“Vengan to´coño”, es el título de un libro de poemas inédito, próximo a editarse, que escribí entre los años de 2024-2025, mientras me desempeñaba como Consejero en la Misión de mi país en Honduras. Como ven, es una paráfrasis a la ya famosa frase (“Entren to´Coño”) del político dominicano, Ing. Ramon Alburquerque, fallecido recientemente este año de 2026. En mi texto referenció desde la poesía, con un acercamiento simbólico, el drama que sufren todos los que acometen la heroica y tenaz tarea de emprender un viaje hacia los confines de la nada, porque así lo veo yo: una nada llena de espantos y cero esperanzas.
Hay que estar ahí para ser mínimamente protagonista de esa tragedia humana y yo, por avatares del destino, en ese momento trabajaba el componente migración dentro de nuestra embajada, y tenía cada mes, que llegar a las fronteras de Honduras con los países vecinos,-Nicaragua-Guatemala-El Salvador– (Trojes, La Fraternidad /El Espino, Las Manos, Guasaule, Aguas Caliente, Ocotepeque) y hacer un informe sobre la situación y si había encontrado dominicanos(as) en la ruta y darle soportes, si lo ameritaban.
En ese texto mío, que como dije, próximo a ser publicado, tengo una introducción, -siempre hago-, una especie de explicación de la razón de mi discurso poético en ese momento de mi historia creativa, en la que trabajo estadísticas que dan miedo y horror de lo que en esos años (luego de la pandemia), y antes estaba pasando en las fronteras, en El Darien, en el camino al Sur del Rio Bravo, con nuestra gente. Estadísticas frías y difícil de asimilar, números de la muerte que cada día se cernía-y se cierne- en las espaldas de cada uno de nuestros compatriotas que acometían-y acometen- esta travesía de muerte y desamparo.
Para que se tenga una idea, en el año de 2022, 2.4 millones de refugiados-migrantes, es el cálculo récord que han hecho los medios que han llegado y han creado demasiada presión en la frontera Sur entre México y USA; en 2023, se dice que esta cifra se ha duplicado. Para el 2023, cruzaron la Selva de El Darién, entre Colombia y Panamá, más de 500,000 mil personas, el doble que en 2022.
Se arrestaron, 2, 475, 669 mil personas en la frontera Sur tratando de llegar a Estados Unidos. Pero para Honduras es peor, pues más de 500,000 mil migrantes han pasado por su territorio en camino hacia el norte; de esos, el 42.7% son venezolanos, es decir, 221,131 mil; 80,344 haitianos; 79, 799 mil cubanos; 43,926 mil ecuatorianos; 12, 271 mil colombianos; 10,911 mil chinos; 10, 569 mil de Guinea Ecuatorial. Obviamente, estas datas son suministradas por el INM de Honduras y la ACNUR de las Naciones Unidas. Y corresponden a las estadísticas de los años 2022-23. Las del 2024, son menos escalofriantes que estas porque fueron los años de mayores escaladas en esas rutas camino a la nación del norte y porque ya se había instalado en la Casa Blanca su nuevo inquilino, Donald Trump y empezaba su cacería migratoria.
Según los datos del INM del 2023, 416, 000 mil migrantes irregulares cruzaron por Honduras, de esos una gran parte se va quedando en el camino, por diferentes motivos llegando a ser una carga para el gobierno de ese país. Las fronteras que más recibieron a los migrantes de paso son: En el departamento de El Paraíso (Trojes, Las Manos) en Choluteca (Gausaule). Y de salida para Guatemala, (Aguas Caliente), Departamento de Ocotepeque.
Estos son solo en Honduras, porque en El Salvador y Guatemala, el drama es similar, ya que por esos países llegan los dominicanos en su ruta hacia Estados Unidos, en lo que se ha venido a llamar “la vuelta por México”, en la que corren similar peligro que los que se vienen por El Darién desde los demás países. Claro está, y es el fin de este artículo, esas rutas ya se han ido modificando por la incidencia del fenómeno Trump y su llegada a la presidencia de los Estados Unidos en enero de 2024.
