A pocos metros de la denominada zona cero en La Guaira, el Estadio César Nieves ya no recibe partidos de béisbol. En ese lugar trabajan médicos cubanos, voluntarios venezolanos y galenos de República Dominicana, enviados para permanecer durante 15 días brindando asistencia a los sobrevivientes.

La escena resulta impensable si se observa la relación bilateral de los últimos años. Entre 2021 y 2025, República Dominicana y Venezuela atravesaron uno de sus períodos de mayor distanciamiento diplomático, marcado por diferencias sobre la crisis política venezolana, el desconocimiento del Gobierno de Nicolás Maduro por parte de Santo Domingo, la suspensión de los vuelos comerciales y el enfriamiento de las relaciones bilaterales.

Sin embargo, el terremoto obligó a dejar las diferencias políticas en un segundo plano.

Venezuela y su petróleo

El Fondo Monetario Internacional estimó el PIB nominal de Venezuela en unos US$ 82,800 millones durante el año pasado, con un salario

En los últimos meses ambos países comenzaron un proceso gradual de acercamiento que permitió restablecer la conexión aérea, retomar algunos canales de cooperación consular y sentar las bases para una coordinación que más tarde sería determinante durante la emergencia provocada por el terremoto en La Guaira.

No siempre fue así.

En 2014, Venezuela figuraba como el segundo mayor proveedor de combustibles refinados de República Dominicana, con el 17 % del total importado, equivalente a US$ 344 millones. Solo Estados Unidos superaba esa participación, al concentrar el 62 % de las importaciones, unos US$ 1,270 millones, según datos de la Oficina Nacional de Estadística (ONE) y la Dirección General de Aduanas (DGA).

Para ese momento, República Dominicana fue uno de los países signatarios del acuerdo Petróleos de Venezuela, Sociedad Anónima (PDVSA), por el acuerdo de Petrocaribe, mediante el cual Venezuela vendía petróleo con amplios plazos y condiciones de pago, entre ellos con productos producidos en esa isla del Caribe, como carne de pollo y grasas comestibles.

Un año después, el Gobierno dominicano pagó el 98 % de la deuda que tenía con Petrocaribe, mientras que el entonces presidente de la Refinería Dominicana de Petróleo (Refidomsa), Félix Jiménez, reveló que Venezuela no está despachando crudo a República Dominicana, “por lo que se ha tenido que recurrir a otros mercados” desde el 2016.

Ante esta situación, la nación dominicana tuvo que diversificar los mercados internacionales y asegurar la compra de los hidrocarburos.

De hecho, el país importó US$ 1,163 millones por concepto de hidrocarburos durante el tercer trimestre del 2025, una disminución del 5 % respecto a igual período del año anterior, cuando el Ministerio de Energía y Minas registró RD$ 1,230 millones.

República Dominicana llama al diálogo

El canciller Roberto Álvarez afirmó que la vocación pacifista debía servir de guía para encontrar una salida a la crisis venezolana.

El funcionario sostuvo que la solución debía surgir mediante un diálogo entre los propios venezolanos, acompañado por la comunidad internacional, y reiteró el compromiso de República Dominicana con una salida democrática, pacífica y negociada.

Aunque las diferencias políticas ya eran evidentes, el Gobierno dominicano mantenía abierta la posibilidad de que la diplomacia facilitara una solución institucional a la crisis.

Como respuesta inmediata a la emergencia, República Dominicana envió un Equipo Médico de Emergencias integrado por 40 profesionales de la salud, además de rescatistas del Ministerio de Defensa, medicamentos e insumos médicos.

Venezuela suspende los vuelos

Uno de los episodios más tensos de la relación bilateral ocurrió tras las cuestionadas elecciones presidenciales celebradas en Venezuela.

El Gobierno de Nicolás Maduro anunció la suspensión inmediata de las conexiones aéreas con República Dominicana y Panamá, alegando supuestas "acciones injerencistas" por parte de ambos países frente al proceso electoral.

La decisión paralizó las operaciones comerciales entre las dos naciones y afectó a cientos de pasajeros, turistas y familias que mantenían vínculos entre ambos territorios.

La medida también representó un golpe para el turismo y el intercambio comercial. La decisión fue en junio del 2024.

Pocos días después, durante el encuentro semanal con la prensa encabezado por el presidente Luis Abinader, la situación venezolana volvió a ocupar un lugar central.

Además de responder preguntas sobre la crisis política en ese país, el mandatario fue consultado sobre la posible candidatura del canciller Roberto Álvarez para representar a la Organización de los Estados Americanos (OEA), en un contexto regional marcado por las discusiones sobre la democracia en Venezuela.

