La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) advirtió que los mercados mundiales de drogas atraviesan una transformación acelerada, impulsada por el uso de la tecnología, la aparición de nuevas sustancias, la inestabilidad mundial y la capacidad de los traficantes para adaptar rutas, métodos de comercio y estrategias de expansión.
La advertencia fue hecha en el Informe Mundial sobre las Drogas 2026, publicado este 26 de junio en Viena, en ocasión del Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas.
De acuerdo con el organismo, los traficantes están aprovechando los cambios tecnológicos y la inestabilidad global para introducir nuevas drogas, experimentar con distintas rutas de distribución y expandirse hacia mercados emergentes.
Alertan sobre drogas más potentes y peligrosas
La directora ejecutiva de UNODC, Monica Juma, afirmó que el mundo ha sido testigo de un aumento sin precedentes de nuevos tipos de drogas, algunas de ellas más potentes o peligrosas que las conocidas anteriormente.
“Ya estamos sufriendo las consecuencias: millones de muertes prematuras y años de vida saludables perdidos innecesariamente; redes de narcotráfico que están colapsando las economías; la destrucción de vidas, comunidades y medios de subsistencia; el aumento de la inseguridad y la violencia”, señaló.
Juma sostuvo que la necesidad de desarticular a los grupos del crimen organizado es más urgente que nunca, por lo que llamó a intensificar los esfuerzos de disuasión, aumentar el intercambio de inteligencia, coordinar operaciones conjuntas e invertir más en prevención y tratamiento.
331 millones de personas consumieron drogas en 2024
El informe estima que 331 millones de personas consumieron alguna droga en 2024, lo que equivale al 6.2 % de la población mundial de entre 15 y 64 años.
La cifra representa un aumento frente al 5.2 % registrado en 2014, lo que evidencia una expansión sostenida del consumo durante la última década.
Además, el documento estima que alrededor de 60 millones de personas presentan trastornos por consumo de drogas, una realidad que refuerza la necesidad de ampliar el acceso a servicios de salud, tratamiento, prevención y apoyo comunitario.

Cannabis sigue siendo la droga más consumida
El cannabis continúa siendo la droga más consumida del mundo, con 256 millones de usuarios en 2024.
Le siguen los opioides, con 63 millones; las anfetaminas, con 32 millones; la cocaína, con 25 millones; y el éxtasis, con 21 millones.
El informe muestra que el cannabis mantiene una presencia dominante en todas las regiones, aunque con diferencias marcadas. Las mayores prevalencias se observan en América y Oceanía, mientras que Asia presenta niveles más bajos en comparación con otras regiones.
En el caso de la cocaína, la prevalencia es menor a escala global que la del cannabis, pero el informe muestra patrones regionales relevantes, especialmente en Oceanía, América y Europa.

