La transformación impulsada por la inteligencia artificial (IA) está planteando nuevos desafíos para los países del Caribe, donde la falta de infraestructura tecnológica, marcos regulatorios y capacidades digitales amenaza con limitar el aprovechamiento de esta tecnología y profundizar vulnerabilidades económicas ya existentes.
Aunque la región ha logrado avances en conectividad, la región todavía enfrenta una brecha digital persistente. Según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), alrededor de 4.1 millones de personas en los pequeños Estados insulares del Caribe aún carecen de acceso a internet, mientras que solo el 37 % de los hogares dispone de una computadora y apenas tres de cada 10 adultos cuentan con habilidades digitales básicas.
En materia de gobernanza tecnológica, el panorama también presenta desafíos. El informe Democracia y Desarrollo 2026 señaló que ningún gobierno caribeño ha desarrollado una estrategia nacional de inteligencia artificial, lo que refleja debilidades en regulación, infraestructura tecnológica y capital humano para gestionar tanto las oportunidades como los riesgos asociados a esta tecnología.
El PNUD comentó que, sin inversiones sostenidas en conectividad, innovación, capacitación digital y marcos regulatorios adecuados, la región corre el riesgo de quedar rezagada en la cuarta revolución industrial y perder competitividad frente a otras economías de América Latina y el mundo.
República Dominicana avanza en estrategia de IA, pero carece de una ley y normas técnicas específicas
República Dominicana ha dado pasos para posicionarse en la transformación digital mediante la implementación de una estrategia nacional de inteligencia artificial, aunque todavía enfrenta desafíos regulatorios, institucionales y técnicos para consolidar su desarrollo en esta materia.
Entre enero de 2025 y febrero de 2026, los congresos de América Latina y el Caribe presentaron al menos 201 proyectos de ley relacionados con tecnologías digitales, de acuerdo con el Observatorio Legislativo del CELE, reflejando una creciente atención regional hacia la regulación de la innovación tecnológica.
En el caso dominicano, el país lanzó en 2023 la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial (ENIA), una iniciativa que busca impulsar el uso de la IA en la administración pública, fortalecer el capital humano y convertir al país en un centro regional de innovación tecnológica.
La ENIA fue aprobada mediante el Decreto 498-23 en octubre de 2023 y establece una hoja de ruta para el desarrollo de la inteligencia artificial hasta el 2030.
La estrategia contempla la modernización de los servicios públicos, la automatización de procesos y un mayor aprovechamiento de los datos gubernamentales.
Sin embargo, el país aún no dispone de una ley integral sobre IA ni de proyectos legislativos en trámite para regular esta tecnología.
El Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA) 2025, elaborado por la CEPAL y el Centro Nacional de Inteligencia Artificial de Chile (CENIA), ubica a República Dominicana dentro del grupo de economías “adoptantes ”de IA.
El estudio reconoce avances en institucionalidad digital y gobernanza, aunque señaló desafíos pendientes en investigación científica, desarrollo tecnológico y formación de talento especializado.
Para el viceministro de Innovación y Tecnología del Ministerio de Administración Pública (MAP), Armando Manzueta, el principal obstáculo para la implementación de la inteligencia artificial no es exclusivamente tecnológico.
Según explicó a Acento, los mayores retos se encuentran en la madurez institucional, la calidad de los datos y la capacidad de integración entre las distintas entidades públicas.
Aunque el país ha registrado avances en digitalización, interoperabilidad, ciberseguridad y servicios digitales, persisten sistemas fragmentados y diferencias en capacidades técnicas entre instituciones.
Manzueta destacó que el despliegue efectivo de la IA requiere una Infraestructura Pública Digital (DPI) que permita compartir datos autorizados, autenticar usuarios y operar bajo estándares comunes para todo el Estado.
A estas limitaciones se suma la ausencia de normas técnicas nacionales específicas para inteligencia artificial. El Instituto Dominicano para la Calidad (Indocal) informó que actualmente el país no cuenta con estándares técnicos propios en esta materia, aunque recientemente fue creado un Comité Técnico de Normalización en Inteligencia Artificial para impulsar la adopción de normas alineadas con estándares internacionales ISO/IEC.
La entidad advirtió que el desarrollo de sistemas de IA sin un marco técnico adecuado puede generar riesgos relacionados con sesgos algorítmicos, falta de transparencia, vulneraciones a la privacidad, decisiones automatizadas sin supervisión y pérdida de confianza pública.
El futuro de las economías
Sin embargo, el organismo internacional advirtió que la automatización de servicios al cliente (BPO), operaciones financieras y tareas administrativas podría afectar miles de empleos en actividades que hoy sostienen una parte importante de la economía caribeña.
El informe destacó que el Caribe se ha convertido en un centro de servicios tercerizados gracias a la expansión de su infraestructura digital. Antes de la pandemia, más de 100,000 personas trabajaban en el sector BPO, mientras que países como Jamaica se convirtieron en líder regional con un crecimiento en ingresos y empleo.
La llegada de la IA podría acelerar la sustitución de tareas en sectores intensivos en servicios, incluyendo turismo, comercio minorista y centros de atención al cliente. Esta situación podría incrementar la informalidad laboral y afectar especialmente a mujeres, jóvenes y trabajadores con menor nivel de calificación.
Asimismo, el organismo internacional agregó que el aumento de la disrupción tecnológica podría representar nuevas amenazas para los procesos democráticos.
Por lo tanto, fija que es importante que los países del Caribe desarrollen estrategias a nivel regional para contrarrestar estos riesgos, incluyendo programas de alfabetización digital, iniciativas de alfabetización mediática y medidas sólidas de ciberseguridad.
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