En poesía de Nicolás Guillén se observan con nitidez fenómenos de variación del español estándar hacia el habla popular y coloquial caribeña relacionada con el significante negro. Son notorios los rasgos de la oralidad popular cubana, particularmente de la población de origen africano.
Sin embargo, en los tres poemarios del autor basados en ese significante hay una tendencia progresiva a la disminución de las variaciones dialectales cubanas: Motivos de son (1930), Sóngoro cosongo (1931) y West Indies. LTD(1934).
El poemario Motivos de son es el que muestra las variaciones dialectales y sociolectales en forma más pronunciada. La poesía “Negro bembón”, de ese poemario, es un texto oral popular y coloquial que se aparta de la fonética y la ortografía normalizadas.
Las principales palabras son significantes transcritos del habla oral del sector poblacional de bajo nivel educativo : brabo, disen, to, todabía, sapato, ere, Caridá.
Poema “Negro Bembón”:
¿Po qué te pone tan brabo,
cuando te disen negro bembón,
si tiene la boca santa,
negro bembón?
Bembón así como ere
tiene de to;
Caridá te mantiene,
te lo da to.
Te queja todabía,
negro bembón;
sin pega y con harina,
negro bembón,
majagua de dri blanco,
negro bembón;
sapato de do tono,
negro bembón…
Bembón así como ere,
tiene de to;
Caridá te mantiene,
te lo da to.
Además de los vocablos señalados, en ese poema están presentes varios hechos lingüísticos propios del habla popular en el Caribe hispánico, y en Cuba, particularmente: la geminación, común en el habla habanera:
Po qué: “¿Po qué te pone tan brabo?”; también la elisión o eliminación consonante d: to, “tiene de to” ; asimismo, el apócope del nombre propio Caridad en “Caridá te mantiene”.
La misma expresión que da título al poema “Negro bembón”, es propia del habla popular en determinados contextos de la discriminación racial , usada en el Caribe regularmente en forma despectiva contra la gente de ascendencia africana.
El poema “Mulata” de ese mismo poemario está concebido sobre la misma base del habla popular coloquial. Importantes palabras de ese poema son transcritas del habla oral al carecer de ortografía normalizada: dise, narise, ere, adelantá, e(por es),sojo(por tus ojos),supiera(s),pa na .
Mulata
Ya yo me enteré, mulata,
mulata, ya sé que dise
que yo tengo la narise
como nudo de cobbata.
Y fíjate bien que tú
no ere tan adelantá,
poqque tu boca e bien grande,
y tu pasa, colorá.
Tanto tren con tu cueppo,
tanto tren;
tanto tren con tu boca,
tanto tren;
tanto tren con tu sojo,
tanto tren.
Si tú supiera, mulata,
la veddá,
¡que yo con mi negra tengo,
y no te quiero pa na!
Son también notorios en ese texto algunos hechos lingüísticos propios del habla popular de los países del Caribe insular hispánico, como se observa en estos versos:
“mulata, ya sé que dice/que yo tengo la narise/como nudo de cobbata./Y fíjate bien que tú/no ere tan adelantá,/poqque tu boca é bien grande,/y tu pasa, colorá.”
En ese poema se destacan hechos lingüísticos como la geminación: cobbata, poqque ,adelantá, colorá; la elisión de la silaba / da/ de la palabra nada : “na”; de la consonante /s/ en “ere”, “supiera”. También “la narise”, por las narices; “e” en lugar de es; supresión de la silaba /ra/ en “pa”, por para.
Semejantes fenómenos lingüísticos aparecen en los demás poemas de ese poemario. Veamos solo algunos. En el poema “Si tu supiera”: supiera, biera, vengan a be, vamo pa . En el poema “Sigue”: “me bite” por me viste .
En el poema “Hay que tené boluntá” son numerosas las marcas del habla popular coloquial: el título mismo, conose, hablá, na, buca un reá, etc.:
Empeña la plancha elétrica,
pa podé sacá mi flú;
buca un reá,
buca un reá,
cómprate un paquete vela
poqque a la noche no hay lu.
