En Tristán da Cunha solo viven 200 personas. Nueve apellidos se distribuyen entre las 80 familias del archipiélago. El punto habitado más cercano, la isla de Santa Elena, está a 2.173 km en el Atlántico Sur. Y de alguna manera, en el que podría ser literalmente el fin del mundo, se ha confirmado un contagio de hantavirus a raíz del brote que mató a tres personas en un crucero.
Las autoridades sanitarias están dedicadas a una labor detectivesca, intentando trazar la ruta del virus entre decenas de países de cuatro continentes. Estos son algunos de los puntos señalados en la bitácora de viaje del hantavirus.
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Ushuaia: ¿el origen?
El crucero de lujo MV Hondius salió desde Argentina, concretamente desde Ushuaia, la ciudad más austral del mundo, y las primeras sospechas de cómo surgió originalmente la contaminación han apuntado hacia allí, pero también hacia Chile y Uruguay, que fueron los tres destinos visitados por la primera pareja neerlandesa fallecida como consecuencia de la enfermedad.
El matrimonio hizo un viaje de observación de aves por esas tres naciones antes de embarcar. Las tres anuncian o adelantan ya investigaciones para tratar de determinar el origen del contagio.
Las autoridades sanitarias de Argentina dicen que el hantavirus causó 28 muertes el año pasado, casi el doble de una tasa de mortalidad que había mantenido promedio de 15 los cinco años anteriores.
Sin embargo, Argentina no solo no ha comenzado las investigaciones, sino que se ha enredado en consideraciones políticas.
El Ministerio de Salud le dijo a la agencia AP el 7 de mayo que “en los próximos días” enviaría expertos para analizar roedores de un vertedero de basura en Ushuaia, para determinar si son portadores del virus.
Pero ya el director de Epidemiología y Salud Ambiental de Tierra del Fuego, Juan Petrina, declaró en una conferencia de prensa que "los cálculos no cuadran para que hayan sido infectados en nuestra provincia, la posibilidad es prácticamente nula".
Además, el Ministerio de Salud ha rechazado la supervisión de la Organización Mundial de la Salud, de la que el Gobierno del ultraderechista Javier Milei se retiró en marzo pasado, y aseguró en un comunicado que "tiene capacidad sanitaria, técnica y decisión política para proteger la salud de la población" y que tomará “sus propias decisiones sanitarias”.
El Ministerio de Salud de Chile publicó el jueves un comunicado en el que señaló que “los casos reportados como primarios transitaron por Chile en un periodo que no corresponde de incubación, por lo que la exposición al virus no habría ocurrido en nuestro país”.
El hantavirus tiene un periodo de incubación de unas seis semanas, y la última vez que la pareja estuvo en Chile fue a mediados de febrero.
El Ministerio de Salud de Uruguay, por su parte, se ha limitado a descartar el riesgo de transmisión, debido a que los neerlandeses “no se encontraban en período sintomático durante su estadía en territorio nacional”.
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¿Dónde se han detectado casos?
Aparte de los tres fallecidos, hasta el momento se han confirmado contagios de seis personas, que están siendo tratadas en cinco países.
En Zúrich, permanece internado un ciudadano suizo que viajaba en el crucero y desembarcó en Santa Elena, quien de regreso a su país se hizo una prueba que resultó positiva.
En esa isla que forma parte de Georgetown, un territorio británico de ultramar, abandonó el barco también la mujer de la pareja neerlandesa. Su esposo había fallecido a bordo y ella tomó un vuelo a Sudáfrica, donde finalmente murió también.
En Ginebra, también en Suiza, se encuentra en aislamiento domiciliario una persona que no era pasajera del crucero, pero sí estuvo en el vuelo de Santa Elena a Johannesburgo. La Oficina Federal de Salud Pública suiza aún no da detalles sobre su situación.
Autoridades sanitarias del mundo entero trabajan contrarreloj en el seguimiento de personas que pudieron haber tenido contacto con los pasajeros del MV Hondius en alguna de sus seis paradas o en los vuelos posteriores de viajeros del crucero que luego se trasladaron a otros sitios.
Siete ciudadanos británicos descendieron en Santa Elena junto a la neerlandesa que falleció posteriormente. Al menos dos de ellos volaron con ella hasta Johannesburgo: uno está ingresado en un hospital en Ámsterdam, adonde viajó después, y el otro permanece en una unidad de cuidados intensivos de Sudáfrica.
