“Después de Trujillo, un lustro convulso 1961-1966” es un libro atrevido, un desafío a generaciones de historiadores que temen afrontar el pasado reciente, en el que todavía están presentes protagonistas, intereses y situaciones relacionados con las principales coyunturas abordadas por Antoliano Peralta Romero, un investigador y jurista que, sin ser historiador profesional ha realizado un inesperado, pero oportuno y contundente aldabonazo en nuestra memoria histórica.
Con este libro, Antoliano Peralta aporta al conocimiento de nuestro pasado reciente y sitúa en primer plano las raíces de la lucha por la democracia y la libertad, provocando el debate y la reflexión acerca del período de transición entre la dictadura de Trujillo y el comienzo del régimen autoritario de Joaquín Balaguer (1961-1966). Desentraña las razones económicas, políticas y jurídicas que marcaron el tránsito hacia la forma de vida que hoy disfruta la sociedad dominicana.
“Después de Trujillo, un lustro convulso 1961-1966” fue impreso en la Editora Manatí en 2026. Con 286 páginas bajo el cuidado editorial del historiador Miguel De Camp. Sus nueve capítulos van desde los antecedentes de la caída del régimen de Trujillo pasando por la gesta del 30 de mayo y los acontecimientos inmediatamente posteriores a la muerte del dictador, incluyendo la salida del país de los más cercanos familiares y colaboradores de Trujillo, el gobierno de Ramfis y Balaguer, los Consejos de Estado y la elección de Juan Bosch como presidente constitucional en diciembre de 1962. También abarcan el derrocamiento de su gobierno democrático, la guerrilla de Manolo Tavárez Justo y la guerra de Abril de 1965, y concluyen con el inicio del régimen de Balaguer en 1966.
Esta obra, además de atrevida, es el resultado de la pasión que exige conocer la verdad, ubicar responsabilidades, señalar las fuerzas en conflicto que hicieron avanzar o retroceder lo que he llamado “el difícil camino de la democracia”, con los intentos de perpetuar la dictadura, la forma en que se constituyeron los dos Consejos de Estado, la instauración de una efímera democracia abortada por los militares y sectores extranacionales. Por igual, expone planes y estrategias para restablecer la constitucionalidad.
Con este libro, el jurista Peralta Romero, tal vez sin proponérselo, se ha elevado al grado de investigador-historiador, no solo por la investigación realizada y la documentación recuperada, sino por los certeros aportes que son fruto de una profunda visión reflexiva que permite configurar el porvenir de la República Dominicana.
En la lectura de este libro que es el resultado de la pluma y del esfuerzo investigativo de Antoliano Peralta Romero, se percibe el compromiso para evitar la pérdida de la memoria histórica, la cual sirve de puente generacional hacia los sectores más jóvenes de la sociedad. La tarea es altamente difícil debido a la avalancha de informaciones falsas puestas a circular como parte de un proceso comunicacional que empuja a las nuevas generaciones a aceptar como verdad lo que en realidad es una vulgar mentira y manipulación de los acontecimientos.
Además, “Después de Trujillo”, con sus actores y coyunturas profundamente estudiados, se siente como un latigazo a la conciencia nacional y un reclamo para contener los afanes de sectores que impulsan proyectos que apuntan a borrar y sembrar la confusión en el conocimiento de la historia contemporánea de los dominicanos. Desde ese punto de vista, resulta oportuna la aparición de este libro.
Pero también, “Después de Trujillo, un lustro convulso 1961-1966”, es un desafío para que decenas de historiadores nacionales se atrevan a poner su interés en el pasado reciente. Una historia rica en coyunturas, actores, participación popular, insurrecciones guerrilleras, movimientos sociales y populares, disidencias militares, protestas estudiantiles, guerra cívico-militar y, por desgracia, intervención militar extranjera.
Son contados los libros del periodo posterior a Trujillo que se atreven a presentar los acontecimientos acaecidos después de 1961, tal vez porque subyace el miedo, o porque los acontecimientos todavía están frescos y la documentación está muy controlada por el Estado. También, porque los intereses económicos, políticos, militares, partidarios y sociales han lanzado un pesado manto para evitar el conocimiento pleno de la verdad de nuestro pasado reciente.
Entre los contados historiadores que han publicado textos sobre el periodo estudiado por Antoliano Peralta, sobresalen investigadores extranjeros; pero en el caso dominicano son pocos los que pueden ser mencionados: Eduardo Latorres, Roberto Cassá, Frank Moya Pons, Franklin Franco Pichardo, Rafael Chaljub Mejía, Amaury Justo Duarte y Juan Isidro Jimenes Grullón. Una obra pionera en los estudios del periodo citado la constituyó el libro publicado por la Escuela de Historia de la UASD en el último cuarto del siglo pasado, de autoría colectiva: “Veinticinco años de historia dominicana, 1959-1984”,
Como conclusión, podríamos decir que este libro de Peralta Romero viene a llenar un vacío tanto en el conocimiento como en el ámbito de la educación pública. Un libro atrevido y necesario que, para no dejar dudas ni erróneas interpretaciones, se apoyó en una amplia documentación histórica y en los testimonios de actores del período estudiado: Bonaparte Gautreaux Piñeyro, Rafael Chaljub Mejía, Rafael Gamundi Cordero (Rafa), Milagros Ortiz Bosch, y Rafael (Fafa) Taveras, todos ellos principalísimos referentes que tuvieron vínculos directos con los acontecimientos narrados en “Después de Trujillo, un lustro convulso 1961-1966”.
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