Las mujeres que han presentado la denuncia ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional de España contra el cantante Julio Iglesias aseguran haber sido víctimas de abusos sexuales y dinámicas de explotación vinculadas al entorno del artista en el país, se publica en la información de elDiario.es y Univisión.
Sus relatos describen situaciones de coerción, manipulación y sometimiento en las que se sintieron incapaces de defenderse. Los nombres de las dos denunciantes no se publican, a fin de guardar su identidad, pero ambas coinciden en que durante años vivieron con miedo y con la sensación de que sus voces no serían escuchadas debido al poder y la notoriedad de Iglesias.
En paralelo, extrabajadoras de las mansiones del cantante han aportado testimonios que refuerzan la denuncia. Estas mujeres relatan haber sufrido agresiones sexuales mientras trabajaban en propiedades del artista, describiendo un ambiente marcado por el abuso de poder y la falta de protección.
Estas declaraciones se suman al expediente y amplían el alcance de las acusaciones, mostrando que no se trata de hechos aislados, sino de un patrón de conducta que habría perdurado en el tiempo.
La demanda y sus implicaciones legales
La denuncia acusa a Julio Iglesias de agresión sexual y trata de seres humanos, delitos de gran gravedad en el Código Penal español. La Audiencia Nacional es competente para investigar este tipo de casos, especialmente cuando tienen dimensión internacional o involucran redes de explotación.
El reporte de elDiario.es solicita que se abra una investigación exhaustiva, que se proteja a las víctimas y que se determinen responsabilidades penales.
El delito de trata de seres humanos, en particular, implica la explotación de personas mediante engaño, coerción o abuso de poder. De comprobarse, el caso no solo afectaría la reputación del artista, sino que también podría tener consecuencias judiciales de gran alcance.
Tres años de investigación periodística
La denuncia se apoya en una investigación realizada por elDiario.es durante tres años, en la que se recopilaron testimonios, documentos y evidencias que apuntan a un entramado de abusos y explotación.
El trabajo periodístico ha sido clave para dar visibilidad a las víctimas y para sostener la denuncia ante la justicia. Según el medio, el proceso de investigación enfrentó obstáculos, pero logró reunir suficientes elementos para poner el caso en la agenda pública y judicial.
Reacciones y repercusiones
El caso ha generado un fuerte impacto en España y en el ámbito internacional. Organizaciones feministas y de derechos humanos han expresado su respaldo a las denunciantes, subrayando la importancia de que la justicia actúe sin privilegios ni excepciones.
Para las mujeres, la denuncia representa un acto de valentía y de reivindicación: después de años de silencio, buscan que sus testimonios sean escuchados y que se abra un proceso judicial transparente.
Más allá de la figura de Julio Iglesias, el caso pone en el centro la necesidad de proteger a las víctimas de violencia sexual y explotación, y de cuestionar las dinámicas de poder que han permitido la impunidad de celebridades frente a denuncias de mujeres.
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