La directora del Colegio Cristiano Hidekel denunció que desde hace varios años enfrenta conflictos constantes con motoristas que ocupan el frente del centro educativo, situación que, según afirmó, ha provocado amenazas, problemas de seguridad y la salida de decenas de estudiantes del plantel.

Dioselina Piña, directora del centro, explicó que el colegio opera desde 1999 en el sector Villa Hermosa y que el problema comenzó cuando motoristas empezaron a utilizar el frente del plantel como parada informal. Según relató, los conductores ocupan la acera, la entrada principal y el espacio destinado al tránsito de los estudiantes y padres.

La educadora sostuvo que el problema ha ido denunciado ante las autoridades correspondientes, sin embargo, no ha recibido ningún tipo de respuesta por parte de las autoridades y que actualmente teme que pueda ocurrir un hecho más grave, debido a las amenazas que aseguró haber recibido tanto ella como miembros de su familia.

Denuncia amenazas, insultos y querellas en la Fiscalía

Piña afirmó haber acudido en tres ocasiones ante la Fiscalía para presentar querellas contra algunos motoristas, luego de recibir amenazas verbales y comportamientos agresivos.

Entre los incidentes, mencionó el caso de un hombre que, según dijo, estuvo preso durante diez años y que presuntamente la enfrentó mientras los estudiantes llegaban al colegio en horas de la mañana. La directora aseguró que el motorista reaccionó de manera agresiva cuando ella cuestionó que estacionara su motor justo frente a la puerta principal del centro.

También denunció que otros conductores la han amenazado con romperle los cristales del vehículo y que frecuentemente recibe insultos y palabras obscenas en presencia de los niños.

La directora señaló que las amenazas no solo han sido dirigidas hacia ella, sino también hacia sus hijos. Indicó que el más reciente incidente ocurrió el pasado sábado, cuando uno de sus hijos habría sido intimidado mientras intentaba entrar al colegio.

Padres habrían retirado a sus hijos por temor a conflictos

De acuerdo con Piña, la situación ha impactado negativamente la economía del colegio y la matrícula estudiantil. Explicó que la principal razón es la cantidad de situaciones que se viven en el lugar, porque los motoristas también, durante horas de clase, mantienen cerrada la entrada principal, donde los niños son recogidos por sus padres.

Actualmente dicha institución cuenta con alrededor de 70 estudiantes, cuando anteriormente superaba los de cien.

La directora atribuye esta reducción al temor de muchos padres, quienes, según dijo, han decidido retirar a sus hijos tras discusiones o inconvenientes con los motoristas. Asimismo, aseguró que algunos conductores impiden momentáneamente el acceso de vehículos al centro educativo y dificultan el proceso de dejar y recoger a los niños.

Además de los problemas de acceso, Piña denunció que el ruido constante de los motores y los gritos en el entorno afectan la concentración de los estudiantes durante las clases.

También afirmó que en ocasiones se producen expresiones vulgares frente a los menores.

La directora recordó un incidente en el que un niño resultó quemado con el escape de un motor estacionado en la entrada del colegio. 

Cuestiona actuación de autoridades y junta de vecinos

La representante del centro educativo aseguró haber acudido al Ayuntamiento, al Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) y a distintas fiscalías de la zona sin obtener soluciones definitivas. Expresó que no ha recibido ningún tipo de ayuda con relación a la situación por parte de las instituciones nombradas anteriormente.

Dioselina Piña, directora del Colegio Cristiano Hidekel

Dioselina Piña insistió en que la situación no debe limitarse a restricciones de horarios para los motoristas, sino a impedir completamente que el frente del colegio funcione como parada.

Explicó que necesita acceso constante a la entrada del centro educativo debido a las actividades diarias del colegio y al manejo de suministros, agua y materiales. También señaló que ha enfrentado sola gran parte del conflicto durante años y que evita involucrar a sus hijos en enfrentamientos directos.

La directora pidió a las autoridades intervenir antes de que ocurra un hecho lamentable y reiteró que su principal preocupación es la seguridad de los estudiantes, los padres y el personal del centro educativo.

Motoristas y motoconchitas sin control

Durante los últimos meses, distintos hechos registrados en República Dominicana han vuelto a colocar sobre la mesa el debate sobre el comportamiento de algunos motoristas y motoconchistas en las calles del país. Casos de violencia, enfrentamientos con autoridades, protestas y conflictos de tránsito han generado preocupación entre ciudadanos y autoridades, especialmente por incidentes que terminaron con personas heridas o fallecidas.

En Santiago, tres casos recientes reflejan parte de esta situación: el asesinato en frente de un destacamento del Palacio de Justicia de Santiago, del chofer Delvy Carlos Abreu Quezada tras un conflicto de tránsito, las protestas de motoconchistas contra medidas  de seguridad y el incidente donde un agente de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett) hirió de bala a un motorista durante un altercado en plena vía pública.

Asesinato de Delvy Abreu reabre debate sobre violencia vial

El asesinato del chofer Delvy Carlos Abreu Quezada en Santiago generó indignación nacional luego de ser perseguido y  atacado con armas blancas tras un conflicto. El hecho, ocurrido en las inmediaciones del Palacio de Justicia de Santiago, quedó registrado en videos difundidos en redes sociales y reabrió el debate sobre la violencia en las calles.

Esa es la imagen que nos dejó la muerte de Delvy Carlos Abreu Quezada, chofer recolector de basura del Ayuntamiento de Santiago, asesinado el pasado fin de semana por una turba que lo persiguió desde la avenida Circunvalación Sur hasta las mismas puertas del Palacio de Justicia.

Tras el crimen, varios motoconchistas consultados rechazaron lo sucedido y aseguraron que los responsables “no representan al sector”.

Algunos trabajadores afirmaron que existe una diferencia entre quienes ejercen el motoconcho de manera organizada y quienes actúan de forma violenta o delictiva.

Motoconchistas protestan contra medidas de seguridad

Decenas de motoconchistas realizaron recientemente una protesta en Santiago para rechazar el aumento de los combustibles, el incremento del costo de la licencia de conducir para motocicletas y la propuesta de uso obligatorio de doble casco protector.

Directora de colegio en Villa Hermosa denuncia amenazas de motoristas por parada frente a centro educativo

Durante la movilización, los manifestantes denunciaron que el sector está siendo excluido de subsidios y ayudas otorgadas a otros transportistas.

También aseguraron que muchas de las nuevas medidas representan gastos difíciles de asumir para trabajadores de bajos ingresos que dependen diariamente del motoconcho.

Agente de la Digesett hiere de bala a motorista

Otro hecho que generó atención pública ocurrió en la avenida Estrella Sadhalá, en Santiago, donde un agente de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett) hirió de bala a un motorista durante un altercado.

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Momento en que apresan motorista tras agredir agente de transito, quien posteriormente resultó herido de bala por dicha autoridad.

Según el informe preliminar, el conductor presuntamente desobedeció una orden de detención por violaciones de tránsito, abandonó el lugar y luego regresó, momento en que habría agredido físicamente al agente. Posteriormente, el miembro de la Digesett respondió con un disparo que impactó al motorista en un pie, reabriendo el debate sobre el uso de la fuerza y los conflictos entre autoridades y conductores en las vías públicas.

Este tipo de situaciones y comportamientos no son nuevos, sino que reflejan una combinación de problemas sociales, institucionales y culturales que desde hace años afectan a República Dominicana.