La nueva tasa de salida aérea de República Dominicana ya comenzó a reflejarse en el precio de los boletos. Una revisión realizada por Acento muestra que las aerolíneas ya incorporan el aumento de la contribución de salida aprobado mediante la Ley 30-26, promulgada por el presidente Luis Abinader, que modificó la Ley 2-04 para elevar este impuesto de US$ 20 a US$ 30 por pasajero, un incremento de US$ 10, equivalente al 50 %.
En la práctica, viajar hacia o desde República Dominicana será más costoso, con una tasa que ya aportó al Estado dominicano unos RD$ 3,401.4 millones durante enero y marzo del 2026, según el Banco Central (BCRD) y la Tesorería Nacional.
La Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) advierte que en el último decenio varias regiones, especialmente América Latina, el Caribe han creado nuevos impuestos al turismo que oscilan entre US$ 1.50 y US$ 55. Según el organismo, en muchos casos los ingresos generados por estos gravámenes, como las tasas de promoción turística o los cargos para fomentar los viajes, no se reinvierten en el desarrollo del sector.
Aunque ONU Turismo no se opone a la aplicación de impuestos, sostiene que estos deben formar parte de una “política fiscal responsable y estar sujetos a una evaluación rigurosa para evitar cargas excesivas sobre viajeros y empresas”. El organismo considera que aquellos tributos que afecten negativamente la actividad turística deberían revisarse o reducirse, debido a su impacto en la competitividad y el desarrollo del sector.
La OACI señala que durante la última década se ha registrado una proliferación sin precedentes de impuestos sobre los billetes aéreos.
“A esto se suma la percepción de que la carga tributaria que soporta la aviación es elevada en comparación con otros medios de transporte, algunos de los cuales reciben subsidios estatales”.
Esta situación, de acuerdo con la OACI, genera preocupación en la industria por sus efectos negativos sobre el desarrollo sostenible de la aviación y sobre el crecimiento económico de los países.
República Dominicana ya figuraba entre los países con mayores impuestos
Antes incluso de la entrada en vigor de la nueva Ley 30-26, República Dominicana aparecía entre los países con mayor carga tributaria sobre los boletos aéreos.
De acuerdo con el Índice de Competitividad del Transporte Aéreo elaborado por la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), el país ocupaba el quinto lugar mundial, con un promedio de US$ 29.5 en impuestos por pasajero para un viaje de ida y vuelta.
El informe ubica por encima únicamente a:
- Argentina (US$ 138)
- Mauricio (US$ 64)
- México (US$ 53)
- Reino Unido (US$ 37)
República Dominicana aparece empatada con Estados Unidos con US$ 29 por pasajero.
Con la entrada en vigencia del nuevo impuesto de salida de US$ 30, es probable que la carga tributaria promedio aumente aún más.
No obstante, para nadie es un secreto que el impuesto genera millones para los gobiernos. En América del Sur, Centroamérica y el Caribe, los impuestos generaron US$ 6,200 millones, equivalentes a un promedio de US$ 19.6 por pasajero.
En el caso dominicano, el estudio calculó que el Estado recauda alrededor de US$ 285 millones anuales por impuestos específicos relacionados con los boletos aéreos.
El estudio “Impuestos específicos usados en el transporte aéreo” estimó que los gobiernos recaudaron US$ 60,400 millones mediante impuestos específicos sobre boletos aéreos durante el 2024. En promedio, cada pasajero pagó US$ 12.6 por vuelo únicamente en este tipo de gravámenes.
Para dimensionar esa cifra, el informe señaló que la industria aérea mundial obtuvo un beneficio neto de apenas US$ 6.8 por pasajero, es decir, poco más de la mitad de lo que los gobiernos recaudaron en impuestos.
| Países | Ingresos por impuestos específicos sobre los boletos | Impuesto promedio por pasajero | Impuestos sobre los billetes en % del presupuesto gubernamental |
| Argentina | US$ 3,089 millones | US$ 137.8 | 1.5 % |
| Brasil | US$ 782 millones | US$ 6.7 | 0.1 % |
| Colombia | US$ 1 millón | US$ 0.01 | 0.0 % |
| República Dominicana | US$ 285 millones | US$ 29.5 | 1.4 % |
| Perú | US$ 62 millones | US$ 2.9 | 0.1 % |
| Puerto Rico | US$ 52 millones | US$ 7.2 | 0.2 % |
Los vuelos internacionales cargan con la mayor parte del peso tributario
El estudio también reveló que la mayor presión fiscal recae sobre quienes viajan al exterior. Un pasajero en un vuelo doméstico paga en promedio US$ 8.5 en impuestos específicos, uno que realiza un vuelo internacional desembolsa US$ 17.7 por trayecto.
