El Consejo Nacional para el VIH y el SIDA (Conavihsida) rindió homenaje a varias personas por sus significativos aportes a la Respuesta Nacional al VIH en República Dominicana.
Los reconocimientos fueron otorgados, como parte del mes de la conmemoración del Día Mundial de la Respuesta Integrada al VIH y el Sida, Adela Ramírez, Verónica Morel, Guadalupe Polanco, María Castillo y Bethania Betances.
El doctor Enrique González, director ejecutivo del Conavihsida, aseguró que el trabajo y compromiso continuo, la dedicación y el esfuerzo de las personas reconocidas, contribuyeron al fortalecimiento de una Respuesta Nacional al VIH a través de conocimientos y sus habilidades técnicas en beneficio de los grupos vulnerabilizados más expuestos.
“Eran seres humanos excepcionales que nunca dejaron de luchar por su vida y por la vida de las demás personas con VIH”, aseguró.
Martha Rodríguez, al presentar el perfil de la homenajeada Adela Ramírez, la definió como “una persona sencilla, amorosa, dedicada y de una permanente sonrisa, pero de un espíritu firme. No se doblegaba”.
Explicó que Ramírez luchó en un tiempo de incomprensiones. “En materia de VIH las cosas eran difíciles de entender, de escribir, de actuar, de responder a las personas. Y, aun así, ahí siempre estaba Adela”, aseguró.
“Reitero mi agradecimiento y orgullo por su persona y reitero el compromiso de seguir su ejemplo y hacer las cosas en gracia por las personas y hacerlas con interés”, expresó.
El reconocimiento a Adela Ramírez fue entregado a sus familiares de manos de doctora Mónica Thormann, directora de la Dirección General de Control de Infecciones de Transmisión Sexual y Sida (DIGECITSS), el doctor Osvaldo Lorenzo y Rosa Sánchez, de la Gerencia Técnica del Conavihsida.
La placa que honra su memoria reza: “Por su compromiso profesional, que trascendió el cambio, causa colectiva orientada a la promoción de la salud, la dignidad y la defensa de los derechos humanos. Su actitud positiva y su capacidad de motivar han influido notablemente en las nuevas generaciones interesadas en la temática del VIH. Su legado es reconocido hoy con respeto y admiración”.
“Mi tía era un ser de luz -expresó una de sus familiares. El que llegaba donde ella sabía que iba a salir con una sonrisa, y estamos muy orgullosos de poder recibir este premio en honor a ella, y deseamos que esta increíble institución siga haciendo su labor”.
De Verónica Morel, educadora par, se destacó “su sentido de solidaridad humana y una vocación de servicio inquebrantable”.
Olga Moquete indicó que Morel fue la inspiradora del nombre Lluvia de Bendiciones, una entidad que lucha cada día por mejorar las condiciones de las personas con VIH en Samaná.
“Ella era activista -adujo Moquete- y lo dio todo por los que estaban a su alrededor. Ya con su condición de salud, luchaba sola por los grupos, dándoles apoyo a las personas. Su vida fue de mucho activismo, una persona que tuvo muchas altas y bajas, fue muy bendecida también”.
En su testimonio, recordó, que “uno de los días más difíciles y mástristes para mí fue el día de su fallecimiento”.
Olga Moquete cerró su intervención con unas palabras: “Que la amo, que nunca voy a olvidarla, que cada día está conmigo en todo lo hago, en todo lo que hacemos. Para nosotros no ha muerto, ella sigue con nosotros luchando, dándonos la mano y siendo un brazo de apoyo para continuar nuestra lucha”.
El reconocimiento de Verónica Morel fue recibido por Ramón Acevedo de manos de Humberto López, de la Unidad de Poblaciones Clave del Conavihsida. Ambos destacaron su entrega y espíritu de lucha.
“Verónica fue una mujer que se entregó a esa lucha sin nada a cambio. Todo lo que ella hacía era en beneficio de la comunidad”, ponderó Humberto López.
