El petróleo de Texas se cotizaba la mañana de este miércoles en US$ 98.02 por barril, tras registrar un aumento de 1.88 %, en un contexto de volatilidad impulsado por las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos, Israel e Irán. En el plano local, el pasado viernes el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) informó un alza de RD$ 5 en los precios de las gasolinas, a pesar del subsidio de RD$ 1,189 millones destinado a mitigar el impacto de la crisis internacional.
La escalada del conflicto en Medio Oriente comienza a reflejarse en la economía dominicana, principalmente a través del encarecimiento de los combustibles en los mercados internacionales.
Ante este escenario, el ministro de Energía y Minas, Joel Santos, aseguró que el Gobierno mantiene un monitoreo permanente de la situación para anticipar posibles efectos sobre el suministro energético nacional.
Santos explicó que la matriz energética del país depende en gran medida del gas natural, así como de derivados del petróleo como el diésel, lo que obliga a una planificación estratégica para garantizar el abastecimiento.
En ese sentido, indicó que se realizó una reunión que incluyó tanto a actores del Gobierno como del sector privado y generadores eléctricos, con el objetivo de coordinar la disponibilidad de combustibles clave.
“El objetivo es asegurar que República Dominicana cuente con el suministro necesario de energía”, señaló.
Expertos y autoridades dominicanos advierten que una prolongación de la crisis podría presionar la inflación, elevar los costos energéticos y aumentar el gasto estatal en subsidios a los combustibles, debido a que el país depende de la importación de hidrocarburos.
Santos destacó que, hasta el momento, el país tiene una ventaja de el gas natural está previamente contratado, lo que ofrece cierto margen de estabilidad en el corto plazo.
“Desde el punto de vista de lo que es el costo de la energía, hay que decir que los principales contratos están cerrados. Es decir, que no debe haber un impacto inmediato en lo que es el costo de la energía”, declaró Santos.
Consultado sobre qué medidas preventivas podría tomar el país, el ministro señaló que en materia energética las respuestas “están más siempre orientadas a mediano y largo plazo” y destacó el proceso de cambio de matriz que viene impulsando República Dominicana.
“El país ha ido caminando un proceso de cambio de matriz, donde las fuentes de energía se han ido diversificando”, afirmó Santos, quien mencionó tres ejes de la estrategia gubernamental: la eficiencia energética, la profundización de las energías renovables y la incorporación de tecnología de almacenamiento.
No obstante, advirtió que la evolución del conflicto internacional será determinante para la toma de decisiones futuras.
“El tiempo es fundamental. Hay que seguir monitoreando cuánto puede durar esta situación para ajustar las medidas necesarias”, sostuvo.
El funcionario aseguró que todo el gabinete eléctrico se mantiene en seguimiento estrecho del contexto internacional para garantizar la estabilidad del sistema energético nacional.
¿Qué representa esto para República Dominicana?
Acento consultó a los economistas Miguel Collado Di Franco, vicepresidente del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES) y Antonio Ciriaco Cruz, decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la UASD, sobre los posibles impactos a la económica dominicana por este conflicto bélico.
De acuerdo con Collado Di Franco, tomando en cuenta que en el país cuyo presupuesto se hizo sobre la base de un petróleo a US$ 47.8 el barril, el impacto del precio del petróleo debería incidir positivamente sobre las recaudaciones, ya que el selectivo ad-valorem se aplica sobre el precio de paridad de importación del petróleo.
Dijo que aunque el principal determinante del precio del oro es como refugio de valor ante procesos de pérdida de valor de las monedas principales, su precio incluiría una prima por el riesgo del conflicto.
“Este elemento también garantiza mayores ingresos a los presupuestados”.
En cuanto al gasto, el economista explicó que un mayor precio en los combustibles afectaría el monto del subsidio a los mismos, asumiendo que las autoridades decidan mantenerlo.
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