A menos de 24 horas de que Taipéi denunciara el despliegue de más de 100 buques chinos, la presión militar no cede: este domingo tres aeronaves del Ejército Popular de Liberación cruzaron la línea media del estrecho mientras Washington confirmó la suspensión de una venta de armamento por 14 mil millones de dólares.
El Ministerio de Defensa Nacional de Taiwán informó este domingo que, entre las 6:00 del sábado y las 6:00 del domingo (hora local), detectó cuatro aeronaves militares y seis de los cien buques de guerra chinos operando en las inmediaciones de la isla.
Tres de las aeronaves cruzaron la línea media del estrecho de Taiwán e ingresaron a las zonas de identificación de defensa aérea suroeste y sureste. Las fuerzas armadas taiwanesas respondieron con cazas propios, buques y sistemas de misiles costeros.
La línea media del estrecho es una frontera no oficial que durante décadas funcionó como zona de amortiguación tácita entre ambas partes. Su violación reiterada es, para los analistas, uno de los indicadores más claros de escalada.
EE. UU. suspende la venta de armas a Taiwán
En simultáneo, el secretario de Marina en funciones de Estados Unidos, Hung Cao, reveló ante el Comité de Apropiaciones del Senado que Washington suspendió temporalmente la venta de armamento a Taiwán por valor de 14.000 millones de dólares, aprobada por el Congreso en enero.
Cao justificó la medida en la necesidad de preservar municiones para la operación militar estadounidense denominada «Epic Wrath».
Taiwán declaró que no había recibido ninguna notificación oficial al respecto. La decisión fue recibida con alarma en Taipéi, que la interpreta como una señal de debilitamiento del compromiso de Washington precisamente cuando la presión china alcanza su punto más alto desde la cumbre Trump-Xi.
El antecedente inmediato: el cerco naval del sábado 23
El escenario de este domingo se entiende a partir de lo que ocurrió apenas 24 horas antes. El jefe del Consejo de Seguridad Nacional de Taiwán, Joseph Wu, denunció el sábado que China desplegó más de 100 buques de guerra y de guardia costera en las aguas que rodean la isla, en una operación que abarcó desde el mar Amarillo hasta el mar de China Meridional y el Pacífico occidental.
Wu publicó la denuncia en la red social X y acusó a Pekín de amenazar la paz y la estabilidad regional.
Según fuentes de inteligencia taiwanesas, la flota incluyó destructores Tipo 055 y Tipo 052D, corbetas multipropósito y buques de la guardia costera.
En paralelo, manifestantes salieron a las calles de Taipéi bajo el lema «La verdadera paz requiere defensa nacional», en apoyo al aumento del gasto en defensa.
Chinas tras visita del presidente Donald Trump
El despliegue naval del sábado comenzó de forma inmediata tras la visita del presidente Donald Trump a Pekín, celebrada el 14 y 15 de mayo, la primera de un mandatario estadounidense a China en nueve años.
Durante esa cumbre, Xi Jinping dejó en claro que Taiwán es la prioridad absoluta de China en su relación con Washington. Trump se mostró optimista y habló de «acuerdos fantásticos», pero los analistas señalaron que regresó con pocas concesiones concretas de parte china.
La respuesta de Taiwán: Lai y Yue advierten a Washington
El presidente taiwanés William Lai marcó sus líneas rojas el 20 de mayo: «Nuestro futuro no puede ser decidido por fuerzas extranjeras», afirmó en Taipéi, donde llamó a incrementar la inversión en defensa. «Estamos más alerta que nunca ante las amenazas. No se trata de provocar, sino de prevenir la guerra», subrayó.
El máximo diplomático de Taiwán, Alexander Yue, fue más directo aún: advirtió a Estados Unidos sobre las ambiciones regionales de China y recordó que Taiwán produce el 90 % de los chips avanzados del mundo, lo que convierte a la isla en un activo estratégico de primer orden para Occidente. Lai se declaró además «dispuesto» a dialogar directamente con Trump, un movimiento sin precedentes que podría tensar aún más las relaciones entre Washington y Pekín.
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