Explicó que “Verónica dejó una huella imborrable en el corazón de quienes luchan por la justicia social y la respuesta al VIH”.
Y añadió: “Hoy su memoria es reconocida con respeto y admiración por todos aquellos cuyas vidas fueron tocadas por su generosidad y entrega sin límites”.
Lissette Mendoza presentó el perfil de Guadalupe Polanco, otra de las luchadoras reconocida. “Era una mujer muy humilde y una gran batalladora. Nunca iba a los sitios a buscar, a pesar de que tenía muchas necesidades”.
Entre sus logros, Mendoza citó la formación de una red de solidaridad de apoyo a las personas con VIH.
Lissette Mendoza concluyó el perfil de su amiga Guadalupe Mendoza con unas palabras que arrancaron lágrimas de recuerdo y emoción a los presentes en el acto:
“Si la volviera a ver le diría: te admiré, te quiero,eres uno de los seres más bonitos que he conocido. Te voy a recordar como un ser humano bueno, noble, servicial. ¡Dejaste en mis tantas cosas bonitas! Pero si tuviera que definirte en una sola palabra dijera que eres un ser noble, un ser ejemplar”.
Agregó: “Tú y yo no tenemos que vernos en el cementerio; y cada vez que vea una gente necesitada te voy a recordar. Cuando escucho una salsa y veo a una mujer bailando con gusto te voy a recordar”.
María Castillo, especialista en el área de medicamentos del Conavihsida, fallecida recientemente, fue otra de las personas reconocidas. Fue definida como un recurso “fundamental en la respuesta al VIH, liderando con dedicación y sensibilidad, incluso en circunstancias difíciles”.
Entre sus valores fue destacado su conocimiento técnico y su compromiso con las personas vulnerables y marginadas, sin distinción de orientación, religiosa y nivel económico. “Ella fue luz y guía y su legado y sonrisa continúan inspirando”, aseguraron los promotores del reconocimiento.
María Rodríguez, quien fue su compañera de labores durante mucho tiempo, valoró el papel jugado por María Castillo para que el Estado dominicano asumiera el apoyo a los programas de VIH, al iniciarse el desmonte financiero del Fondo Mundial de Lucha contra el Sida.
“Ella también estuvo presente en el inicio del proceso mediante el cual se hizo el traspaso de los medicamentos antirretrovirales a la Seguridad Social”, refirió Rodríguez.
El reconocimiento a María Castillo fue recibido por Giselle Scalon, de la sociedad civil, de manos de Melvin Brioso, gerente técnico del Conavihsida, y María Rodríguez.
Al recibir el galardón, Scalon aseguró que María castillo era “un ser de luz que nos sirvió de inspiración a todos y a todas con su entrega, con su compromiso y con esa alegría que siempre tenía para todos”.
Bethania Betances, directora de país de Onusida, también recibió un reconocimiento de manos del director ejecutivo del Conavihsida, doctor Enrique González; Dulce Almonte;presidente de la Red de Personas que Viven con VIH, y el doctor Eladio Pérez.
“El Consejo Nacional para el VIH y el SIDA -dice la placa de su reconocimiento– otorga el presente reconocimiento a Bethania Betances por su liderazgo, integridad, sensibilidad y firmeza en la defensa de los derechos humanos, promoviendo iniciativas que han fortalecido la Respuesta Nacional frente al VIH, favoreciendo la inclusión, la equidad y la solidaridad”.
Al recibir el tributo, Betances expresó su gratitud por los años de trabajo en Onusida, institución de la que se retira próximamente.
“Trabajar en los temas del VIH -expresó- ofrece la oportunidad de tratar los derechos humanos, de acercarte a las personas que lo necesitan, de buscar recursos para ayudar a la gente, de pelear por el activismo, por los derechos de la gente”.
Y agregó: “Esta es un área profesional que te damuchas oportunidades de amar, de entender, de apoyar y de valorar a las personas”.
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