Una alerta de tsunami no debe tomarse a la ligera. Aunque no todos los terremotos fuertes generan olas destructivas, cuando un sismo de gran magnitud ocurre en el mar o cerca de la costa, las autoridades pueden emitir avisos preventivos mientras evalúan el riesgo real.

El reciente terremoto registrado en Venezuela, que activó alertas preventivas para zonas del Caribe, recordó la importancia de que las comunidades costeras conozcan cómo actuar ante una posible amenaza de tsunami.

En estos casos, la rapidez y el orden son fundamentales. La evacuación no debe improvisarse cuando la emergencia ya está en marcha. Cada familia, negocio, escuela, hotel, iglesia o comunidad costera debe conocer con anticipación sus rutas de salida, puntos seguros y protocolos básicos.

Primero: identifique si está en una zona de riesgo

Las zonas de mayor riesgo ante un tsunami suelen ser áreas costeras bajas, playas, malecones, puertos, desembocaduras de ríos, lagunas costeras y comunidades ubicadas muy cerca del mar.

Si usted vive, trabaja o se encuentra temporalmente en una de estas zonas, debe identificar previamente:

  • La ruta de evacuación más cercana.
  • El punto de encuentro familiar.
  • La zona alta más segura.
  • El refugio o área designada por las autoridades.
  • Las vías que no debe usar si hay inundación o congestión.
  • Cómo evacuar a niños, adultos mayores o personas con discapacidad.

En una emergencia, no basta con saber que hay que alejarse del mar. También hay que saber por dónde salir y hacia dónde dirigirse.

Señales naturales de alerta

Además de las alertas oficiales, existen señales naturales que pueden advertir de un posible tsunami.

Si usted está cerca del mar y ocurre un terremoto fuerte o prolongado, debe considerar evacuar hacia zonas altas o tierra adentro tan pronto termine el movimiento.

También debe alejarse de la costa si observa una retirada repentina del mar, un aumento inusual del nivel del agua o escucha un ruido fuerte proveniente del océano.

Estas señales no siempre aparecen, pero cuando ocurren deben ser tomadas como una advertencia inmediata. No espere a confirmar en redes sociales ni se acerque a la playa para mirar o grabar.

Si recibe una alerta de tsunami

Ante una alerta de tsunami, lo primero es mantener la calma y seguir las instrucciones de los organismos oficiales.

Si las autoridades ordenan evacuar, salga de inmediato hacia zonas altas o avance tierra adentro. En el caso de República Dominicana, el boletín preventivo emitido por el Indomet recomendó movilizarse, de ser posible, hacia zonas por encima de los 20 metros de altura o al menos dos kilómetros tierra adentro.

Durante la evacuación, lleve solo lo esencial: documentos, medicamentos, agua, celular, cargador portátil, linterna y una mochila ligera de emergencia. No pierda tiempo recogiendo objetos materiales.

La prioridad es salir de la zona de riesgo antes de que el mar pueda generar corrientes peligrosas o penetrar tierra adentro.

Cómo evacuar correctamente

La evacuación debe hacerse de forma rápida, pero ordenada.

Si puede hacerlo caminando, hágalo. En muchas emergencias, las vías pueden congestionarse con vehículos y retrasar la salida de todos.

Evite rutas cercanas a playas, ríos, puentes bajos, cañadas, lagunas costeras o zonas que puedan inundarse. Si existen rutas señalizadas por las autoridades, sígalas.

No use elevadores. No se detenga a grabar videos. No regrese a buscar pertenencias. No espere a que el agua llegue para decidir salir.

Si está en un hotel, escuela, iglesia, negocio o edificio público, siga el plan de evacuación del lugar y atienda las instrucciones del personal responsable.

Si está en la playa, puerto o malecón

Las playas, malecones y puertos son zonas de alta exposición durante una alerta de tsunami.

Si se encuentra en una de estas áreas, debe salir de inmediato y alejarse del agua. No permanezca mirando el mar, no se acerque a tomar fotos y no trate de recuperar objetos dejados en la arena o en embarcaciones.

El tsunami no siempre llega como una ola gigante visible desde lejos. En muchos casos se manifiesta como una subida rápida del agua, corrientes violentas o entradas y salidas repentinas del mar.

Estas corrientes pueden arrastrar personas, vehículos, embarcaciones y objetos pesados.

Si está en una embarcación

Las pequeñas y medianas embarcaciones deben seguir las instrucciones de las autoridades marítimas.

