Durante años, República Dominicana ha sido el escenario detrás de decenas de películas y series internacionales que recrean playas, ciudades y paisajes de otras partes del mundo.

Sin embargo, una nueva tendencia comienza a tomar fuerza en Hollywood y las plataformas de videos por suscripción: el país ya no solo sirve de telón de fondo, sino que empieza a ser mencionado explícitamente como destino dentro de las propias producciones.

La muestra más reciente es Office Romance, la comedia romántica protagonizada por Jennifer López y Brett Goldstein, estrenada el 5 de junio en Netflix. La película aprovecha locaciones de Samaná y presenta a República Dominicana como un escenario paradisíaco dentro de la trama.

Dirigida por Ol Parker y protagonizada además por Betty Gilpin y Edward James Olmos, la producción contó con un presupuesto aprobado de RD$ 212.7 millones y fue rodada bajo el amparo del Artículo 39 de la Ley de Cine.

El creciente interés de las productoras internacionales responde a los incentivos contemplados en la legislación cinematográfica dominicana.

Las producciones que invierten más de US$ 500,000 en el país pueden acceder a un crédito fiscal transferible de hasta un 25 % de los gastos realizados en territorio nacional.

De República Dominicana a cualquier rincón del mundo

Antes de aparecer como sí misma, República Dominicana destacó por su capacidad para transformarse en otros países y escenarios.

Entre las producciones que utilizaron locaciones dominicanas para recrear otros lugares figuran:

  • Old (2021), de M. Night Shyamalan.
  • Narcosantos (2022), serie surcoreana ambientada en Surinam.
  • Arthur the King (2022), inspirada en una competencia de aventura realizada en Ecuador.
  • The Lost City (2022), protagonizada por Sandra Bullock y Channing Tatum.
  • Nyad (2023), basada en la travesía de la nadadora Diana Nyad.
  • Something in the Water (2024) que recrea un viaje de amigas al Caribe.
  • Hotel Cocaine (2024) basado en Miami.
  • Madea’s Destination Wedding (2025) que recrea las Bahamas.

Desde enero hasta septiembre del 2025, se filmaron 22 producciones en territorio dominicano, con una inversión total de RD$ 776.4 millones. De ese monto, RD$ 518.5 millones corresponden a proyectos que se acogieron a los incentivos fiscales contemplados en la Ley de Cine, lo que representa aproximadamente el 66.7 % del presupuesto total invertido.

Estas cifras posicionan a República Dominicana como un destino audiovisual competitivo en la región, tanto para cine como para televisión, gracias a un marco legal competitivo, talento humano capacitado y una diversidad de locaciones que seducen a las grandes plataformas de streaming y productoras internacionales.

La evolución de estas producciones refleja cómo República Dominicana ha pasado de ser una locación capaz de transformarse en cualquier lugar del mundo a convertirse, cada vez más, en un destino reconocido por su propio nombre en la pantalla.

Los incentivos que atraen a Hollywood y Netflix

Los datos indican que desde el 2011 hasta 2025, el país ha acogido 422 producciones internacionales con un presupuesto aprobado de RD$ 36,606.2 millones, de acuerdo con la Dirección General de Cine (Dgcine). Estos rodajes internacionales diversifican la economía al contratar servicios indirectos y, a la vez, impulsan el desarrollo de la cultura y creatividad. 

Sin embargo, la Asociación Dominicana de Productores Cinematográficos y Audiovisuales (Aprodomcine) indica que “según la estrategia” que ejecute República Dominicana durante los próximos años y el esquema de incentivos, el país registraría inversiones que variarán entre US$ 358 millones y US$ 1,600 millones.

La empresa de consultoría Apricus es más específica. En un escenario pesimista generaría US$ 358 millones, US$ 105 millones más sería el escenario inercial (US$ 463 millones), mientras que en la categoría conservador la cantidad se fija en US$ 654 millones por concepto de inversiones.

En el caso de un escenario optimista, el monto se cuadruplicará frente al escenario pesimista, al proyectar US$ 1,612 millones, coincidiendo con Aprodomcine.

Además, ambas organizaciones afirman que los gobiernos globales combinan el crédito fiscal, los fondos cinematográficos nacionales y los reembolsos en efectivo, catalogándolos como mixto.

En la región, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), estima que los grandes jugadores, Argentina, México y Brasil, movilizaron US$ 3,000 millones por el cine.

El organismo multilateral establece que una producción de US$ 220 millones de presupuesto incide en el sector construcción con un 14.6 %, es decir, US$ 29.2 millones. En renglones como viajes y transportes, la dinamización se sitúa en 4.3 %, el doble que el contrato a hoteles y alimentos, con 2.3 %.

Una película con un presupuesto de US$ 6 millones, el 10.6 % del plan financiero es destinado a contratar hoteles y alimentos, 11.5 % a servicios financieros y legales, y 7.6 % en bienes raíces. Sin embargo, ambas producciones cinematográficas destinan el 42.5 % y 32.1 %, respectivamente, en pagos directos de producción.

Karla Alcántara

Abanderada por los viajes, postres y animales. Ha cursado diplomados sobre periodismo económico impartido por el Banco Central, periodismo de investigación por el Instituto Tecnológico de Santo Domingo, finanzas por el Ministerio de Hacienda y turismo gastronómico por la Organización Internacional Italo-Dominicano.

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