Ante el aumento de la probabilidad de formación de un ciclón tropical en el Atlántico, las autoridades dominicanas deben aprovechar el tiempo disponible para reforzar las labores de prevención, aunque por el momento no exista una amenaza directa para República Dominicana.
El Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet) informó este miércoles que un disturbio localizado al suroeste de las islas de Cabo Verde tiene una probabilidad de 70 % de convertirse en ciclón tropical en las próximas 48 horas y de 80 % en los próximos siete días.
Mientras se observa su evolución, las autoridades pueden adelantar varias tareas para reducir el impacto de posibles lluvias intensas y ráfagas de viento.
Limpiar drenajes y alcantarillas
Los ayuntamientos y las instituciones responsables deben intensificar la limpieza de imbornales, alcantarillas, contenes y sistemas de drenaje para evitar que la acumulación de basura y sedimentos provoque inundaciones durante lluvias intensas.
La medida es especialmente importante en el Distrito Nacional, donde un mapeo de la Defensa Civil, el Sistema Integrado Nacional de Información (SINI) y el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec) identificó 53 zonas vulnerables: 43 por riesgo de inundaciones y nueve por deslizamientos.
De esos puntos críticos, 17 están asociados a obstrucciones del drenaje, 12 a crecidas y desbordamientos de ríos y 10 a desbordamientos de cañadas.
Atender las zonas de mayor riesgo
El mismo mapeo clasifica 14 de esas 53 zonas en el nivel de vulnerabilidad muy alta o crítica, mientras otras 10 tienen un nivel alto.
Entre los sectores identificados se encuentran Gualey, Los Ríos, Cristo Rey, Los Guandules, La Ciénaga, Capotillo, La Zurza, La Puya, Villas Agrícolas, Villa Juana, Villa Consuelo, Villa Francisca, Ensanche Luperón, Los Girasoles y otros puntos del Distrito Nacional.
Estas comunidades requieren especial atención en las labores de limpieza de drenajes, cañadas y alcantarillas, así como en la preparación de las rutas de evacuación.
Limpiar cañadas
Es necesario retirar basura, escombros y otros materiales acumulados en las cañadas, especialmente en aquellas que atraviesan comunidades donde suelen producirse inundaciones.
También deben revisarse los puntos donde existen obstrucciones que puedan impedir el flujo normal del agua.
Podar árboles que representen peligro
Las autoridades municipales y las empresas distribuidoras de electricidad deben identificar árboles y ramas que puedan caer sobre viviendas, calles, carreteras o tendidos eléctricos.
Las podas preventivas deben realizarse antes de que se presenten vientos fuertes y los residuos deben ser retirados para evitar que terminen obstruyendo los drenajes.
Revisar techos y estructuras
Las instituciones públicas deben inspeccionar techos, ventanas, puertas, letreros y otras estructuras que puedan resultar afectadas por vientos fuertes.
También deben identificarse vallas, postes y elementos ubicados en espacios públicos que puedan desprenderse y representar un peligro.
Revisar las vías y puentes
El Ministerio de Obras Públicas, los ayuntamientos y las instituciones responsables del mantenimiento vial deben verificar el estado de carreteras, puentes, alcantarillas y cunetas.
Los puntos donde históricamente se producen inundaciones o deslizamientos deben recibir atención prioritaria.
Identificar las comunidades que podrían necesitar evacuación
Las autoridades deben prestar especial atención a las comunidades ubicadas cerca de ríos, cañadas, zonas bajas y laderas, especialmente aquellas que ya aparecen en los mapas oficiales de vulnerabilidad.
La identificación previa de estos lugares permite preparar rutas de evacuación y determinar dónde podrían ser necesarios refugios temporales si las condiciones meteorológicas empeoran.
Preparar los centros de evacuación
Los organismos de protección civil deben verificar las condiciones de los centros que podrían utilizarse como refugios temporales y garantizar que tengan acceso, agua, servicios sanitarios y condiciones adecuadas para recibir a las personas que eventualmente deban ser trasladadas.
Mantener informada a la población
Mientras se mantiene el seguimiento del sistema tropical, las autoridades deben comunicar de manera clara cualquier cambio en su trayectoria, intensidad o nivel de riesgo.
La población debe mantenerse atenta a los boletines de Indomet y a las orientaciones del Centro de Operaciones de Emergencias (COE) y la Defensa Civil.
Por ahora, el sistema en vigilancia no representa una amenaza directa para República Dominicana, pero el aumento de su probabilidad de desarrollo hace necesario mantener la vigilancia y aprovechar el tiempo para reforzar las medidas de prevención.
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