América Latina y el Caribe necesita aproximadamente US$ 170,000 millones anuales para conservar su biodiversidad, restaurar sus ecosistemas y promover el uso sostenible de sus recursos naturales, pero actualmente dispone de apenas US$ 17,000 millones, lo que deja una brecha de financiamiento de casi US$ 153,000 millones al año, equivalente al 2.1 % del producto interno bruto (PIB) regional.
Así lo establece un informe conjunto del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), titulado La brecha de financiamiento de la biodiversidad en América Latina y el Caribe: necesidades, flujos y estrategias de movilización hacia 2030.
El estudio advierte que la insuficiencia de recursos para proteger la naturaleza representa también un desafío económico, debido a que la pérdida de biodiversidad amenaza la productividad, la disponibilidad de agua, las exportaciones, las finanzas públicas y las oportunidades de inversión.
El documento plantea que cerrar la brecha requerirá mejorar la eficiencia del gasto público, reformar los incentivos perjudiciales para la biodiversidad, aumentar la inversión estatal y privada y ampliar el uso de instrumentos financieros innovadores.
Agricultura y ganadería concentran necesidades de financiamiento
Cerca del 60 % de las necesidades de financiamiento identificadas está relacionado con la transición hacia modelos de agricultura y ganadería más sostenibles, según la Cepal.
La directora de su Oficina en Bogotá y supervisora adjunta de la Unidad de Agua y Biodiversidad, Angela Maria Penagos Concha, señaló que los recursos actuales cubren apenas una décima parte de las necesidades estimadas para conservar, restaurar y utilizar sosteniblemente la biodiversidad.
La funcionaria sostuvo que, ante las restricciones fiscales de los países de la región, será necesario aprovechar mejor los recursos existentes y movilizar financiamiento adicional para impulsar una transformación productiva que contribuya a reducir las desigualdades.
Proponen reducir la brecha en 74 % para 2030
El informe estima que un escenario de transformación ambicioso podría reducir en aproximadamente un 74 % la brecha de financiamiento para la biodiversidad de aquí a 2030, mediante una combinación de recursos públicos, capital privado, mecanismos financieros innovadores y reorientación de subsidios.
Gregory Watson, jefe de la Unidad de Biodiversidad y Capital Natural del BID, afirmó que la región tiene la oportunidad de posicionarse como referente mundial en financiamiento para la naturaleza, siempre que alinee la planificación, la inversión y los incentivos económicos con los objetivos de conservación.
El estudio se publica mientras los países avanzan en la aplicación del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal y buscan acelerar la movilización de recursos para proteger los ecosistemas.
Los organismos sostienen que aumentar el financiamiento para la biodiversidad no constituye únicamente una prioridad ambiental, sino también una oportunidad para fortalecer la resiliencia económica, generar empleos y mejorar la competitividad de América Latina y el Caribe.
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