El Gobierno dominicano aprobó la Política Presupuestaria Anual de 2027, el documento que marca el inicio formal del proceso de elaboración del Presupuesto General del Estado para el próximo año y define las áreas que recibirán prioridad en la asignación de recursos públicos.

La decisión fue adoptada durante la quincuagésima novena reunión del Consejo de Ministros, encabezada por el presidente Luis Abinader y la vicepresidenta Raquel Peña. Al concluir el encuentro, el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, presentó los principales lineamientos de la política de gasto, orientada a educación, salud, infraestructura, productividad, institucionalidad y seguridad.

Qué propone el Gobierno

La propuesta presupuestaria para 2027 se articula alrededor de los objetivos de Meta RD 2036, una hoja de ruta de largo plazo con la que el Gobierno busca orientar el gasto público hacia el fortalecimiento del capital humano, el desarrollo de infraestructura, el incremento de la productividad y la mejora de la institucionalidad.

En educación, el Gobierno informó que mantendrá una asignación equivalente al 4.05 % del producto interno bruto y dará continuidad al Plan Horizonte 2034, así como a la construcción y ampliación de planteles escolares, nuevas aulas y la expansión del Programa Nacional de Transporte Escolar.

En salud y protección social, los lineamientos contemplan la continuidad y culminación de hospitales estratégicos, el fortalecimiento de las Unidades de Atención Primaria, la expansión de la Red Nacional de Emergencias y la continuidad de programas sociales dirigidos a proteger a la población frente a choques externos.

Infraestructura, seguridad y justicia entre las prioridades

La inversión en infraestructura continuará como uno de los ejes centrales del presupuesto de 2027. El Gobierno plantea destinar recursos al desarrollo de autopistas, sistemas de transporte integrado en centros urbanos e interurbanos, construcción de acueductos, obras de saneamiento y continuidad del programa nacional de mejoramiento de viviendas.

La política también prevé mayores recursos para el Poder Judicial, con el objetivo de fortalecer la seguridad jurídica, además de inversiones en seguridad ciudadana y seguridad fronteriza. En ese renglón se incluye la continuación de la verja perimetral inteligente en la frontera y la construcción de nuevos centros correccionales.

Estos puntos muestran que el Gobierno mantendrá en 2027 una línea similar a la de años anteriores: gasto social, inversión pública, seguridad, infraestructura y fortalecimiento institucional como ejes principales de la planificación presupuestaria.

Comparación con el presupuesto de 2026

La principal diferencia frente al presupuesto anterior es que, para 2027, el Gobierno todavía no ha presentado el monto total del proyecto. En cambio, el Presupuesto General del Estado de 2026 fue formulado por RD$1 billón 744 mil millones, equivalente al 20.1 % del PIB, incluyendo gastos y aplicaciones financieras.

Para 2026, la gestión fiscal proyectó ingresos por RD$1,342,258.2 millones y gastos totales por RD$1,622,833.4 millones, con un déficit fiscal estimado en RD$280,575.3 millones, equivalente al 3.2 % del PIB.

Ese presupuesto también contempló una inversión pública de RD$215,284.7 millones, equivalente al 2.5 % del PIB, orientada a proyectos de conectividad, transporte, turismo, agropecuaria y otros sectores estratégicos.

En cuanto a prioridades, el presupuesto de 2026 incluyó recursos para la reforma policial, la mejora salarial del personal médico, el fortalecimiento de servicios públicos esenciales y el proyecto de la nueva cédula de identidad y electoral. Para 2027, en cambio, el anuncio oficial se concentra más en educación, salud, infraestructura, transporte, frontera, justicia y centros correccionales.

Lo que aún no se conoce

El punto más importante que quedó pendiente es el monto total del presupuesto de 2027. Paliza explicó que la cifra todavía no ha sido definida porque la aprobación de la política presupuestaria es apenas la primera etapa del proceso, en la que se establecen lineamientos generales y se solicita a las instituciones elaborar sus propuestas de gasto.

Tampoco se conocen todavía las proyecciones formales de ingresos, gastos, déficit fiscal, financiamiento, pago de intereses, aplicaciones financieras ni distribución por ministerios. Esos datos deberán ser presentados cuando el Consejo de Ministros conozca el proyecto definitivo antes de remitirlo al Congreso Nacional.

