La detención y salida de Venezuela del presidente Nicolás Maduro, en medio de una oleada de bombardeos estadounidenses en Caracas, dibujan diversos y contrastados escenarios para Venezuela tras un gobierno autoritario de más de una década.
La respuesta más obvia en este tipo de contingencias se encuentra en la Carta Magna. "El artículo 233 de la Constitución prevé que, ante la ausencia del presidente, la vicepresidenta tiene que asumir el mando y llamar a elecciones en un mes", recuerda Ronal Rodríguez, vocero del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario, quien manifiesta dudas sobre la viabilidad de este paso dado que el país no atraviesa "una dinámica ordinaria".
De hecho, Venezuela decretó estado de conmoción interior, mediante el cual podrían restringirse algunos derechos fundamentales y garantías constitucionales, mientras que Estados Unidos se niega a que el chavismo permanezca en el poder.
"No miremos la Constitución ni ninguna regla de sucesión en este momento porque este es un tema más político, estratégico y de fuerza", recomienda Víctor Mijares, profesor del área de Estudios Globales de la Universidad de Los Andes, especializado en geopolítica latinoamericana y seguridad internacional.
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¿El chavismo busca un sucesor?
Donald Trump ha dejado radicalmente claro que no permitirá que ningún funcionario del chavismo releve el poder en Miraflores, al manifestar que EE. UU. va "a manejar el país hasta que llegue una transición apropiada". Tras ser preguntado por detalles sobre esa administración transitoria, el republicano se limitó a decir que conformarán "un grupo" sin ofrecer más detalles.
"Estamos preparados para tomar el poder", escribió la opositora venezolana cercana a la Casa Blanca y Premio Nobel de Paz 2025, María Corina Machado, en un comunicado del sábado titulado "Llegó la hora de la libertad". Machado abogó por que Edmundo González Urrutia, quien según la oposición venezolana ganó las elecciones de 2024, asuma "de inmediato su mandato constitucional" y sea "reconocido como Comandante en Jefe de la Fuerza Armada Nacional".
Aunque Estados Unidos informó de contactos con la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, quien se habría puesto al servicio de Washington, la facción militar del chavismo no da muestras de apertura a una transición, a juzgar por la aparición del ministro del Interior, Diosdado Cabello, que en la madrugada de este sábado pidió a la ciudadanía confianza "en la dirigencia del alto mando político militar".
En horas de la tarde, poco después de la rueda de prensa de Trump, en una alocución ante el Consejo de Defensa, la propia Rodríguez señaló que "Venezuela tiene un solo presidente y ese es Nicolás Maduro Moros" y volvió a exigir su liberación y la de su esposa, Cilia Flores.
Venezuela: Justice Minister Diosdado Cabello speaks surrounded by police and military in Caracas.
"They carried out a treacherous, vile attack against a sleeping people. They cowardly attacked our people,"
Asks Venezuelan people to remain calm. pic.twitter.com/UcDAvj4Qqq
— Aditya Raj Kaul (@AdityaRajKaul) January 3, 2026
Los nombres del círculo de Nicolás Maduro que pueden pujar por sucederlo están puestos sobre la mesa: el ministro del Interior, Diosdado Cabello; el titular de Defensa, Vladimir Padrino; el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez y, a falta de aclarar la información preliminar de Washington, la vicepresidenta, Delcy Rodríguez.
Ninguno de ellos fue tocado por la operación estadounidense de este sábado y tienen gran influencia en el andamiaje político y militar nacional.
"Comienzan las dudas y negociaciones internas, porque los sectores civiles del chavismo —encabezados por Maduro y Cilia Flores [esposa de Maduro], pero también por Delcy y Jorge Rodriguez– están muy disminuidos, por lo que estamos ante la presencia de dos figuras fuertes del ala militar con Vladimir Padrino López y Diosdado Cabello", destaca el catedrático Víctor Mijares.
Ronal Rodríguez también cuestiona la capacidad de Delcy Rodríguez, "para contener y organizar a todos los sectores del chavismo", un movimiento político que, a juicio del analista, "no está tan cohesionado", al dividirse en "grupos civiles, militares e incluso paramilitares".
En consecuencia, el investigador y portavoz del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario resalta otros perfiles como el de Diosdado Cabello: "Es una pieza clave que no podemos obviar y que tendría más poder que [Delcy] Rodríguez para asumir el mandato".
Para otros expertos, "aún es temprano para hablar de una transición política", en palabras de Carlos Solar, analista senior en seguridad latinoamericana, quien resalta que "a pesar de que Nicolás Maduro está en Estados Unidos, el régimen parece aparentemente intacto, con el número 2, 3, 4 y 5 [de la línea de mando chavista] todavía en Caracas y las Fuerzas Armadas en las bases".
"Esto no significa que el régimen haya colapsado, es más, podría volver incluso aún más duro", añade Solar, quien insiste en que la salida de Nicolás Maduro del país acontecida este sábado no es sinónimo de un inminente cambio de régimen.