¡En el poema “Búcate plata”, el título, poqque, Depue, !que ba?, etc.:
Búcate plata,
búcate plata,
poqque no doy un paso má:
etoy a arró con galleta,
na ma.
Yo bien sé cómo etá to,
pero biejo, hay que comé:
búcate plata,
búcate plata,
poqque me hoy a corré.
Depué dirán que soy mala,
y no me quedrán tratá,
pero amó con hambre, biejo,
¡qué ba!
Con tanto sapato nuebo,
¡qué ba!
Con tanto reló, compadre,
¡qué ba!
Con tanto lujo, mi negro,
¡qué ba!
En poema “Mi chiquita”, esas marcas abundan :
tan negra como e
no la cambio po ninguna
po ninguna otra mujé
Ella laba, plancha, cose,
y sobre to, caballero,
¡como cosina!
Si la bienen a bucá
pa bailá,
pa comé,
ella me tiene que llebá,
o traé.
Ella me dise: mi santo,
tú no me puede dejá;
bucamé,
bucamé,
bucamé,
pa gosá.
Finalmente, en el poema “Tú no sabe inglé” de ese poemario , sin duda alguna el poeta nos permite inferir que ha seguido un patrón del habla coloquial en la escritura de Motivos de son a través de expresiones como la del mismo título, y las de estos versos:
La mericana te buca,
y tú le tiene que huí:
tu inglé era de etrái guan,
de etrái guan y guan tu tri.
Bito Manué, tú no sabe inglé,
tú no sabe inglé,
tú no sabe inglé.
El modelo popular y coloquial de los textos de Guillén con las variaciones y las gradaciones señaladas en este poemario no son solamente significantes de tipo lingüístico. Tampoco son significantes propios del tipo de poesía conocida como negra, negrista, etc.
A partir de un uso específico de la lengua se deriva un modo literario de significar determinado: literatura realista, naturalista, criollista o costumbrista. Por tanto, son significantes estilísticos usados en la literatura que se apoyan en las variaciones lingüísticas para significar tipos de escritura literaria o tipos orientación poética más amplios.
La relación de Motivos de son con el criollismo, el costumbrismo y, en general, el realismo, es sugerida por Ángel Augier en el prólogo a las Obras Completas del gran poeta cubano.
Las palabras de ese critico subrayan estos hechos: la poética de Guillén recrea la vida del pueblo cubano de los años treinta del siglo XX, en particular de la Habana ; se apoya en acentos populares y nacionales caracterizados en el habla, el ritmo musical del son, las costumbres y la situación de miseria del pueblo, en particular del “pueblo negro”. Esos son significantes importantes en esta poesía.
Afirma ese autor: “Después, sus primeros “Motivos de son”, en abril de 1930, constituyeron un verdadero acontecimiento cultural.”
En esos poemas el poeta pone en acción a personajes de un vecindario rumoroso, pendenciero y festivos de la ciudad de la Habana y de cualquier ciudad de Cuba de aquellos años, cuyo hablar se asemeja a la del vulgo, a la de los extractos sociales más bajos, a los de la “chusma”, en torno a los motivos relacionados, especialmente, con la población afrocubana: miseria, discriminación, música, creencias; en fin, la vida cotidiana.
Y claro, para la expresión de esas situaciones Guillén recurre palabras y expresiones idiomáticas en apariencia propias de la población negra en Cuba relacionas con la música, el baile, la alimentación; en general, las costumbres.
Por esas razones a la vez social, lingüística y literaria en Motivos de son se observan con nitidez los fenómenos señalados de variación del habla popular y coloquial cubana y caribeña relacionados con el significante negro, a través de los cuales el poeta expresa la imagen dialectal y sociolectal del tipo de habla que describe esas situaciones, inscribiéndose en una literatura del tipo realista, naturalista, criollista y costumbrista.
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