruinó las opciones del británico de amarrar el título en Qatar.
Pero lo del australiano no fueron solo sustos y desaciertos: dominó en Australia, Mónaco, Austria, Reino Unido, Hungría, México y Brasil, siete victorias contra ocho de Verstappen, pero suficiente regularidad para no perder de vista la cima.
Solo cinco de las 24 válidas de la temporada no lo tuvieron en el podio, y esa fue la clave para frustrar el extraordinario embate final del neerlandés.
Shohei Ohtani: el dueño del asombro
Cada vez que el béisbol se pregunta si hay alguna forma en que Shohei Ohtani pueda seguir causando aún más asombro y fascinación, el japonés se las arregla para dejar claro que la respuesta es sí.
En 2025, el astro de los Dodgers ganó su segunda Serie Mundial consecutiva y se apuntó por cuarta vez el premio al Jugador Más Valioso de su liga, por unanimidad igual que el año pasado.
En el camino, mejoró su récord de cuadrangulares en la temporada regular, al sacar del parque 55 pelotas. No robó tantas bases como en 2024, pero sí volvió a lanzar, después de 21 meses sin subir al montículo, y terminó la campaña regular con una respetable efectividad de 2.87 carreras permitidas por cada nueve innings de labor.
En la postemporada protagonizó dos momentos que quedarán plasmados para siempre en la historia de la pelota.
SHO-TIME IN LA 🤩
Shohei lead off homer in Game 4 ‼️
(via @MLB)pic.twitter.com/dAag3Nqvqz
— ESPN (@espn) October 18, 2025
En el cuarto partido de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional contra los Brewers registró la que por aclamación ha quedado marcada como la mejor actuación individual de todos los tiempos: disparó tres cuadrangulares y ponchó a 10 hombres en un blanqueo de seis episodios, para llevar a los Dodgers a la Serie Mundial.
En el tercer juego del Clásico de Octubre ante Toronto logró uno de sus récords más curiosos: en un duelo que se extendió por 18 entradas, se embasó las nueve veces que se presentó al plato, con dos jonrones, dos dobles y cinco bases por bola, cuatro de ellas intencionales, cuando el pitcheo rival entendió que no hay manera de detener a Ohtani.
Compartir esta nota