República Dominicana quiere que los turistas no lleguen al país únicamente por sus playas, sino también por lo que encuentran en la mesa. Esa es la apuesta que impulsa la Asociación Dominicana de Restaurantes (Aderes), que busca posicionar el turismo gastronómico dominicano como un referente en el Caribe hacia 2030.
Lissette Olivares, vicepresidenta ejecutiva de Aderes, explicó que la organización trabaja desde 2024 en una estrategia para identificar y fortalecer los productos autóctonos y construir una oferta gastronómica con mayor identidad dominicana.
La apuesta gastronómica enfrenta, sin embargo, un problema en la cadena de abastecimiento, ya que los restaurantes todavía no cuentan de manera constante con productos locales que cumplan con los estándares requeridos de calidad y cantidad.
Olivares explicó que Aderes trabaja en la cadena de valor para promover la formalización de agricultores, pescadores y otros actores vinculados a la producción de alimentos, de manera que puedan convertirse en suplidores estables de los restaurantes.
“Tenemos la debilidad de que no hay una estabilidad continua en cuanto a estándares de calidad y de cantidad”, reconoció.
Según explicó, este proceso incluye iniciativas de formación y coordinación institucional para mejorar las capacidades de los productores y generar una cadena de suministro que permita a los restaurantes depender en mayor medida de la producción nacional.
Cinco regiones como punto de partida
Aderes trabaja actualmente con cinco asociaciones y regiones como parte de los proyectos piloto:
- Jarabacoa
- Puerto Plata
- Santiago
- Punta Cana
- Santo Domingo
La intención es desarrollar capacidades y promover una identidad gastronómica vinculada a las características de cada territorio, sus productos y su producción local.
Olivares señaló que este esfuerzo también involucra al Ministerio de Turismo (Mitur) y a la Asociación Nacional de Hoteles y Turismo (Asonahores), que desarrollan iniciativas en distintas regiones del país.
A esta estrategia se suma un proyecto de laboratorio gastronómico en Salcedo, concebido como una escuela para formar profesionales alrededor de la identidad culinaria dominicana. Para su desarrollo, Aderes trabaja con Infotep y con instituciones de las Islas Baleares.

La internacionalización todavía está pendiente
Aunque Aderes identifica una oportunidad en la diáspora dominicana y en los restaurantes que han llevado productos y platos del país a otros mercados, Olivares reconoce que la internacionalización de marcas gastronómicas dominicanas todavía no está desarrollada como estrategia.
“Los chefs y los restaurantes no están llegando a poder internacionalizarse”, dijo.
Mientras ese proceso avanza, la asociación apuesta por una nueva generación de chefs que, según Olivares, está más vinculada con los productos locales y la construcción de una identidad gastronómica propia.
La intención es que esos cocineros funcionen como embajadores de una cocina dominicana que Aderes busca convertir, de aquí a 2030, en parte de la razón por la que un turista decida visitar el país.
“Actualmente la fuerte estrategia que está manejando Aderes es justamente llevar el posicionamiento del turismo gastronómico como un referente en el Caribe al 2030”, afirmó Olivares.
Como parte de ese proceso, la asociación comenzó estudios y trabajos de asesoría con el Basque Culinary Center para identificar productos autóctonos y avanzar en una propuesta gastronómica que permita que los visitantes tengan como parte de su experiencia conocer la cocina dominicana.
“Estamos trabajando en que nuestros turistas nos visiten para probar la gastronomía, para conocer de nosotros y crear identidad en República Dominicana”, sostuvo.
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