Este jueves ha sido sepultado, luego de un acto familiar en la funeraria Blandino, el maestro, científico, profesor y amigo José Ramón Albaine Pons, más conocido como J.R. Albaine Pons, que era como firmaba sus colaboraciones periodísticas y científicas.

Un hombre sabio y agradable, un científico humilde, que nunca pretendió sobresalir o que se reconocieran sus grandes conocimientos biológicos, sus investigaciones y sabiduría sobre el cerebro humano y animal, y que se convirtió en un divulgador permanente de las ciencias biológicas.

Desde el nacimiento del diario Acento, hace 15 años, el profesor Albaine Pons se relacionó con los ejecutivos de este digital, comenzó sus colaboraciones con artículos de profundo calado científico. Su primer artículo se pautó el 7 de febrero de 2011, 8 días antes de que Acento viera la luz en la web, el 15 de febrero. Y desde el primer día estuvo con nosotros. El título de ese primer artículo fue Cerebro, lectura y escritura, en el que analizaba el aprendizaje y mencionaba ejemplos de escritores con dificultades para la lectura, entre ellos a Mario Vargas Llosa. Y decía: Nuestro cerebro evolucionó para reconocer estas formas en nuestro ambiente y de esas formas y con el mismo aparato neural inventamos la escritura y la lectura. Como dice Sacks "somos alfabetizables no por virtud de intervención divina, sino a través de una invención cultural que hace un brillante y creativo uso distinto de una estructura neural pre-existente". No se construye nada, ya todo estaba ahí. 

Ya iniciaba mencionado a su muy seguido doctor Sacks, sobre el que publicó otro artículo, al momento de fallecimiento, bajo el título Oliver Sacks: In memoriam, y se refería a su gran servicio como médico especialista en el cerebro.

Decía en ese artículo que “Oliver Sacks no fue cualquier cosa. No era un científico, pero si fue un médico que con sus escritos colocó la humanidad de sus pacientes en primer plano y mostró a mucha gente que las enfermedades del cerebro, si bien afectaban la vida, y en ciertos casos de manera drástica, la humanidad de la persona no estaba perdida. Y recordaba a los amigos, parientes y médicos que rodean a un enfermo, que estar vivo, aunque enfermo, aún era una gran dicha y que se requiere comprensión y respeto por la peculiaridad de los individuos”. Sacks murió a los 82 años, y Albaine Pons fue uno de sus grandes admiradores.

Albaine Pons agrega una nota curiosa, y hasta con cierta sorna, como era costumbre en sus textos, que decía lo siguiente:

“Hace poco tiempo, aquí en nuestra República Dominicana un hecho ocupó a la prensa mundial. El Nuncio Apostólico del Vaticano fue retirado  de su puesto diplomático y de su condición de sacerdote acusado de inconducta sexual con menores de edad, de pederastia. Su juicio se inicio en el Vaticano que por vez primera en toda su historia enjuiciaba a un sacerdote públicamente por dicha conducta, que ya había sido piedra de escándalo en muchos países por miembros del clero católico. Dicho Nuncio fue tratado por todos, aquí y allá, como un criminal. Nadie habló de que podía ser un enfermo. Pudo serlo. Pero una repentina enfermedad cardíaca (vaticana, según muchos mal pensados) ocasionó su rápida  y sorprendente muerte  a destiempo. No pudo ser juzgado. No pudo verse si fue un criminal porque estaba enfermo neuralmente o por otra causa. Nada se supo ni se sabe. Murió el 27 de agosto, tres días antes del Dr. Sacks”.

Cientos de artículos del doctor Albaine Pons fueron publicados en Acento, y están disponibles, para su lectura. Es un legado que nos deja este querido amigo, que siempre nos visitaba con la agradable y extraña costumbre de que, cada vez que nos visitaba, nos traía una historia, que siempre era optimista y grata, generalmente sobre las investigaciones del cerebro humano y los comportamientos individuales y colectivos. El título de su columna lo describía: Vida inteligente.

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Albaine Pons con Gustavo Olivo y Fausto Rosario Adames

Su último artículo fue publicado el 10 de noviembre de 2024, titulado Por fin, las proteínas. Nos solicitó que se repitiera ese artículo de diciembre de 2021, sobre la importancia de la investigación de la IA sobre las proteínas, de los doctores James Watson, el codescubridor de la estructura del ADN y coganador del Nobel de Medicina por ello en 1962 y Edward O. Wilson, el gran mirmecólogo (zoólogo especialista en hormigas), quienes ganaron el premio Nobel de medicina en 2024. En su artículo del 2021 Albaine Pons ya había propuesto que el doctor Watson se le reconociera con el Nobel de Medicina. E. O. Wilson había visitado República Dominicana y había sido reconocido por nuestro gobierno.

El último texto escrito por Albaine Pons para Acento se publicó el 1 de mayo de 2024, titulado El mito neural. Y lo dejamos con su enlace para que pudieran acceder a él. Siempre optimista, su último párrafo fue este:

Ojalá lo neuro siga de moda, de buena moda y sepamos más y más cosas de esa maravilla de la naturaleza, nuestros cerebros, que, aunque los ecologistas no lo defienden es más importante (y mucho más complicado) que todo lo que nos rodea, ya que su principal función es mantenernos vivos, a nosotros, en hoy nuestro muy complicado entorno”.

Albaine nos pedía que cambiáramos la descripción de él que tenía su columna, porque la consideraba muy extensa, y luego de varias conversaciones le pedimos que nos entregara una descripción de su perfil, y nos entregó este CV: Doctor en Ciencias Biológicas ( Ph.D.), con especialidad en Fisiología Animal y Humana; con interés primario en Fisiología de la Conducta y Teoría de la Evolución. Profesor emérito de la Facultad de Ciencias y de Ciencias de la Salud, UASD. Y así quedo hasta el día de hoy. Por supuesto, sus datos son muchísimo más abarcadores. Escribió y publicó artículos científicos en varias publicaciones de gran renombre, y escribió siempre textos de información y divulgación científica en medios impresos prestigiosos.

Le recordamos como el extraordinario ser humano que fue. Le dispensamos el mayor de los honores, y acompañamos a la comunidad científica dominicana por esta sensible pérdida, y por supuesto, acompañamos a su familia, a la que abrazamos con nuestro cariño e inmenso reconocimiento por el gran amigo ido Don J. R. Albaine Pons.

Ligia Albaine, una de sus hijas, escribió un mensaje en el recordatorio que se ha entregado, la tarde de este miércoles en la funeraria Blandino, que es íntimo y refleja un amor y orgullo por un padre comprometido con su país. Dice lo siguiente:

Papi

Viviste a tu manera, entre libros y recuerdos. Quisiste a tu manera, preocupándote por todos.

Siempre nervioso porque viviste y sabes lo peligroso que es estar vivo. Me complaciste en todo, menos en aceptar compañía en tus últimos días.

Me dejaste cometer errores y encontrar mi camino.

Me enseñaste que el mar cura todas las heridas y que la siesta en la playa rejuvenece el alma.

Siempre preocupado a distancia. Si algo heredan mis hijos que sea tu fuerza.

Llegaste a donde querías llegar, y como querías llegar, a tu manera.

Tu bebé por siempre.

Ligia Albaine

José Ramón había nacido el 18 de diciembre de 1947, y falleció el 5 de julio de 2026. Su compromiso como ser humano fue aumentar el conocimiento, y vivir ayudando a crecer a los demás. La frase de Isaac Bashevis Singer, le sirve a la medida: La muerte no es más que el final de todo lo estúpido que hemos vivido.