La formación de una extensa franja marrón en el océano Atlántico vuelve a recordar la problemática que representa el sargazo sobre todo a uno de los pilares económicos del país, el sector turismo.

Esta especie de alga parda, de color marrón, comenzó a llegar a las costas del Caribe en 2011, acumulándose en las playas por meses y que, al no ser retiradas en el tiempo oportuno, emiten un desagradable olor al descomponerse.

La explicación real y científica es múltiple, de acuerdo con el viceministro de Recursos Costeros y Marinos del Ministerio de Medio Ambiente, José Ramón Reyes. Explica que el cambio climático y calentamiento de los océanos aumenta la proliferación del sargazo y modifica su distribución.

También están las corrientes marinas y vientos, los cuales transportan grandes masas de sargazo desde el Atlántico hasta el Caribe. Otro factor es el exceso de nutrientes (fertilizantes, descargas de ríos como el Congo, Amazonas y Mississippi), que alimentan el crecimiento masivo del alga.

“No es sólo el calentamiento del agua, sino una combinación de cambio climático, mayor disponibilidad de nutrientes y patrones oceanográficos alterados que ha permitido que estos cinturones se consoliden y se vuelvan más grandes y frecuentes”, sostiene el viceministro.
Foto ©: Osmil Crooke ACENTO Fecha: 16 junio del 2025, Punta Cana, La Altagracia, República Dominicana

¿Cuál es la realidad del país frente al sargazo?

En la República Dominicana, el sargazo ya no es un evento excepcional ni estacional, sino un fenómeno estructural, persistente y en expansión, con impactos cada vez más visibles sobre el ambiente, la economía y la gestión pública costera.

Reyes sostiene que durante los últimos años, el Caribe ha recibido entre 10 y 20 millones de toneladas métricas de sargazo anualmente, y la República Dominicana ha sido uno de los países directamente afectados por esta dinámica regional.

Para el año 2025, las estimaciones técnicas indican que cientos de miles de toneladas de sargazo arribaron a las costas dominicanas, concentrándose principalmente en el litoral este y noreste, pero con presencia creciente en otras regiones del país. Se estiman arribazones de entre un 10% a un 17 % por mes según las condiciones oceanográficas.

El viceministro de Recursos Costeros y Marinos, explicó que a diferencia de la etapa inicial del fenómeno (2011–2014), cuando los arribazones se concentraban en meses específicos, actualmente se registran episodios de llegada de sargazo durante gran parte del año, con eventos recurrentes que se extienden por ocho a 12 meses, reduciendo significativamente la capacidad de recuperación natural de las playas y ecosistemas costeros.

“El impacto territorial también se ha ampliado. Zonas donde históricamente el sargazo era escaso o inexistente han comenzado a registrar acumulaciones significativas, incluyendo tramos del litoral norte y suroeste, lo que evidencia un cambio en los patrones oceanográficos y de circulación regional”, afirmó

Las zonas más afectadas por el sargazo en República Dominicana son: Punta Cana, Bávaro, Uvero Alto, La Romana, Samaná, Cabrera, Río San Juan y Playa Diamante.

También: Boca Chica, Juan Dolio , Guayacanes, Santo Domingo, playa Los Gringos (ocasionalmente), Bahía de Ocoa (ocasionalmente) Barahona y Pedernales (ocasionalmente).

Estas áreas son centros turísticos clave, por lo que el impacto económico es significativo, sostiene el funcionario.

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Sargazo en Las Terrenas en diciembre 2025. Foto cortesía viceministro Costeros y Marinos, José Ramón Reyes

Consecuencias profundas

Las consecuencias de la presencia del sargazo son profundas: degradación de playas, afectación de arrecifes y pastos marinos, alteraciones en la pesca artesanal, riesgos sanitarios asociados a la descomposición del alga y presiones económicas directas sobre el turismo, uno de los principales pilares de la economía nacional.

De acuerdo con Reyes, en términos operativos, los costos de limpieza, monitoreo y mitigación se repiten año tras año, transformando el sargazo en una carga ambiental y financiera permanente, más que en una emergencia puntual.

“En este contexto, el sargazo representa hoy uno de los desafíos ambientales y de gestión costera más complejos que enfrenta la República Dominicana, con implicaciones directas para la sostenibilidad del desarrollo turístico, la resiliencia de las comunidades costeras y la capacidad institucional del Estado”, puntualizó

Sargazo en estado de descomposición. Punta Cana, La Altagracia, República Dominicana. Foto ©: Osmil Crooke ACENTO

Falta de políticas

Para el ambientalista Enrique de León, el sargazo es un hecho irreversible. Entiende que debido a que el alga está cada vez más presente en las costas dominicanas, lo que se necesita no es una acción, sino una política.

“Medidas articuladas que tengan como finalidad prevenir hasta cierto punto, y enfrentar y sacarle provecho a esta situación, porque el sargazo que es un dolor de cabeza”, consideró.

Dijo que aunque el sargazo es un problema, también es una oportunidad porque es una materia orgánica que puede ser utilizada en diferentes renglones, por ejemplo, como fertilizante, insumo energético, para la cosmética y farmacéutica.

“Es decir, lo que hay que hacer es encarar la problemática y sacarle provecho. Para eso se necesita, como ya dije, una política respaldada por una inversión, que puede ser proveniente tanto del Estado, pero también de la propia industria turística, porque si hay sector que es afectado por el sargazo, es el turismo”, planteó el ambientalista.

