El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC), Max Puig, llamó a adoptar medidas para reducir la vulnerabilidad de agricultores y ganaderos de la provincia Valverde y la Línea Noroeste ante los efectos de las altas temperaturas y el riesgo de sequía previsto para los próximos meses.
Puig hizo el planteamiento durante su participación en el panel “Cambio climático en la región noroeste de República Dominicana y Comunicación Efectiva en Procesos Adaptativos”, organizado por el Viceministerio de Desarrollo Rural del Ministerio de Agricultura en la sede de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), en Mao.
Durante el encuentro, abordó los factores que aumentan la vulnerabilidad climática de República Dominicana, particularmente en las regiones noroeste y suroeste, así como la necesidad de fortalecer la información climática para la toma de decisiones y las medidas de adaptación en el sector agropecuario.
Banano y arroz entre los cultivos expuestos al déficit de agua
Puig señaló que la Línea Noroeste es una de las zonas del país donde los efectos del cambio climático pueden tener mayor impacto sobre las actividades agropecuarias.
“La Línea Noroeste es una de las regiones del país donde el cambio climático se siente con más fuerza. La provincia Valverde produce buena parte del banano que exportamos y una porción importante de nuestro arroz, y para hacerlo se necesita cada vez más agua”, afirmó.
Según explicó, el banano requiere una cantidad importante de agua y el estrés hídrico puede afectar el tamaño y la calidad de la fruta, con posibles repercusiones en los mercados de exportación.
En el caso del arroz, indicó que el cultivo depende de la disponibilidad de agua para mantener la lámina requerida y que un escenario de sequía podría provocar retrasos, reducción o regulación de las siembras como parte de las medidas para administrar el recurso.
En cuanto a la ganadería, señaló que una reducción de las lluvias puede disminuir la disponibilidad de pastos y afectar la producción de leche y carne, con impacto en los ingresos de familias dedicadas a estas actividades.

Advierten sobre vulnerabilidad hídrica de la Línea Noroeste
Puig explicó que, aunque el análisis de la zona se desarrolla alrededor de la cuenca del Yaque del Norte, considerada la mayor cuenca hidrográfica del país, existen amenazas de sequía en localidades como Guayubín, Mao, Villa Vásquez, Laguna Salada y Esperanza, entre otras.
El funcionario citó informaciones de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y del Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet) sobre las condiciones climáticas previstas para los próximos meses.
De acuerdo con lo expuesto durante el encuentro, Indomet prevé lluvias deficitarias durante el segundo semestre de 2026 y un mayor riesgo de sequía meteorológica.
“En estos momentos y para los próximos meses, cada metro cúbico de agua que podamos cuidar es importante, porque si baja el nivel de agua en los embalses el pequeño productor es quien más lo sufre”, sostuvo Puig.
Agregó que muchos pequeños productores tienen un acceso limitado al crédito y pocas posibilidades de asegurar sus cosechas, por lo que consideró necesario fortalecer su capacidad para enfrentar eventos climáticos adversos.
Cambio climático también aumenta riesgo de lluvias intensas
Puig advirtió que la variabilidad climática no solo representa un riesgo de sequía, sino también de lluvias intensas y concentradas.
“El cambio climático nos trae sequías más largas y, también, aguaceros más intensos y localizados”, afirmó.
Señaló que los períodos prolongados de sequía pueden dejar los suelos resecos y compactados, reduciendo su capacidad para absorber grandes cantidades de agua cuando ocurren lluvias intensas.
“Mao ya ha sufrido inundaciones en el pasado y el cambio climático aumenta la posibilidad de que se produzcan aguaceros intensos como los que vivimos en noviembre de 2022 y 2023. Un suelo reseco y compactado absorbe menos agua, y la caída de lluvias intensas puede causar daños graves después de meses de sequía”, sostuvo.
Temperaturas cercanas a 40 grados
En junio de 2026 se registraron temperaturas elevadas en varias localidades de la región Noroeste.
Entre ellas, el municipio Sabaneta, en Santiago Rodríguez, alcanzó 39.9 °C, según el dato citado durante la actividad.
Puig sostuvo que las altas temperaturas representan otro factor de presión para las actividades agropecuarias de la zona y planteó la necesidad de preparar al sector para escenarios tanto de déficit de agua como de lluvias intensas.
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