Ronal Rodríguez destaca que "el escenario es incierto porque muy seguramente la revolución bolivariana va a buscar desestabilizar el retorno a la democracia".
El papel del ejército
"Los militares son los que van a decidir el futuro de Venezuela", sostuvo este sábado a France 24 Manuel Camilo González, magíster en ciencia política de la Universidad de Salamanca, antes de añadir que "las próximas 24 a 48 horas van a ser claves para definir la posición de los militares", quienes ahora "están mirando sus cartas: pactar con la oposición u oponerse a la transición a la democracia".
Con la detención de quien fuera su líder en los últimos 12 años, las Fuerzas Armadas de Venezuela deberán decidir si cierran filas con el chavismo o si cooperan con la Administración parcial estadounidense anunciada por Donald Trump.
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Txomin Las Heras, presidente de Diálogo Ciudadano Colombo-Venezolano, defiende que la incursión estadounidense de este sábado expuso la vulnerabilidad del ejército de Maduro. "Se evaporó toda la épica de la capacidad inexpugnable de las defensas antiaéreas de Venezuela. Las Fuerzas Armadas se quedaron muy cortas para defender a su líder", comenta el analista, en alusión a la entrada de aeronaves en cielo venezolano "con toda tranquilidad".
Esta inferioridad operativa frente a las tropas estadounidenses socava el poder los militares para oponerse a los planes de Washington. Aun así, continúa Las Heras, "si no hay tropas estadounidenses en Venezuela, la transición tiene que contar con el apoyo de las Fuerzas Armadas".
Maduro fue detenido por cargos vinculados a tráfico de droga y terrorismo, como presunto líder del denominado Cartel de los Soles, una asociación de narcotráfico cuya existencia ha sido denunciada, sin pruebas, desde Washington, donde además lo han catalogado como "organización terrorista". Esta supuesta estructura criminal estaría compuesta principalmente por la cúpula castrense venezolana, enquistada por años en Miraflores.
Es por esto que González ve lejana la posibilidad de que EE.UU, acepte un rol protagónico del alto mando castrense en el periodo de transición: "Trump no dejaría que ninguno de estos cabecillas asuma el Gobierno porque contradeciría lo que está haciendo en este momento".
Trump advirtió desde Washington: "Lo que le pasó a Maduro puede pasarle a ellos. Y les pasará, si no son justos con su propio pueblo", en una rueda de prensa en la que se declaró "preparado para una segunda oleada de ataques".
Los aliados de Maduro
"Se creía que Nicolás Maduro iba a terminar en un país como Rusia, Turquía o Belarús", recuerda Carlos Solar, para acentuar la imprevisibilidad de la acción estadounidense. Maduro, respaldado históricamente por Rusia, China y Cuba, tuvo que entregarse a las autoridades estadounidenses sin margen para maniobrar, detalló la Casa Blanca en la rueda de prensa de este sábado.
El Kremlin condenó fuertemente lo que denominó "un acto de agresión armada contra Venezuela" y pidió la liberación de Maduro, mientras que la Cancillería de China repudió "enérgicamente el uso de la fuerza por parte de Estados Unidos contra un país soberano y contra el presidente de un país".
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Txomin Las Heras prevé que la respuesta de los aliados del chavismo no trascenderá de la diplomacia. "Esto se va a quedar en una condena retórica. Rusia no está en capacidad de responder hoy en día, porque tiene un frente de guerra muy importante en Ucrania que le quita energía y recursos, mientras que China, si bien ha denunciado lo que ha pasado, tienen otras preocupaciones de carácter económico y comercial".
Víctor Mijares tampoco considera que los aliados de Maduro vayan "a involucrarse en un conflicto abierto con los Estados Unidos", por lo que considera que "lo más probable es que se queden en una condena diplomática y traten de negociar para salvaguardar sus intereses económicos en Venezuela".
En la región latinoamericana las posiciones surgen divididas. Mientras los presidentes de Argentina y Ecuador celebraron la detención de Maduro, los mandatarios progresistas de Colombia, México y Brasil condenaron la orden de Trump. El líder brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, aseguró que Estados Unidos ha cruzado "una línea inaceptable".
En contraste, el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, llamó a María Corina Machado y a Edmundo González a "recuperar su país". "A todos los criminales narco chavistas les llega su hora. Su estructura terminará de caer en todo el continente", escribió Noboa en X.
A una escala mayor, Solar asegura que los países europeos están en una "disyuntiva entre ser socios en seguridad internacional con Estados Unidos o abstenerse y criticar cualquier paso disruptivo con el derecho internacional".
El analista asegura que, si bien "no es fácil para Europa posicionarse, ya ha habido respuestas de países como Alemania y España que coinciden en que la diplomacia y el respeto por el multilateralismo tiene que marcar la nueva etapa post-Maduro".
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