La República Dominicana finalmente entró en un período de recuperación de su credibilidad con la emisión de los primeros pasaportes biométricos al presidente de la República y a la primera dama, en un esfuerzo coordinado por la Dirección General de Pasaportes y otras entidades estatales.

La decisión fue clara desde el primer momento en que el presidente de la República recibió el dato de que la Unión Europea, integrada por 28 países, podría considerar la exención del visado Schengen para los dominicanos luego de que cambiáramos el pasaporte análogo tradicional a un pasaporte digitalizado, biométrico y seguro.

La puja de varios países por ser los emisores del documento, mediante contrato con el Estado, pasando por la supervisión de la OACI, fue larga y compleja. Hubo que cambiar por lo menos dos directores de pasaportes, que habían sido advertidos por la Dirección General de Compras y Contrataciones de procesos incompletos y con irregularidades.

Las nuevas tecnologías son más seguras y confiables para los gobiernos, y en particular sobre documentos relevantes como los pasaportes. En el pasado nuestro país vio desplomarse su imagen por la venta irregular de pasaportes a delincuentes, personajes oscuros, vinculados a muchos ilícitos y hasta a familiares y políticos. Se recuerda que un importante político de Corea del Norte fue encontrado con un pasaporte dominicano. Alguien se lo vendió.

El pasaporte digitalizado, que incluye un chip biométrico, ofrecerá mayor seguridad para que los dominicanos podamos viajar a más países, sin necesidad de visado, y permitirá mayor agilidad en los procesos migratorios tanto en el país como fuera de la República Dominicana.

Ojalá que Unión Europea y otros países, dado que comenzamos a tener el pasaporte biométrico, a quienes lo posean, comiencen a flexibilizar sus exigencias y permitir que los dominicanos viajen como lo hacen salvadoreños, nicaragüenses, costarricenses, peruanos, colombianos, mexicanos, argentinos, panameños y tantos otros países que tienen, por ejemplo, la exención del visado Schengen desde hace muchos años.

Como parte de ese proceso de modernización, la Junta Central Electoral, comenzará a emitir la nueva Cédula de Identidad y Electoral el 26 de enero, otro documento de gran importancia, que también facilitará y mejorará la identificación de los portadores de ese documento, al igual que su utilidad.

Varios países de la Unión Europea, como España y Portugal, se comprometieron con el gobierno dominicano que apoyarán el proceso que debe seguir la solicitud de exención del visado Schengen para nuestros ciudadanos que viajen a Europa por un período inferior a los tres meses, y que representa un verdadero trauma para quienes se ven en la necesidad de viajar al viejo continente y deben solicitar un visado en cualquiera de los países europeos. La cantidad de documentos que reclaman es mayúscula, los gastos en los que se debe incurrir es también muy alto, la búsqueda de seguro de salud, el tiempo para búsqueda y entrega de cartas, cuentas bancarias y tantos otros requisitos, que hacen casi imposible obtener un visado para viajar una semana. Se conoce que miembros del poder ejecutivo, del poder legislativo, de los estamentos judiciales, de los estamentos militares han sido impedidos de viajar en gestiones oficiales por el negado de la visa Schengen. Una vergüenza y una tragedia.

Es necesario tener claro que poseer el pasaporte biométrico no es sinónimo de exención del visado Schengen. Hace falta que los países miembros de la Unión Europea se pongan de acuerdo a unanimidad sobre la pertinencia de que República Dominicana sea exonerada del visado, como lo están casi todos los países de la región, con excepción de cinco naciones. Hay otros factores que se toman en cuenta, como la cantidad de solicitudes rechazadas por las embajadas europeas en el país, y la cantidad de personas dominicanas que residen en Europa, aparte de las condiciones de nuestro desarrollo económico y político.

Ojalá que Unión Europea y otros países, dado que comenzamos a tener el pasaporte biométrico, a quienes lo posean, comiencen a flexibilizar sus exigencias y permitir que los dominicanos viajen como lo hacen salvadoreños, nicaragüenses, costarricenses, peruanos, colombianos, mexicanos, argentinos, panameños y tantos otros países que tienen, por ejemplo, la exención del visado Schengen desde hace muchos años.