Otro elemento pendiente es saber cómo el Gobierno equilibrará sus prioridades sociales y de inversión con las presiones fiscales actuales, especialmente en un contexto de alto gasto en intereses de deuda, subsidios, seguridad, salud, educación e infraestructura.

Qué quedó fuera del anuncio inicial

En la comunicación pública sobre la política presupuestaria de 2027 no se detalló una estrategia específica sobre el subsidio eléctrico, uno de los gastos que más presión ha ejercido sobre las finanzas públicas en los últimos años. Para 2026, el Gobierno tenía presupuestada una partida de RD$ 92,475.8 millones para cubrir el déficit del sector eléctrico, especialmente de las distribuidoras.

Tampoco se ofrecieron detalles sobre una eventual reforma fiscal, nuevos ingresos tributarios o medidas de racionalización del gasto. El anuncio se enfocó en prioridades de inversión y gasto social, pero no explicó de dónde saldrán los recursos adicionales si el presupuesto de 2027 aumenta respecto al de 2026.

Otra ausencia relevante es la falta de indicadores concretos de impacto. El Gobierno informó las áreas que serán priorizadas, pero no presentó metas medibles para evaluar cuántos hospitales serán terminados, cuántas aulas serán construidas, cuántas viviendas serán intervenidas, cuántos kilómetros de obras viales serán ejecutados o cuánto avanzará la verja fronteriza.

El contexto económico para 2027

El Gobierno proyecta para 2027 un crecimiento económico cercano al 4.8 %, mientras espera que la inflación se mantenga dentro del rango meta del Banco Central. Además, al mes de mayo de 2026, la economía dominicana acumulaba un crecimiento de 4.2 %, según los datos presentados durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

El Banco Central informó que el Indicador Mensual de Actividad Económica creció 4.7 % en mayo de 2026 y que el crecimiento promedio acumulado durante los primeros cinco meses del año se situó en 4.2 %, impulsado principalmente por sectores como construcción, minería y servicios.

Sin embargo, el contexto fiscal sigue siendo exigente. El Marco Fiscal de Mediano Plazo 2026-2030 advierte que la sostenibilidad de la deuda y el control del endeudamiento requieren monitoreo permanente, transparencia en la ejecución presupuestaria y una gestión eficiente de los recursos.

Las tareas pendientes

La primera tarea del Gobierno será convertir estos lineamientos generales en un proyecto de presupuesto con cifras concretas, prioridades verificables y fuentes de financiamiento claras. El anuncio actual marca la ruta política, pero el verdadero alcance del presupuesto se conocerá cuando se presenten las partidas por institución y los montos asignados a cada programa.

También queda pendiente explicar cómo se financiará el gasto sin comprometer la sostenibilidad fiscal. Para 2026, la necesidad bruta de financiamiento fue estimada en US$ 6,133.9 millones, resultado de la suma del déficit presupuestario y las aplicaciones financieras del año.

Otro desafío será demostrar que las inversiones anunciadas tendrán resultados medibles. En educación, el reto no es solo mantener el 4 % del PIB, sino mejorar aprendizajes. En salud, no basta con terminar hospitales si no se garantiza personal, equipos, medicamentos y atención primaria funcional. En seguridad, la inversión debe traducirse en menor criminalidad, mejor actuación policial y mayor confianza ciudadana.

Un presupuesto aún en construcción

La Política Presupuestaria 2027 funciona como una declaración de prioridades, no como el presupuesto definitivo. Por ahora, el Gobierno ha señalado hacia dónde quiere dirigir el gasto, pero todavía falta conocer cuánto dinero tendrá disponible, cómo lo distribuirá, qué sectores recibirán aumentos o reducciones y qué compromisos fiscales asumirá para financiar sus planes.

La discusión de fondo no estará solo en si el presupuesto crecerá respecto a 2026, sino en si ese crecimiento estará acompañado de eficiencia, transparencia y resultados. En un país con demandas crecientes en salud, educación, seguridad, transporte, frontera, vivienda, justicia y servicios básicos, el reto no será únicamente gastar más, sino gastar mejor.

Abraham Marmolejos

Periodista, docente y estratega de comunicación, con experiencia en medios digitales, periodismo de investigación y creación de contenido.

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