Unos 1,000 dirigentes sociales marcharán el próximo martes 7 de abril para exigir mejoras sustanciales en los servicios de salud y transformaciones estructurales en el sistema sanitario dominicano, en un contexto de creciente presión social sobre el Gobierno por las condiciones del sector.
La movilización, convocada por la Alianza por el Derecho a la Salud (Adesa), se produce en medio de un panorama que la organización califica de “intolerable”: según sus datos, cada día mueren en promedio 8.3 niños como consecuencia de las deficiencias del sistema de salud del país.
Un gasto insuficiente
Según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el gasto público en salud corresponde a un 3.8 % del PIB, lejos del 6 % del PIB recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La protesta tiene como telón de fondo las cifras del gasto público en salud. En 2024, la inversión estatal en el sector alcanzó los RD$ 140,743.7 millones, lo que representó apenas el 1.9 % del producto interno bruto (PIB), un porcentaje que organismos internacionales y expertos locales consideran insuficiente para garantizar servicios de calidad.
Según datos de Datosmacro, República Dominicana se mantiene entre los países con menor gasto público en salud como proporción del PIB, una situación que organizaciones como Adesa vienen denunciando desde hace años.
Felipe Fortines, ejecutivo de Adesa, subraya que el país debe aumentar de manera significativa la inversión en salud y concentrar los recursos financieros en mejorar la atención primaria y los servicios públicos.
A su juicio, este enfoque es clave para reorientar las estrategias sanitarias de cara a la década del 2030 hacia un modelo centrado en la medicina preventiva.
Las demandas
Alba Reyes, coordinadora de Adesa, detalló las exigencias que llevarán a las calles.
“Exigiremos más inversión y mejor calidad del gasto en salud, la creación de unas 3,000 unidades de atención primaria, la intervención del Estado para que las Aseguradoras de Riesgos de Salud garanticen los servicios requeridos por sus asegurados y medidas encaminadas a reducir los altos precios de la salud”, explicó Reyes.
La organización demanda, en concreto:
- Mayor inversión pública en salud y una mejor calidad del gasto.
- Creación de 3,000 unidades de atención primaria en todo el territorio nacional.
- Intervención estatal para que las ARS cumplan con los servicios que deben garantizar a sus afiliados.
- Reducción de los altos precios de los servicios de salud.
Un sector en ebullición
La marcha del 7 de abril se suma a una ola de movilizaciones que sacude al sector salud dominicano en las últimas semanas. Los gremios de enfermería convocaron un piquete frente al Palacio Nacional el pasado 23 de marzo en rechazo a la falta de respuestas del Gobierno, mientras que la Coalición por la Seguridad Social Digna realizó un plantón frente a la Procuraduría el 27 de marzo para exigir justicia en el caso Senasa 2.0, que involucra un desfalco de más de RD$ 15,000 millones.
Paralelamente, el Servicio Nacional de Salud (SNS) reportó una reducción en la mortalidad materna, infantil y neonatal durante el primer trimestre de 2026, con caídas del 57.5 % en mortalidad materna y del 21 % en mortalidad infantil respecto al mismo período de 2025.
Pese a esto, no logran aplacar el reclamo de las organizaciones sociales, que insisten en que las mejoras son insuficientes frente a la magnitud de la crisis.
La Oficina Nacional de Estadística (ONE) establece que los hogares dominicanos gastan en promedio RD$ 2,596 en bienes y servicios de salud. En la región urbana el egreso ascenderá a RD$ 2,707.8 y disminuye RD$ 453, en el caso de las rurales (RD$ 2,116).
De los RD$ 2,596, el 47.5 % del egreso se destina a la compra de productos, artefactos y equipos médicos; el 30.96 % al pago de servicios médicos y 21.55 % a servicios de hospitales.
Hacia un nuevo modelo sanitario
Para Adesa, la solución de fondo pasa por un cambio de paradigma: transitar de un sistema reactivo y centrado en la atención hospitalaria hacia uno basado en la prevención y la atención primaria. La creación de las 3,000 unidades que reclaman busca precisamente acercar los servicios de salud a las comunidades y reducir la presión sobre los hospitales, donde las carencias se traducen en muertes evitables.
La marcha del 7 de abril, que coincide con el Día Mundial de la Salud, será una nueva prueba de la capacidad de presión de las organizaciones sociales sobre un Gobierno que enfrenta múltiples frentes abiertos en el sector sanitario.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la medicina preventiva busca evitar la aparición de enfermedades, retrasar su progreso y reducir su impacto, a través de la promoción de hábitos saludables, la detección temprana y el tratamiento oportuno de enfermedades.
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