Pero estas no son estadísticas frías; no, son historias que parten el tiempo, la vida y el corazón en dos mitades, las que salen a flote y se cuentan y las que se quedan guardadas en los recuerdos y las memorias de los que siguen atados a los recuerdos y esperando noticias de los que se van.
“En los últimos años, se han sumado más de 200 millones de migrantes por causas medioambientales, conflictos armados, hambrunas, xenofobia, marginación, exclusión”, Noam Chomsky, (“Globalización y Movilidad”), 2016. Para seguir expresando que,” la crisis de la migración es una crisis moral debida a la incapacidad de los países para dar una respuesta a estas personas en peligro, es una brecha que se ha abierto entre los ricos y los necesitados, es una crisis moral”.
En este periplo llegan al “Triángulo Norte de Centroamérica”, (Honduras-El Salvador-Guatemala) un espacio que se ha convertido en una de las zonas más peligrosas de la tierra, porque aquí confluyen los peligros más insospechados: terrorismo, pandillas, narcotráfico, secuestros, violencia de género, violaciones en masas de mujeres en tránsito, sicariato, toda la violencia en las formas más abyectas e inimaginables.
Empezando por la Selva de El Darién, el paso de la frontera de Nicaragua a Honduras, el desplazamiento por el mismo territorio hondureño, de extremo a extremo, el cruce de la frontera con Guatemala desde Honduras, los peligros de secuestros, violaciones, vejaciones, ventas de órganos, y ya en territorio mexicano, el brazo de la muerte, que son los carteles de la droga y que representan el gran escollo de todos los que se aventuran a esta odisea, en estos tiempos modernos y “líquidos”, en palabras de Bauman. Y los que logran llegar a la ribera sur del Rio Bravo esperan traspasar ese valladar lleno de siniestras trampas en sus aguas. Esta es una de las antiguas rutas hacia la Frontera Sur de los Estados Unidos y México. Ya veremos cómo se ha modificado este trajinar por los umbrales de la muerte.
Zygmunt Bauman, en su más reciente obra escrita, antes de fallecer en 2017, “Extraños llamando a la puerta”, reflexiona sobre los orígenes y el impacto de las actuales olas migratorias. En esta corta, pero influenciadora obra, él habla de lo que los países han querido inculcar en sus ciudadanos, “el pánico moral”, seguido de la amenaza de un desmoronamiento y desaparición del “modo de vida seguido por la sociedad actual”. Y eso es lo que “la falsa moral MAGA” ha querido inculcar a los ciudadanos norteamericano respecto del migrante.
Siguiendo con Bauman, el reflexiona lo siguiente, “las olas de migraciones masivas no tienen nada de novedoso, pues han acompañado a la modernidad desde su principio, aunque modificándose continuamente, y en ocasiones, invirtiendo incluso, su sentido”.
Ese es el sentido de este “tiempo transido”. “violencia saturada y exhaustiva”, ha escrito Byung-Chul Han; y más que eso, se está en un periodo en el que él llama, “el agotamiento del alma”, el sujeto de la modernidad tardía, manifestándose en lo que Hen Von Houten y Tom Von Nausea denominan, “fronterización” de la vida, sobre todo en Europa y las olas masivas de migrantes del África Subsahariana y otras latitudes.
Todo esto se manifiesta en unas apuestas tanto psicológica, sociológica, que tanto Levi-Strauss como David Lyon identifican como “otredad”, “raza”, “vigilancia” y “globalización”, como elementos fenomenológicos de este gran problema global, que es la migración.
Oscar Steinberg habló de “muros fronterizos” e identifica los cinco muros; nosotros para los fines de esta propuesta discursiva-creativa, solo vamos a identificar el muro que hay entre Estados Unidos y México, por ser un espacio de “frontera” natural y sobre la cual los sujetos de estos territorios americanos luchan por sobre pasar y llegar.
Michael Foucault en la “Biopolítico como escenario para el control” (2000), proporciona una perspectiva renovadora para la teoría política contemporánea y establece los modos posibles entre el poder y la vida, el enfoque biopolítico, en el funcionamiento cotidiano de la población. Para Foucault, “las migraciones como fenómeno de relaciones públicas, es reciente; no es sino, como la esencia emergente de las repúblicas europeas y su ganancia de hegemonía, lograron el apoderamiento de fuerzas trabajadoras “secuestradas” de territorios extranjeros (negros, indígenas, chinos) los que le dieron el performance que cimentaría su desarrollo en el siglo XIX”.