Si está en puerto o cerca de la costa y hay tiempo para salir de manera segura, lo recomendable es abandonar la embarcación y dirigirse a tierra firme, hacia una zona alta o tierra adentro.

Si está en alta mar, no tome decisiones por cuenta propia. Manténgase en comunicación con las autoridades marítimas, capitanía de puerto o equipos de emergencia, ya que las recomendaciones pueden variar según la distancia de la costa y las condiciones del mar.

Durante una alerta, las embarcaciones no deben zarpar sin autorización. Un tsunami puede generar fuertes corrientes oceánicas, incluso si no se observa una ola grande.

Cuidado con ríos y lagunas costeras

Un error común es pensar que solo la playa representa peligro. En realidad, las olas o corrientes de un tsunami pueden penetrar por ríos, canales, desembocaduras y lagunas costeras.

Por eso, durante una alerta no se debe permanecer cerca de estos cuerpos de agua, especialmente si están conectados con el mar.

Las personas deben alejarse de zonas bajas y buscar áreas elevadas o ubicadas suficientemente tierra adentro.

Qué llevar durante la evacuación

Cada familia costera debe tener una mochila de salida rápida preparada.

Debe incluir:

  • Agua.
  • Alimentos ligeros.
  • Medicamentos personales.
  • Copias de documentos.
  • Linterna.
  • Radio de baterías.
  • Cargador portátil.
  • Silbato.
  • Mascarillas.
  • Gel antibacterial.
  • Ropa ligera.
  • Calzado cerrado.
  • Lista de contactos de emergencia.

La mochila debe estar en un lugar visible y accesible. En una alerta de tsunami, no hay tiempo para preparar todo desde cero.

Personas vulnerables: prioridad en la salida

Las familias y comunidades deben identificar con anticipación a las personas que necesitarán apoyo especial durante una evacuación.

Esto incluye:

  • Niños.
  • Adultos mayores.
  • Personas con discapacidad.
  • Mujeres embarazadas.
  • Personas enfermas.
  • Pacientes con movilidad reducida.
  • Personas que viven solas.

El plan debe definir quién las ayudará, qué transporte usarán y hacia dónde serán llevadas.

Una evacuación efectiva no se mide solo por la rapidez, sino también por la capacidad de proteger a quienes tienen mayor dificultad para salir por sí mismos.

Después de evacuar: no regrese hasta que sea seguro

Una de las reglas más importantes es no regresar a la zona costera hasta que las autoridades indiquen que el peligro terminó.

Un tsunami puede llegar en varias olas. La primera no siempre es la más fuerte. Las corrientes pueden continuar durante horas y seguir siendo peligrosas para personas, vehículos y embarcaciones.

Aunque el mar parezca tranquilo, no se debe volver a la playa, al puerto ni a zonas bajas hasta recibir autorización oficial.

También se debe evitar caminar por áreas inundadas, tocar cables caídos o entrar a edificaciones dañadas.

Evite rumores y siga fuentes oficiales

Durante emergencias, circulan videos, audios y mensajes que pueden generar confusión. Algunos son reales, otros pueden estar desactualizados o corresponder a otros países.

Ante una alerta de tsunami, la población debe seguir únicamente informaciones de organismos oficiales como meteorología, sismología, defensa civil, centro de operaciones de emergencia, autoridades marítimas y gobiernos locales.

Compartir información no verificada puede aumentar el pánico y afectar las labores de respuesta.

Lo que nunca debe hacerse

Durante una alerta de tsunami, no se debe permanecer en la playa, acercarse al mar para observar, grabar videos, recoger objetos, esperar a que el agua llegue, circular por zonas bajas ni regresar antes de autorización oficial.

Tampoco se debe ignorar una alerta porque “no se ve nada”. El peligro puede estar en camino o manifestarse como corrientes fuertes y cambios repentinos del nivel del mar.

La prevención exige actuar antes de que el riesgo sea visible.

Prepararse antes salva vidas

Los protocolos de evacuación en zonas costeras deben practicarse antes de una emergencia. Cada comunidad debe saber qué hacer, hacia dónde salir y cómo proteger a las personas más vulnerables.

Una alerta de tsunami no significa necesariamente que ocurrirá una tragedia, pero sí indica que existe un riesgo que debe ser atendido con responsabilidad.

La mejor respuesta es actuar con calma, evacuar de forma ordenada, seguir fuentes oficiales y no regresar hasta que las autoridades confirmen que la zona es segura.

Abraham Marmolejos

Periodista, docente y estratega de comunicación, con experiencia en medios digitales, periodismo de investigación y creación de contenido.

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