Los restos del empresario Héctor José Rizek Llabaly, conocido como el “Señor del Cacao” y considerado una de las figuras más influyentes de la agroindustria dominicana, fueron sepultados este lunes en el cementerio Puerta del Cielo, en una ceremonia marcada por homenajes a su trayectoria y el compromiso de preservar su legado.
Rizek Llabaly falleció el pasado sábado 28 de marzo en San Francisco de Macorís, a los 95 años de edad. Su velatorio se realizó el domingo en la capilla de la Paz de la funeraria Blandino, en la avenida Abraham Lincoln, donde familiares, empresarios, autoridades y amigos acudieron a rendir tributo a quien dedicó su vida al desarrollo del cacao dominicano.
Alcalde propone un Museo del Cacao
Durante el sepelio, el alcalde de San Francisco de Macorís, Antonio Díaz Paulino, propuso a la familia Rizek la creación de un Museo del Cacao que honre la memoria del empresario y permita mostrar al mundo el proceso completo del cacao dominicano, desde su origen hasta su industrialización.
Díaz Paulino calificó a Rizek Llabaly como “el padre del cacao y el padre del desarrollo económico agroindustrial de San Francisco de Macorís y del país”, y destacó que la familia Rizek ha sido clave en el desarrollo económico y social de la provincia Duarte.
“Su verdadero valor está en su humildad”
Su hijo, Héctor José Rizek Sued, ofreció un discurso de despedida en el que repasó las múltiples facetas de su padre, a quien describió como un hombre de curiosidad insaciable que dedicó más de 70 años a asistir personalmente a miles de productores de cacao, priorizando sus necesidades incluso por encima de la empresa y de la familia.
Rizek Sued destacó la visión empresarial de su padre, quien siempre proclamaba que el cacao dominicano era el mejor del mundo y respaldó iniciativas para posicionarlo en los mercados internacionales. También subrayó su resiliencia y su disciplina de trabajo.
Sobre el matrimonio de 61 años entre don Héctor y su esposa Ela Sued, su hijo lo definió como un amor construido sobre la entrega diaria, la honestidad y el compromiso familiar.
Un siglo de cacao: quién fue Héctor Rizek Llabaly
Nacido el 3 de marzo de 1931 en San Francisco de Macorís, provincia Duarte, Héctor José Rizek Llabaly fue descendiente de migrantes palestinos que llegaron a República Dominicana a finales del siglo XIX. Heredero de una tradición familiar iniciada en 1905, se convirtió en presidente de Rizek Cacao S.A.S., uno de los grupos exportadores más importantes del país, responsable de una parte significativa de la producción cacaotera nacional y de exportaciones superiores a US$200 millones.
Bajo su liderazgo, el conglomerado fortaleció su integración vertical, elevó los estándares de calidad y promovió prácticas sostenibles, posicionando el cacao dominicano en mercados internacionales de alto nivel.
Más allá del ámbito empresarial, Rizek Llabaly fue miembro de la Junta Monetaria desde 1985, cofundador de la Universidad Católica del Nordeste (UCNE) y figura activa de la Asociación para el Desarrollo del Nordeste. También fue miembro del Club Rotario y recibió múltiples reconocimientos, entre ellos el Galardón al Mérito Industrial otorgado por la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD) en 2022.
Estuvo casado durante 61 años con Ela Sued de Rizek, con quien tuvo ocho hijos: Héctor José, Samir, Sara, Jossy, Roxana, Bethania, Martín y Mariela. Actualmente, la quinta generación de la familia, encabezada por Héctor Rizek Sued y Samir Rizek, lidera las operaciones del Grupo Rizek.
Su fallecimiento generó expresiones de pesar de instituciones como la AIRD, EDUCA, la Liga Dominicana de Béisbol (Lidom) y figuras políticas, entre ellas el senador Franklin Romero.
Compartir esta nota