Pero hoy, el fenómeno migratorio posee delimitaciones específicas. “Todo se resume al contexto global, al escenario de lo que llaman la “mundialización”. En amplio, la migración le conviene a los estados y sus procesos productivos. “La historia está ahí (África, Oceanía, Asia, América Latina) y la misma Europa a la inversa con proceso migratorios hacia América para la regularizar las situaciones políticas internas, las dos grandes guerras”, (Barou, 2001).
Volviendo al espíritu de estas notas, vemos como desde la llegada a la presidencia de los Estados Unidos de Donald Trump, realmente ha habido una modificación en las rutas y en el porcentaje de migrantes que se veían en los años anteriores a su segunda investidura, y que expuse en las estadísticas más arriba.
Claro está, esas son las personas que llegan a las casetas de los países y son anotadas por los oficiales que les ofrecen ayuda para un tránsito más seguro, en el caso de Honduras, que en los años del gobierno de Xiomara Castro, no la tuvo fácil y nunca dejaron a la deriva a los pasantes migrantes por su territorio; muy por el contrario, con las organizaciones humanitarias, las iglesias, asumieron con mucha seriedad este fenómeno, y me consta, porque yo era para del Cuerpo Diplomático en ese país y me tocó acompañar (por la Misión nuestra) a estos organismos en la labor de apoyo a todos esos desheredados de la fortuna.
Lo que sí es una verdad incontrovertible, es que, desde el inicio del segundo mandato de Donald Trump, las salidas y los flujos migratorios irregulares hacia Estados Unidos han mermado drásticamente, registrando caídas de hasta un 94% en comparación con la administración anterior. La implementación de políticas punitivas inmediatas, el despliegue de recursos y la eliminación de los mecanismos de liberación en la frontera han transformado por completo la dinámica de las rutas migratorias.
¿Y cuáles son las nuevas rutas de los viajeros ilegales que se arriesgan a tratar de llegar, aun en estas circunstancias geopolíticas, a la frontera Sur de la Unión Americana?
Las principales rutas de los migrantes que cruzan México hacia la frontera norte se dividen en tres trayectos terrestres fundamentales: la Ruta del Golfo, la Ruta del Pacífico y la Ruta Central (o del Bajío).
Antes, la ruta más peligrosa y la más usada, era a través de la selva más peligrosa de todo el subcontinente, que queda entre Colombia y Panamá (la Selva del Darien), hoy vedada por las nuevas autoridades de Panamá, a la que le han hecho cercos de alambres y otras trampas desde la llegada al gobierno de Trump y del presidente Mulino, y a la que los migrantes de Venezuela, Colombia, Ecuador y otros países se deben enfrentar para seguir su travesía por Centroamérica hasta llegar a la frontera de México. Este es el primer valladar que tienen que sortear. Pero no el menos peligroso. Easte tramo está cargado de historias que horrorizan la imaginación humana.
Ahora, el cambio se da por esta ruta con los migrantes de estas zonas del continente, y nos referimos a la Ruta del Pacífico que comienza en Tapachula (Chiapas), avanza hacia el Estado de Oaxaca o Juchitán, continúa hacia Guadalajara o Mazatlán y sube por el noroeste hacia Baja California o Sonora (cruces hacia San Luis Río Colorado, Mexicali, Nogales o Tijuana).
Las otras rutas, pero no tan usadas por nuestros paisanos del Caribe y Suramérica, es la Ruta del Golfo Atlántico. Es la más corta y transitada. Inicia en Tenosique (Tabasco) o Coatzacoalcos (Veracruz), sube por el este del país pasando por Tamaulipas y llega a fronteras como Nuevo Laredo, Reynosa o Matamoros. Históricamente coincide con el recorrido del tren de carga conocido como "La Bestia". El famoso tren continental de México hacia Estados Unidos
Y, por último, la Ruta Central / El Bajío, atraviesa el centro del país desde el sur-sureste. Ciudades como Querétaro, Celaya, Irapuato y León funcionan como puntos de bifurcación donde los migrantes deciden si se dirigen hacia Ciudad Juárez (Chihuahua) o hacia el noreste.