Citó el ejemplo de México que tiene el mismo problema y una dependencia muy grande de sus ingresos del turismo, igual que República Dominicana, y que ha tomado medidas con la que ha podido ir coexistiendo el sector con el sargazo.

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Entre las zonas más afectadas por el sargazo en República Dominicana están Punta Cana, Bávaro, Uvero Alto, La Romana, Samaná, Cabrera, Rio San juan y Playa Diamante.

Millones invertidos para enfrentar el sargazo

En 2020, se inició un plan público-privado de respuesta con una inversión de US$ 12 millones, con el Estado contribuyendo US$ 6 millones.

También, existe un financiamiento internacional adicional para proyectos a través de programas regionales y bilaterales, incluyendo US$ 3 millones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), €$ 800,000 de EUROCLIMA, US$ 11 millones de la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (KOICA) y US$ 1.5 millones de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA). Estos programas enfocados en innovación, adaptación climática, fortalecimiento institucional y proyectos piloto vinculados a la gestión del sargazo.

Según el viceministro de Medio Ambiente, si bien el Estado no ha invertido de manera masiva en tecnologías, si ha destinado recursos e inversiones continuas a investigación aplicada, monitoreo en campo, evaluaciones de impacto, acciones operativas en zonas costeras y procesos de capacitación y cooperación técnica, incluyendo el acompañamiento al sector hotelero, y portuario, lo que implica costos significativos en personal, equipos y fortalecimiento institución.

Punta Cana (REPÚBLICA DOMINICANA), 14/07/2025.- Fotografía de sargazo aglomerado en una playa, el 9 de julio de 2025 en Punta Cana (República Dominicana).EFE/Orlando Barría.

¿Qué se está haciendo para enfrentar el sargazo ?

A través del Viceministerio de Recursos Costeros y Marinos del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, se han implementado un conjunto de medidas operativas, técnicas e institucionales para enfrentar los impactos del sargazo, de acuerdo con José Ramón Reyes.

Entre las medidas destacó:

• Operativos ambientales nacionales y locales para la recolección, contención y manejo del sargazo en zonas costeras prioritarias, con énfasis en áreas turísticas, ecológicamente sensibles y comunidades pesqueras, incorporando criterios de protección de la playa y recuperación de arena.
• Aplicación de lineamientos y protocolos oficiales, establecidos mediante la Resolución 0046-2025, que regulan las actividades de limpieza, inspección técnica, disposición temporal, evaluación ambiental y análisis de alternativas de manejo, con el fin de reducir impactos ambientales y estandarizar las intervenciones en el territorio.
• Monitoreo técnico y científico continuo, incluyendo observaciones in situ, seguimiento de arribazones, levantamiento de información ambiental y apoyo a sistemas de alerta temprana, en coordinación con instituciones académicas y técnicas nacionales e internacionales.
• Evaluaciones de impacto ambiental, social y económico, orientadas a comprender los efectos del sargazo en los ecosistemas costeros, la salud pública, el turismo y la pesca, y a fundamentar la toma de decisiones basada en evidencia.
• Conformación y fortalecimiento de mesas interinstitucionales y espacios de coordinación, que integran a ministerios, autoridades locales, sector privado (especialmente el sector hotelero y turístico), universidades y organizaciones de la sociedad civil, para articular respuestas conjuntas, compartir información y promover soluciones viables y sostenibles.
• Procesos de capacitación y fortalecimiento de capacidades, mediante la participación de personal técnico en conferencias, cursos y talleres nacionales e internacionales, así como intercambios de buenas prácticas y cooperación técnica, lo que implica inversión en recursos humanos y equipamiento especializado.

Socios internacionales

La República Dominicana mantiene relaciones activas de cooperación con diversos socios internacionales, afirma el viceministro. Dijo que esos socios cuentan con instrumentos financieros y técnicos para apoyar iniciativas vinculadas a la gestión integral del sargazo, particularmente en los ámbitos de adaptación al cambio climático, innovación, fortalecimiento institucional y economía azul.

Entre estos socios destacó el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que ha apoyado al país y a la región del Caribe mediante fondos no reembolsables y cooperación técnica, incluyendo recursos del fondo regional para el Caribe, orientados a proyectos piloto, estudios técnicos, innovación ambiental y fortalecimiento de capacidades institucionales.

“En este marco, montos del orden de varios millones de dólares han sido movilizados en iniciativas regionales comparables, que pueden servir de referencia para futuras acciones específicas sobre sargazo”, dijo

Asimismo, programas de cooperación internacional como EUROCLIMA, financiado por la Unión Europea, han canalizado recursos para apoyar políticas públicas, adaptación climática y gestión ambiental.

De igual forma, dijo que agencias de cooperación bilateral como KOICA y la JICA, han respaldado históricamente a la República Dominicana mediante programas multimillonarios enfocados en innovación tecnológica, resiliencia climática, gestión costera y fortalecimiento institucional.

Estas líneas de cooperación representan oportunidades concretas para el desarrollo de proyectos piloto, transferencia tecnológica y esquemas de gestión sostenible del sargazo, de acuerdo con el funcionario.

Katheryn Luna

Editora de Economía

Editora de Economía. Periodista. Comunicadora Social, con maestría en Comunicación Corporativa. Experiencia en temas educativos, salud, turismo, tránsito, transporte, gestión de desechos, agua y economía. Premios AIRD, Funglode, FIL, Indocal, Unicef, Juan Bosch, Raphy Durán y PEL.

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