República Dominicana desconoce el nuevo mandato de Maduro

Con motivo de la nueva toma de posesión presidencial en Venezuela, el Gobierno dominicano endureció su posición en enero del 2025.

La Cancillería emitió un comunicado en el que pidió una transición democrática, desconoció al Gobierno venezolano como un "régimen de facto" e insistió en la necesidad de restablecer el orden constitucional, garantizar elecciones transparentes y respetar los derechos humanos.

Ese mismo día, el presidente Luis Abinader reiteró que República Dominicana nunca había reconocido a Nicolás Maduro como presidente legítimo de Venezuela, reafirmando la postura mantenida desde las elecciones.

Tras las declaraciones oficiales, surgieron interrogantes sobre un posible endurecimiento adicional de la política exterior dominicana.

El canciller Roberto Álvarez aclaró que no existía ningún cambio en la relación con Venezuela, sino la continuidad de una posición que el Gobierno ya había definido con anterioridad.

Explicó que República Dominicana mantenía sus diferencias políticas con el Gobierno venezolano, pero seguía gestionando los asuntos de interés para sus ciudadanos mediante los canales diplomáticos disponibles.

Comienza la normalización de la relación

Después de casi 11 meses de suspensión, ambos gobiernos iniciaron conversaciones para restablecer la conectividad aérea.

El anuncio de la reanudación de los vuelos fue interpretado como uno de los principales gestos de distensión entre Santo Domingo y Caracas desde el inicio de la crisis diplomática.

  • Reactivó el flujo de pasajeros entre República Dominicana y Venezuela.
  • Facilitó los viajes y la reunificación de familias entre ambos países.
  • Permitió recuperar parte de las operaciones comerciales y la conectividad aérea bilateral.

La Junta de Aviación Civil autoriza nuevamente las operaciones

Tras el acuerdo alcanzado entre ambos gobiernos, en junio del año pasado, la Junta de Aviación Civil (JAC) autorizó la reactivación de las operaciones aéreas entre República Dominicana y Venezuela.

Con esta decisión, las aerolíneas pudieron volver a programar vuelos regulares, beneficiando tanto al sector turístico como a miles de ciudadanos que permanecían afectados por la suspensión de las rutas.

Como parte del proceso de acercamiento, República Dominicana designó a Héctor Pastor Vásquez Frías como nuevo cónsul en Venezuela.

El nombramiento permitió fortalecer la asistencia a la comunidad dominicana residente en territorio venezolano y representó otro paso hacia la normalización gradual de las relaciones bilaterales, pese a que persistían las diferencias políticas entre ambos gobiernos.

Sin embargo, el funcionario fue consultado sobre sus primeras prioridades al frente del consulado dominicano en Venezuela, Vásquez Frías optó por mantener una posición prudente hasta su instalación formal en el cargo.

Explicó que, por respeto a la jerarquía institucional, no está autorizado en este momento a adelantar aspectos relacionados con su misión.

La cooperación humanitaria y las diferencias políticas

Mientras algunos continúan removiendo escombros con la esperanza de encontrar a un familiar, otros esperan noticias sobre el futuro de sus viviendas o intentan empezar de nuevo con lo poco que lograron salvar.

La dimensión del desastre continúa creciendo.

Según el presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 han dejado 3,535 personas fallecidas y 16,740 heridas.

  • 17,854 personas perdieron sus hogares.
  • 856 edificios resultaron afectados.
  • 190 edificaciones colapsaron completamente.
  • 86,794 familias han recibido asistencia humanitaria.
  • Se han distribuido 9,603 toneladas de alimentos.
  • En las labores de respuesta participan 29,567 efectivos de las Fuerzas Armadas y organismos de seguridad.
  • También colaboran 27,930 voluntarios en las tareas de asistencia y recuperación.

El terremoto que afectó a Venezuela puso a prueba la relación entre ambos países.

La emergencia obligó a una coordinación entre las cancillerías, las autoridades sanitarias y los organismos de respuesta de ambos Estados.

Asimismo, la Junta de Aviación Civil (JAC) informó que las operaciones aéreas continúan con normalidad hacia la mayoría de los destinos del país sudamericano, incluidos Valencia y otros aeropuertos.

No obstante, el titular de la JAC, Héctor Porcella, destacó que la restricción se limita únicamente a Caracas, cuya terminal aérea, el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, en La Guaira.

Karla Alcántara

Abanderada por los viajes, postres y animales. Ha cursado diplomados sobre periodismo económico impartido por el Banco Central, periodismo de investigación por el Instituto Tecnológico de Santo Domingo, finanzas por el Ministerio de Hacienda y turismo gastronómico por la Organización Internacional Italo-Dominicano.

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