Esto no quiere decir, que nuestros paisanos no se arriesguen por cualquier de estos senderos de muerte, porque los traficantes, los carteles, a cada momento viven cambiando de espacios dependiendo de sus intereses y maneras de burlar a las autoridades. Y de poder exprimir los recursos lo más posible a los que se arriesgan a hacer esa travesía de nunca volver. Pero estos trayectos comoquiera que se vean, exponen a las personas, a condiciones extremas y violencia por parte del crimen organizado, especialmente en zonas desérticas o de cruce fronterizo.
Nuestros compatriotas dominicanos hacían o hacen, hoy en menor medida, la travesía por la zona Occidental de El Salvador, departamento de Santa Ana, cruzando por los municipios de la frontera (Candelaria de la Frontera) con Guatemala, puntos ciegos y demás, (ahí murieron las dos últimas victima dominicanas de esta tragedia, dos hermanas de Fula, Bonao, iban con su niño y los coyotes las envenenaron para quitarles sus recursos). La Misión dominicana en El Salvador estuvo muy pendiente a esta tragedia.
Luego si no lo hacen por esa parte, entonces cruzan por el departamento de Chalatenango hasta el departamento hondureño de Ocotepeque, municipio de la frontera occidental de Honduras con Guatemala y El Salvador,(en febrero de 2024 murió otra dominicana al llegar a esa frontera, le dio un infarto apenas saliendo del avión, se fue en un bus y unas dos horas después murió sola y sin haber cumplido su sueño, se llamaba Arelis); ahí se crea un cuello de botella, pues todos llegan antes de cruzar a Corinto; esta es la ruta que usan los migrante, una vez desandan por territorio hondureño o salvadoreño, a su paso a Guatemala, camino a México y Estados Unidos.
De acuerdo con las cifras del INM de Honduras, y el monitoreo del Equipo Local de Respuestas de Fronteras Suroriental, hay un subregistro en las cifras de ingresos, calculado en un 40% adicional a las cifras de ingresos, debido a múltiples factores. Entre estas: redes de tráfico de personas (Coyotes), posibles ventas de permisos falsos, desconocimientos de las ayudas brindadas a los migrantes de paso por las autoridades del país. Se tiene registro de 416,000 mil personas que cruzaron irregularmente la frontera en 2023.
Desplome histórico de cruces fronterizos
Reducción de encuentros: Durante los primeros 10 meses del año fiscal (de octubre de 2025 a julio de 2026), la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) contabilizó apenas 80,882 encuentros en la frontera sur.
Esto equivale a un promedio estimado de 266 encuentros diarios, en comparación con el máximo histórico de más de 2.2 millones en todo 2022.
Caída del 94%: Las detenciones promedio en la frontera suroeste se han mantenido sistemáticamente un 94% por debajo de las medias mensuales registradas en los años previos, según los balances provistos por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
Migración neta negativa (más salidas que entradas) éxodo inverso: Por primera vez en más de medio siglo, Estados Unidos registró una inmigración neta negativa. Es decir, salió del territorio más población extranjera de la que logró ingresar.
Contracción demográfica: De acuerdo con un reporte analizado por Swissinfo, la población inmigrante en el país cayó en 1.4 millones de personas durante los primeros seis meses de gestión del mandatario.
Fin del "Catch and Release" (Atrapar y Liberar) Cero liberaciones: La Casa Blanca oficializó una racha de 16 meses consecutivos con cero liberaciones de inmigrantes indocumentados en la frontera sur. Toda persona que cruza de forma irregular es automáticamente retenida, procesada y devuelta, impidiendo que permanezca libre dentro de EE. UU. a la espera de audiencias judiciales.
Deportaciones masivas y retornos: Se calcula que se han coordinado cerca de un millón de deportaciones formales en menos de dos años, apoyadas por un incremento sustancial en el presupuesto operativo de la patrulla fronteriza y de la agencia de inmigración (ICE). Incremento de salidas voluntarias
Récord de abandono de casos: Ante la perspectiva de detenciones prolongadas y la baja probabilidad de obtener asilo, las salidas voluntarias se dispararon a más de 80,000 casos en poco más de un año. Este volumen es al menos siete veces mayor que el reportado en el periodo previo, liderado principalmente por nacionales de México, Honduras y Colombia.