El mapa del consumo refleja mercados cada vez más diversos
El informe también evidencia que el consumo de drogas no se distribuye de manera uniforme. Algunas regiones concentran mayores cantidades de usuarios de determinadas sustancias, según disponibilidad, rutas de tráfico, capacidad de producción, demanda local y cambios en los mercados ilícitos.
América del Norte, Europa Occidental y Central, Asia Meridional, Asia Oriental y Sudoriental, así como algunas zonas de África, aparecen como subregiones relevantes en la estimación de personas que consumen distintas drogas.
Este panorama confirma que los mercados de drogas son cada vez más complejos y que las respuestas públicas deben adaptarse a realidades regionales distintas.
Brechas por sexo y acceso desigual a tratamiento
El informe también muestra diferencias significativas entre hombres y mujeres en el consumo de cannabis.
A escala mundial, la prevalencia de uso de cannabis es mayor entre los hombres que entre las mujeres. Según los datos presentados, el consumo alcanza aproximadamente 7.2 % en hombres y 2.3 % en mujeres a nivel global.
La brecha también se observa por regiones. En América, por ejemplo, el uso de cannabis se estima en 14.6 % entre hombres y 10.6 % entre mujeres. En África, la diferencia es más amplia, con 13.4 % en hombres frente a 1.6 % en mujeres.
El informe también expone desigualdades en el acceso al tratamiento para personas con trastornos por consumo de drogas. En varias regiones, los hombres reciben tratamiento en mayor proporción que las mujeres, lo que evidencia barreras de acceso, estigma y limitaciones en la disponibilidad de servicios especializados.
Traficantes continúan innovando
UNODC advirtió que los fabricantes de drogas ilícitas siguen creando sustancias sintéticas para evadir regulaciones y evitar su detección.
Según el informe, en 2024 se encontraron en los decomisos cinco veces más tipos de drogas que las producidas antes del año 2000.
Además, el número de nuevas sustancias psicoactivas que circulaban en los mercados alcanzó las 755 en 2024, de las cuales 118 fueron reportadas por primera vez.
Este fenómeno representa un desafío para los sistemas de salud, los organismos de seguridad, los laboratorios forenses y las políticas públicas, debido a que muchas de estas sustancias pueden ser más potentes, más difíciles de detectar y más peligrosas para los usuarios.
Punto de inflexión en el mercado de opioides
El documento señala que la prohibición de drogas en Afganistán, establecida en 2022, ha seguido limitando severamente la producción ilícita de opio y heroína.
Aunque la producción en Myanmar aumentó de 420 toneladas en 2021 a más de 1,000 en 2025, ese incremento no compensa la caída registrada en Afganistán, que en 2022 produjo más de 6,000 toneladas de opio.
UNODC indicó que la creciente disponibilidad de nuevos opioides sintéticos, como el fentanilo, sus análogos, los nitazenos y las orfinas, sugiere que los traficantes están buscando alternativas a la heroína.
El informe advierte que un desplazamiento de los opiáceos de origen vegetal hacia los sintéticos podría provocar un cambio permanente en el mercado mundial de opioides, con nuevas formas de consumo y mayores riesgos para la salud.
Metanfetamina se expande a escala global
El informe también señala que el mercado de la metanfetamina se ha vuelto global, debido a nuevas rutas de tráfico y a la expansión progresiva de su producción.
Los decomisos crecieron en promedio un 13 % anual, impulsados principalmente por las cantidades registradas en Asia Oriental y Sudoriental.
Aunque Myanmar continúa siendo el principal país de origen de la metanfetamina, la alta demanda ha atraído proveedores de América del Norte, África Occidental y Meridional, y Asia Sudoccidental.
UNODC también advirtió que la metanfetamina procedente de América del Norte está cruzando el océano Pacífico hacia países de la ribera occidental, lo que ha provocado un aumento del tráfico y del consumo en las islas del Pacífico.
El mapa de estimulantes muestra que no existe un solo patrón mundial. En algunas regiones predomina la cocaína como estimulante más usado, mientras en otras tienen mayor presencia las anfetaminas, la metanfetamina, las catinonas sintéticas u otras sustancias de tipo estimulante.
Cambia la percepción sobre el cannabis
El informe sostiene que la producción, el tráfico y el consumo de cannabis están evolucionando, probablemente debido a los cambios en la percepción de esta droga y a las políticas de legalización o despenalización adoptadas en varias jurisdicciones, especialmente en América del Norte.
El número de personas que consumen cannabis creció un 40 % en la última década, mientras que la prevalencia de su consumo pasó de 3.8 % en 2014 a 4.8 % en 2024 entre la población de 15 a 64 años.
Los decomisos de cannabis también alcanzaron niveles históricamente altos en 2024.
Aunque tradicionalmente el tráfico de cannabis ha sido mayormente intrarregional, UNODC indicó que el comercio interregional con suministro procedente de América del Norte está creciendo.
Entre 2015 y 2024, 57 países o territorios fuera de América del Norte identificaron esa región como origen en decomisos de cannabis, frente a solo 11 en la década anterior.
Producción de cocaína sigue en aumento
El informe también alerta sobre el crecimiento sostenido de la producción de cocaína, que continuó aumentando en 2024 y se multiplicó por más de cuatro en los últimos diez años, hasta superar las 4,000 toneladas en estado puro.
Este incremento, según UNODC, ha sido impulsado principalmente por aumentos en la productividad y en la superficie cultivada.
Los grupos del crimen organizado continúan enviando mayores cantidades de cocaína hacia mercados consolidados y emergentes, con el objetivo de ampliar sus beneficios y llegar a nuevos consumidores más allá de Europa Occidental y Central, América del Norte y Oceanía.

El organismo señaló que esta expansión también puede observarse en África y Asia, donde algunos países registraron las mayores tasas de crecimiento de decomisos de cocaína entre 2020 y 2024.
Drogas, violencia y seguridad
UNODC advirtió que el consumo de drogas puede estar asociado con delitos de carácter adquisitivo, violencia familiar y social, y victimización de las personas que consumen sustancias.
Sin embargo, el informe aclara que estos resultados también están influidos por factores más amplios, como la pobreza, la falta de vivienda, problemas de salud mental, el contexto comunitario y la falta de acceso a tratamiento de drogodependencias y servicios sociales.
El organismo indicó que esos factores también deben ser vistos como puntos de entrada para diseñar políticas de intervención y prevención más efectivas.
Prevención, tratamiento y cooperación internacional
El informe concluye que los mercados mundiales de drogas atraviesan una etapa de transformación acelerada, por lo que los gobiernos deben responder con mayor cooperación internacional, inteligencia compartida, prevención, tratamiento y políticas centradas en las personas.
UNODC insiste en que enfrentar el problema requiere desarticular redes criminales, pero también invertir en servicios de salud, prevención basada en evidencia, reducción del estigma, tratamiento oportuno y atención a los factores sociales que aumentan la vulnerabilidad de las personas.
Informe completo disponible en World Drug Report 2026
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