El diario estadounidense se hace eco de la investigación de elDiario.ES y Univisión en su edición de este miércoles 14 de enero de 2026.
A sus 82 años, el astro de la música latina, Julio Iglesias, enfrenta acusaciones de agresión sexual en Europa, resalta en su edición de este miércoles 14 de enero el diario estadounidense The New York Times.
De hecho, aunque las acusaciones de agresión sexual y trata de personas fueron impuestas en la fiscalía de la Audiencia Nacional de España, las dos trabajadoras que interponen la demanda precisan que las vejaciones recibidas ocurrieron en Punta Cana, República Dominicana, y Bahamas.
The New York Times subraya que el proceso judicial se encuentra en una etapa inicial, pero las denuncias han sido consideradas lo suficientemente serias como para activar mecanismos legales en Europa.
El caso ha generado un fuerte impacto mediático, no solo por la relevancia de Iglesias en la cultura popular, sino también por el contexto de creciente escrutinio hacia figuras públicas acusadas de conductas abusivas, destaca The New York Times.
Sin embargo, resalta The New York Times, el silencio del artista contrasta con la magnitud de la cobertura mediática, que ha colocado el caso en la primera plana de medios internacionales y en el centro de debates sobre justicia y celebridad.
De acuerdo con el reporte, las denuncias se basan en testimonios recientes que han sido incorporados a un expediente judicial en curso. Las autoridades europeas evalúan la veracidad de las acusaciones y las posibles consecuencias legales.
The New York Times subraya que el proceso judicial se encuentra en una etapa inicial, pero las denuncias han sido consideradas lo suficientemente serias como para activar mecanismos legales en Europa.
“La investigación se enmarca en un contexto global donde cada vez más víctimas se animan a denunciar abusos cometidos por personalidades influyentes, lo que ha transformado la percepción pública sobre estos casos”, retomando lo que en 2006 fue el movimiento #MeToo (Yo también), de la activista Tarana Burke, y que logra visibilizar la magnitud del acoso y la agresión sexual en el cine, la literatura y los medios de comunicación.
En España y América Latina, la noticia ha generado reacciones encontradas: algunos seguidores expresan incredulidad, mientras otros insisten en la necesidad de que la justicia actúe con independencia y rigor.
Expertos consultados por medios europeos señalan que, más allá de la figura de Iglesias, lo relevante es que la justicia avance sin privilegios ni excepciones, garantizando el derecho de las víctimas a ser escuchadas. Algo que no se garantiza ni en República Dominicana ni en Bahamas.
La situación plantea interrogantes sobre el futuro inmediato del cantante, tanto en lo personal como en lo profesional, en un momento en que su legado artístico parecía consolidado y fuera de controversias.
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