El endurecimiento de los controles no solo ha paralizado la frontera sur de EE. UU., sino que ha provocado un efecto dominó en América Latina, donde diversos gobiernos de la región han replicado medidas restrictivas similares en las fronteras y aeropuertos para frenar las rutas tradicionales de tránsito.
Con todas estas restricciones, hay que colegir entonces, que Centroamérica experimentó durante el segundo trimestre de 2026 importantes cambios en la dinámica migratoria, marcados por una reducción de los flujos irregulares hacia el norte, nuevas políticas de regularización y un incremento de las deportaciones desde Estados Unidos, según el informe Quarterly Mixed Migration Update: Latin America and the Caribbean, elaborado por el Mixed Migration Centre (MMC).
El documento señala, que la migración hacia el norte continúa en niveles históricamente bajos. Honduras reportó 2,157 ingresos irregulares durante el segundo trimestre del año, una disminución respecto a los 2,760 registrados entre enero y marzo. Además, un análisis citado por el informe indica que las llegadas durante el primer semestre representaron una caída del 75 % en comparación con el mismo período de 2025.
En Panamá, también se redujo el tránsito migratorio de sur a norte. Las autoridades contabilizaron 4,912 personas en desplazamiento hacia el sur hasta el 21 de junio, con una disminución progresiva mes a mes. Asimismo, el flujo por la selva del Darién permaneció en niveles históricamente bajos, con un promedio de 43 cruces mensuales entre abril y mayo, aunque ligeramente superior al registrado durante el primer trimestre del año.
El informe destaca, que Costa Rica reactivó un mecanismo de protección complementaria dirigido a solicitantes de asilo procedentes de Cuba, Nicaragua y Venezuela. La medida permitirá a los beneficiarios residir y trabajar legalmente durante dos años, renovables, con el objetivo de reducir el acumulado de solicitudes pendientes que enfrenta el sistema migratorio costarricense.
Panamá, por su parte, implementó un nuevo régimen migratorio temporal para ciudadanos hispanohablantes del continente que retornan hacia el sur. Este permiso autoriza una permanencia de hasta 30 días, aunque no contempla la posibilidad de solicitar asilo ni modificar el estatus migratorio una vez concedido.
El reporte también documenta, un incremento en las deportaciones derivadas de los acuerdos bilaterales impulsados por Estados Unidos. Costa Rica recibió 149 personas deportadas entre abril y junio bajo este mecanismo, mientras Panamá facilitó el retorno de ciudadanos colombianos y venezolanos como parte de convenios suscritos con Washington.
En el caso de El Salvador, el MMC señala que las deportaciones de ciudadanos salvadoreños aumentaron un 98 % entre el primer trimestre de 2025 y el mismo período de 2026. El informe atribuye este incremento, tanto al endurecimiento de la política migratoria de la administración del presidente Donald Trump, como a la cooperación entre los gobiernos de Estados Unidos y El Salvador.
El estudio también indica, que Guatemala recibió 21,272 connacionales retornados desde Estados Unidos y México entre enero y abril de 2026. La mayoría corresponde a hombres adultos provenientes de departamentos ubicados en la frontera con México. Según el MMC, estos cambios reflejan una transformación en las rutas migratorias y en las políticas de control y regularización adoptadas por los países centroamericanos durante este año.
Como se ve, a manera de conclusión hay que decir que, con la llegada del pelucón maligno a la Casa Blanca, una nueva manera de ver la migración se ha instaurado en el imaginario de la gente, los carteles, que ponen a prueba su imaginación, los coyotes que por este problema se han vuelto más crueles con sus presas y gobiernos de la región, que se han sintonizado en consonancia con la nueva política migratoria para la región implementada por el gobierno norteamericano, siendo la apuesta más cruel, la deportación de los migrantes a terceros países lejos de su lar nativo, lo que incrementa el sufrimiento de éstos y sus familias. “Los migrantes no son un peligro, sino que están en peligro”. –Papa Francisco-
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