En América del Sur, Centroamérica y el Caribe la diferencia es todavía más marcada, ya que un pasajero internacional paga US$ 45 por vuelo, debido a que la mayoría de los gravámenes están dirigidos precisamente a quienes salen del país.
Además, la Asociación Latinoamericana y del Caribe del Transporte Aéreo (ALTA) sostiene que la aviación en América Latina no constituye un lujo, sino un servicio esencial para la integración económica y el desarrollo del turismo.
Según la organización, en países como Colombia, México y buena parte del Caribe, más del 80 % de los visitantes internacionales llegan por vía aérea.
Durante 2025, Quisqueya, por ejemplo, recibió vía aérea 8,860,709 extranjeros no residentes, para un crecimiento de 3.8 % en comparación con 2024. En términos absolutos, esto equivale a 324,966 extranjeros más.
Si bien es el país que más turistas recibió en cantidad, su crecimiento se ubica entre los de menor variación porcentual en los últimos dos años, solo superando a Anguila (2.9 %) e Islas Caimán (2.8 %). En contraste, los tres primeros lugares en crecimiento fueron San Martín (80.9 %), Guyana (22.1 %) y Dominica (17.5 %).
| Destino | 2024 | 2025 | Variación % | Absoluto |
| Trinidad & Tobago | 333,716 | 370,266 | 10.9 | 36,550 |
| Curacao | 700,545 | 788,560 | 12.5 | 88,015 |
| St. Vincent & the Grenadines | 102,766 | 120,599 | 17.3 | 17,833 |
| Dominica | 83,976 | 98,724 | 17.5 | 14,748 |
| Guyana | 371,271 | 453,489 | 22.1 | 82,218 |
| St. Maarten | 473,132 | 855,994 | 80.9 | 382,862 |
| Aruba | 1,419,594 | 1,515,094 | 6.7 | 95,500 |
| Dominican Republic | 8,535,743 | 8,860,709 | 3.8 | 324,966 |
| Anguilla | 111,639 | 114,965 | 2.9 | 3,326 |
| Cayman Islands | 437,842 | 450,441 | 2.8 | 12,599 |
| Belize | 547,370 | 551,681 | 0.7 | 4,311 |
No obstante, los boletos de avión en la región soportan una de las cargas tributarias más elevadas del mundo.
Los impuestos representan, en promedio, el 29 % de la tarifa aérea en América Latina y el Caribe, frente al 17 % en África y Asia-Pacífico y 15 % en Norteamérica.
ALTA cita varios ejemplos del impacto que pueden tener estos gravámenes. En Perú, un aumento de US$ 11.88 por pasajero provocó una reducción del 10 % en la oferta de asientos. En Argentina, pese a la liberalización del mercado aéreo impulsada por el gobierno de Javier Milei, posteriormente se aprobó un impuesto del 15 % sobre los pasajes.
En contraste, Paraguay, Guyana y Barbados redujeron impuestos al transporte aéreo y lograron incrementar la demanda de vuelos. Casos similares ocurrieron en Ecuador y Cartagena, Colombia, donde la reducción de cargas tributarias produjo resultados positivos en un corto período.


Una medida que choca con la estrategia de atraer más vuelos
En los últimos años, República Dominicana ha promovido la apertura de nuevas rutas y la implementación del acuerdo de Cielos Abiertos con Estados Unidos, con el objetivo de ampliar la competencia y abaratar los precios de los pasajes.
Sin embargo, especialistas del sector consideran que elevar los impuestos sobre los boletos puede ir en dirección contraria.
La Asociación de Hoteles y Turismo de la República Dominicana (Asonahores) reconoce la necesidad del Estado de fortalecer sus finanzas públicas, pero sostiene que cualquier aumento en los costos asociados al transporte aéreo debe evaluarse debido al impacto que puede tener sobre la demanda.