Un neerlandés que también hizo la ruta de Johannesburgo a Ámsterdam está hospitalizado en Países Bajos.
Otros dos casos sospechosos se sumaron a la lista de confirmados este viernes. Uno de ellos es una mujer neerlandesa que coincidió con la fallecida en un vuelo que esta intentó tomar de Johannesburgo a Ámsterdam, y que tuvo que abandonar debido a su delicado estado.
La mujer de 32 años se encuentra hospitalizada en Alicante, España, donde vive, con “síntomas respiratorios leves”, de acuerdo con un comunicado del departamento de salud regional.

El otro es un hombre británico que se encuentra en el rincón más remoto del mundo. Se trata de Tristán da Cunha, la única isla habitada de un archipiélago volcánico, donde el crucero paró entre el 13 y el 14 de abril.
La Agencia de Seguridad Sanitaria de Reino Unido no ha dado detalles sobre si se trata de un viajero o de un lugareño, y la confusión se acrecentó cuando el ministro para los Territorios de Ultramar se refirió a un isleño hospitalizado, cuya esposa se encuentra en aislamiento.
Otros casos han sido descartados hasta ahora. Una persona de nacionalidad danesa y una mujer alemana que hicieron el trayecto a Ámsterdam fueron examinadas y dieron negativo, al igual que una azafata de KLM que atendió a la neerlandesa fallecida y una mujer sudafricana que coincidió con ella en el trayecto a Johannesburgo.
Canadá tiene a seis personas aisladas y bajo monitoreo. Dos de ellas eran viajeros del crucero que bajaron antes de que se conociera sobre el brote y las otras cuatro estuvieron en vuelos que incluyeron a pasajeros que luego fueron diagnosticados con la enfermedad.
En Chile, son dos los turistas de MV Hondius que permanecen en aislamiento preventivo. En total, la OMS mantiene vigilancia en 12 países cuyos ciudadanos desembarcaron en Santa Elena y luego tomaron diversos rumbos.
Dos hombres de Singapur que estuvieron a bordo del crucero dieron negativo al regreso a su país, pero permanecerán en cuarentena durante 30 días, y la gobernadora de Nueva Jersey, en Estados Unidos, Mikie Sherrill, informó que mantienen bajo vigilancia a dos residentes del estado que coincidieron en un vuelo con personas infectadas.
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Preparando la recepción
Ninguno de los 88 pasajeros o los 61 miembros de la tripulación que aún permanecen en el fondeado MV Hondius (donde aún se encuentra el cuerpo de la tercera fallecida, una mujer alemana) ha mostrado síntomas del virus.
Después de la zozobra inicial por el rechazo de Cabo Verde a emitir el permiso de atraque, España ha accedido a recibir a los viajeros, en lo que el Gobierno de Pedro Sánchez definió como el "cumplimiento del Derecho Internacional y el espíritu humanitario".

Los países con más ciudadanos en el barco enviarán aviones para repatriación, como es el caso de Reino Unido, que tiene 23, y Estados Unidos, con 17.
En el primero de estos países, los evacuados permanecerán aislados por 45 días, durante los cuales se someterán a pruebas periódicas.
Los estadounidenses serán internados en la Unidad Nacional de Cuarentena en el Centro Médico de la Universidad de Nebraska, ubicado en Omaha, una institución que está en capacidad tanto de mantener observación hasta completar el periodo completo de incubación como de tratar a los que llegasen a desarrollar la enfermedad.
El vuelo estadounidense también trasladará a los canadienses del barco. Turquía, Grecia y Países Bajos son los otros países que han confirmado aviones de repatriación.
Dos aeronaves de rescate de la Unión Europea se encargarán de los viajeros que no contarán con asistencia de repatriación de sus respectivos países.
Los pasajeros abandonarán el buque “encapsulados” en botes y, una vez en tierra, habrá vehículos que los trasladarán directamente a la escalerilla de su avión, con lo que no tendrán que ingresar en ningún momento al aeropuerto de Tenerife.
Unos 30 miembros de la tripulación permanecerán a bordo del MV Hondius, pues este debe continuar su ruta hasta Países Bajos, el país que lo abandera.
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Con Reuters, AP, EFE y medios locales
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