La Unión Europea acaba de completar, en apenas cinco días, el andamiaje legal más ambicioso y controvertido de su historia migratoria. El 12 de junio entró en vigor el Pacto de Migración y Asilo, y el 17 de junio el Parlamento Europeo aprobó con 418 votos a favor y 218 en contra el Reglamento de Retornos, que abre la puerta a deportar migrantes a "centros de retorno" instalados en terceros países fuera del bloque.
Para República Dominicana, que tiene más de 260 mil nacionales radicados solo en España y recibió el año pasado casi 5 mil deportados desde 58 países, el impacto es inmediato, concreto y multidimensional.
Un sistema diseñado para devolver más, más rápido

El Reglamento de Retornos, aprobado el pasado miércoles en Estrasburgo, es la pieza final del nuevo sistema europeo de gestión migratoria. Su aprobación fue recibida con aplausos por la derecha y gritos de "Shame on you" /"Qué vergüenza" desde la izquierda, una división que refleja el carácter profundamente político de la norma.
La medida más polémica es la posibilidad de trasladar a migrantes con orden de expulsión a "centros de retorno" ubicados en países ajenos a la UE, siguiendo el modelo que Italia intentó implementar en Albania en 2024 —actualmente paralizado por decisiones judiciales—.
Según el texto aprobado, los migrantes podrán ser detenidos hasta 24 meses, prorrogables seis meses más, bajo evaluación individualizada, si no cooperan, si existe riesgo de fuga o si representan un riesgo de seguridad.
Los acuerdos solo podrán firmarse con países que respeten los derechos humanos y el principio de no devolución, según aclaró el Parlamento Europeo en su comunicado oficial.
En la práctica, Alemania, Austria, Dinamarca, Países Bajos y Grecia ya negocian conjuntamente con terceros países —que no han sido revelados— para poner en marcha estos centros.
El texto aún debe ser adoptado formalmente por el Consejo de ministros de Interior de la UE antes de su entrada en vigor definitiva.
"Europa ha cumplido. Los ciudadanos esperan, con razón, que quienes no tienen derecho a quedarse regresen a sus países de origen", declaró el eurodiputado de Renew Malik Azmani, ponente del texto.
Desde la izquierda, la eurodiputada de Sumar Estrella Galán fue tajante: "El derecho de asilo ha muerto hoy en este Parlamento".
Lo que cambia para los dominicanos en Europa
Procedimientos acelerados: siete días para decidir un destino
El Pacto de Migración y Asilo, en vigor desde el 12 de junio, introduce el "procedimiento acelerado en frontera": si una solicitud de asilo se considera "poco fundada", el caso puede resolverse en apenas siete días.
República Dominicana históricamente registra una de las tasas de concesión de asilo más bajas en la UE, lo que coloca a sus nacionales en la categoría de mayor riesgo bajo este nuevo esquema.
La base de datos que cierra el "turismo del asilo"
El sistema Eurodac, reforzado por el Pacto, permite detectar en horas si un dominicano solicitó asilo en España y luego lo intenta en Italia o Alemania. La práctica de probar suerte en varios países del bloque queda técnicamente clausurada.
Los datos de la Dirección General de Migración (DGM) confirman que en 2025 República Dominicana recibió 4 mil 887 deportados desde 58 países, incluyendo destinos tan remotos como Australia y Japón.
Con el nuevo marco legal, Francia, España y Alemania —que ya operan vuelos charter de devolución— tendrán herramientas jurídicas adicionales para acelerar esos procesos.
La UE, además, condiciona visados y cooperación al nivel de aceptación que los países de origen muestren ante las devoluciones.
España se opuso, pero el tren ya salió
España formalizó ante la UE su rechazo al Reglamento de Retornos el 11 de junio, cuestionando la legalidad y proporcionalidad de medidas como la detención prolongada de personas en situación irregular "durante más tiempo que delincuentes condenados por delitos graves".
Sin embargo, el texto fue aprobado con amplia mayoría, y España —donde residen más de 260 mil dominicanos— tendrá que aplicar el marco general del Pacto aunque mantenga sus reservas sobre los centros de retorno.
Esta tensión entre Madrid y Bruselas puede, paradójicamente, operar como un amortiguador para la diáspora dominicana en territorio español.
Lo que a RD le conviene negociar
República Dominicana no está obligada a aplicar el Pacto ni el Reglamento de Retornos en su territorio dado que obviamente no es Estado miembro de la UE. Las reglas de asilo dominicanas no cambian. El país tampoco está obligado a acoger refugiados de terceros países bajo el esquema de "solidaridad obligatoria", que es exclusivo entre Estados europeos miembros.
Sin embargo, el nuevo marco europeo sí genera presión indirecta sobre Santo Domingo en al menos tres frentes:
1. Cooperación en devoluciones: La UE puede endurecer requisitos de visado o elevar tasas si considera que un país de origen no colabora activamente en la recepción de sus nacionales deportados.
2. Control aeroportuario: Al ser escala en rutas Europa-Latinoamérica, República Dominicana recibirá mayor presión de Frontex y las aerolíneas para detectar documentos falsos antes del embarque.
3. Coordinación policial: La articulación entre Frontex, Europol e Interpol Santo Domingo se intensificará, en línea con la cooperación que ya llevó a extradiciones desde Aruba, España y Estados Unidos en 2025-2026.
El lado de la negociación: vías legales como moneda de cambio
El nuevo marco no es solo restrictivo. La UE ha establecido que los países que cooperen activamente en devoluciones pueden acceder a programas de migración circular, cupos de trabajo temporal en agricultura y hostelería —especialmente en España y Portugal— y fondos para gestión migratoria y reintegración de deportados.
España ya firmó memorandos similares con Marruecos y Senegal.
Para República Dominicana, que enfrenta una diáspora presionada por el encarecimiento de la vida en Madrid, Nueva York y otras ciudades —donde los alquileres subieron hasta un 30% en tres años—, la apertura de canales migratorios legales podría ser una válvula de alivio.
El ETIAS: el nuevo filtro que ya opera
Desde 2025, los dominicanos que viajan a Europa sin visa Schengen deben tramitar la autorización ETIAS, un permiso digital previo al viaje.
Este sistema, que aún genera confusión entre viajeros, se convierte ahora en un mecanismo adicional de control dentro del ecosistema del Pacto Migratorio.
En paralelo a la presión europea, el Gobierno dominicano ya firmó un memorando con Estados Unidos para recibir deportados de terceros países —un acuerdo que generó rechazo de organizaciones políticas como el MPD y el PCT, que lo calificaron de amenaza a la soberanía nacional.
La acumulación de compromisos migratorios con Washington y Bruselas dibuja un escenario en el que República Dominicana corre el riesgo de convertirse en receptor pasivo de decisiones tomadas en otras capitales.
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