El gremio recuerda que la conectividad aérea es uno de los principales motores del turismo dominicano, una actividad que genera RD$ 5,089.3 millones por ingresos fiscales durante enero-marzo, 4,146,831 extranjeros no residentes hasta mayo de este año y 444,009 empleos directos a marzo del 2026, según el Banco Central dominicano (BCRD).
La Asociación Dominicana de Líneas Aéreas (ADLA) también había expresado reservas antes de la promulgación de la ley. Su presidente, Omar Chahín, afirmó que, aunque el sector comprende la necesidad de preservar la estabilidad macroeconómica en un contexto de mayores costos internacionales, cualquier incremento en el precio final de los boletos puede modificar las decisiones de viaje de los pasajeros.
La entidad advierte que República Dominicana compite directamente con otros destinos del Caribe y Centroamérica por turistas, inversiones y nuevas rutas aéreas, por lo que diferencias relativamente pequeñas en el costo de viajar pueden inclinar la balanza hacia otros mercados.
De hecho, el Índice de Confianza de ONU Turismo destaca que los factores económicos, los elevados costos de los viajes y los riesgos geopolíticos son los principales retos a los que podría enfrentarse el turismo internacional en 2026.
Según el organismo internacional, aunque la inflación mundial ha retrocedido, la de los servicios relacionados con el turismo se mantiene elevada en términos históricos, por lo que se espera que los turistas sigan con la búsqueda de una buena relación calidad-precio.

Un sector clave para la economía dominicana
El incremento llega en un momento en que el Gobierno ha colocado la conectividad aérea como una de sus principales apuestas para impulsar el turismo, un sector que ha sido golpeado con la salida de la empresa estadounidense Spirit, que en el mercado dominicano, durante el primer trimestre de 2026, movilizó 102,949 pasajeros, equivalentes al 1.9 % del tráfico de aerolíneas extranjeras y al 1.7 % del total de viajeros que transitaron por las terminales aéreas del país, según la Junta de Aviación Civil (JAC).
Además, la decisión de JetBlue de suspender sus vuelos desde Newark, Nueva Jersey, hacia Santo Domingo, junto con la salida de Wingo de la ruta Bogotá-Santo Domingo, evidencia un proceso de ajuste de las aerolíneas hacia rutas con mayor rentabilidad.
Este cese de rutas también se suma la casi desaparición de los turistas rusos y ucranianos del mapa turístico dominicano ha sido atribuida a una combinación de factores: la guerra entre Rusia y Ucrania, la crisis de los vuelos de larga distancia, restricciones de aerolíneas y factores económicos de los residentes que superan los 11,000 kilómetros de distancia entre ambos países y Quisqueya.
El debate sobre los impuestos ocurre en un sector con un peso importante para la economía nacional.
Según Oxford Economics publicado en 2023, solo las aerolíneas aportan US$ 105.5 millones y generan alrededor de 3,100 puestos de trabajo.
Para el sector turístico y aeronáutico, el reto consiste ahora en equilibrar la necesidad del Estado de aumentar sus ingresos sin afectar la competitividad de un país cuya principal puerta de entrada sigue siendo el transporte aéreo.
La OACI advierte que gravar el transporte aéreo internacional puede afectar el comercio, elevar los costos de viaje y limitar el crecimiento del sector
Contradicen la liberalización del comercio
Los impuestos sobre la venta y el uso de servicios de transporte aéreo internacional van en contra de la tendencia mundial hacia un comercio más abierto de bienes y servicios.
Generan efectos similares a los aranceles
Estos gravámenes pueden tener un impacto comparable al de los impuestos sobre las importaciones y exportaciones.
Son una forma de tributación considerada injusta
La OACI entiende que este tipo de impuestos recae de manera desproporcionada sobre pasajeros y empresas.
Encarecen los boletos aéreos
Los impuestos elevan el costo final de los pasajes para los viajeros.
Aumentan los costos operativos
También incrementan los gastos para las aerolíneas y otros actores del sector.
Frenan el desarrollo del transporte aéreo
El organismo considera que estos gravámenes pueden obstaculizar el crecimiento futuro de la aviación internacional.
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