No hay duda de que el cine dominicano está en constante crecimiento. La filmación de largometrajes nacionales y producciones internacionales de gran impacto como Roadhouse, se debe, en parte, a los beneficios fiscales de la Ley de Cine 108-10.
A medida que más empresarios apuestan por el séptimo arte, también aumenta el gasto fiscal, ya que para este 2026 será de RD$ 4,778 millones en exenciones, de acuerdo con el informe de Gastos Tributarios del Ministerio de Hacienda y Economía.
¿Cómo ha crecido esta exención? Desde 2014, el gasto por exoneraciones ha mostrado una evolución marcada por fuertes variaciones. Ese año inició con RD$ 283.3 millones, pero en 2015 se disparó hasta RD$ 1,063.8 millones, o sea, tres veces más.
En 2016 descendió a RD$ 877 millones y en 2017 alcanzó los RD$ 1,401.7 millones.En 2018 se registró un gasto de RD$ 1,265.6 millones, para un decrecimiento de 9.7 % respecto al año anterior, mientras que en 2019 se redujo un 15.9 %, hasta los RD$ 1,063.3 millones.
Para 2020, el monto aumentó de forma significativa hasta RD$ 2,152.2 millones, o sea, dos veces más que el año anterior. No obstante, en 2021 cayó a RD$ 834.7 millones, el segundo nivel más bajo desde la aprobación de la legislación cultural en 2010.
Posteriormente, en 2022 el gasto tributario se elevó a RD$ 5,012.5 millones.Entre 2023 (RD$ 4,655.5 millones) y 2024 (RD$ 5,915 millones) se reportó una variación interanual de 27 %, porcentaje que se tradujo a RD$ 1,259 millones más.
En el caso del 2024, el Ministerio de Cultura y la Dirección General de Cine (Dgcine) informaron que los montos validados por el Consejo Intersectorial para la Promoción de la Actividad Cinematográfica (Cipac) ascendieron a RD$ 4,742 millones.
Las aprobaciones estimadas para los meses de noviembre y diciembre del año eran de RD$ 1,342.9 millones, que sumados a los montos validados sumaban RD$ 6,985 millones, para un 4.6 % más que el tope que situó Hacienda y Economía.
En términos absolutos es de RD$ 280 millones más, acción que “motivó” a los representantes del Cipac a parar por dos meses “la emisión de nuevos certificados provisionales” que deseen acogerse a los incentivos y permisos únicos de rodaje de la Ley 108-10.
Un sector en crecimiento
A partir del 2013 el Ministerio de Hacienda y Economía inició a estimar el gasto tributario por las exenciones fiscales a las empresas y personas físicas que financian proyectos audiovisuales. Una década después, este monto ya alcanza los miles de millones de pesos. ¿Es bueno o malo? Según como se mire y cuáles vertientes se tomen en cuenta.
Por ejemplo. República Dominicana ganó un oso de plata en la Berlinale por la película Pepe, de Nelson Carlos de los Santos. Largometrajes como Olivia y las nubes, Sugar Island y Bachata de Biónico llegaron a los festivales internacionales por su calidad narrativa, actoral y apuesta arriesgada cinematográfica.
Otros expertos destacan el posicionamiento del país como destino fílmico de largometrajes como Shotgun Wedding (2022), el atractivo de las locaciones, el capital humano y los estudios de grabación que pueden crear cualquier mundo, como sucedió con el audiovisual Arthur the king (2024), o de las plataformas de videos de suscripción como Netflix que recurren al país a grabar con el Artículo 39.
Pese a esto, el sector cinematográfico no ha estado exento de observaciones fiscales. En 2024, el Gobierno lanzó el proyecto de Modernización Fiscal que buscaba realizar una reforma fiscal orientada a aumentar los ingresos. Esta acción revisará las exenciones fiscales otorgadas a diversos sectores incluidos el de cine.
Si bien la reforma fiscal se postergó, en 2024, la exministra de Cultura, Milagros Germán, señaló que las autoridades gubernamentales iniciaron a colocar un tope a los presupuestos de las películas y documentales acogidos a la Ley de Cine en RD$ 70 millones y RD$ 25 millones, respectivamente, para iniciar la revisión.
“Estamos implementando una serie de medidas que sean menos agresivas para el Estado dominicano y para la recaudación fiscal, que sea más suave y que sean más llevaderas”, explicó. Estas decisiones permitirán a las instituciones como Ministerio de Hacienda y Economía, Ministerio de Cultura y Dirección General de Impuestos Internos “poder fiscalizar y regularizar” aspectos de la ley.
Además, permitirá dar seguimiento al proceso de un largometraje desde su rodaje hasta su exhibición, “toda película dominicana creada con la Ley de Cine debe ser exhibida en el país, y esto debe ser obligatoriedad”.
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