Apunta Emile Benveniste que, en el mundo, en todas las épocas y todas las culturas encontramos a seres humanos hablando, hablando con otro. No habido momentos alingüísticos y de incomunicación entre los pueblos y las culturas.

El lenguaje es consustancial a la especie humana. La memoria humana es discursiva y, específicamente textual . La intercomunicación es mucho más necesaria y evidente entre naciones que comparten un mismo territorio. Es el caso de Haití y República Dominicana que comparten la isla históricamente conocida como La Española o Santo Domingo.

Debido a que Haití y Santo Domingo han sido importantes desde la colonización en la estrategia geopolítica de grandes potencias, es amplia la bibliografía nacional e internacional en español, francés e inglés sobre las relaciones dominico-haitianas. El concepto de transtextualidad aplicado a esas relaciones deriva de la premisa de Emile Benveniste antes señalada y del hecho fáctico de la enorme bibliografía existente acerca del tema.

Numerosas obras de crítica literaria, historia política y búsqueda cultural tanto de República Dominicana como de Haití y otras naciones testimonian del encuentro y el desencuentro entre ambos países. En esa encrucijada El Masacre se pasa a pie es una obra fundamental.

En ella se narra uno de los episodios más dolorosamente más vinculantes entre las dos naciones: la masacre de haitianos en República Dominicana en1937 durante la dictadura de Trujillo.

Rafael Leonidas Trujillo y Rafael Estrella Ureña se juramentan como Presidente y Vicepresidente de la República, respectivamente, el 16 de agosto de 1930 (Colección René Fortunato, AGN).

1.Crítica literaria

Diversos críticos literarios dominicanos han tratado el tema dominico-haitiano desde la vertiente comparativa.  Se refieren, en particular,  al hecho histórico de la matanza del 37 como tal, o a la obra El Masacre se pasa a pie.

Entre ellos, Iván Grullón, ex rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), publicó una obra en la editora de esa universidad, La matanza de los haitianos en El Masacre se pasa a pie y Mi compadre el general sol (1989).

Diógenes Céspedes ha tratado ampliamente ese tema en diversos trabajos, pero de quien solo quisiéramos mencionar el texto “Origen de los conflictos domínico-haitianos a través de los discursos histórico-literarios” (Areito, 2014).

Andrés L. Mateo reserva un gran espacio al tema dominico-haitiano, en particular a la matanza de 1937 en su obra Mito y cultura en la era de Trujillo (2004).

Odalis Pérez dedica una obra al tema, La ideología rota: el derrumbe del pensamiento pseudonationalista (2002). Diógenes Abreu es autor de un ensayo vinculado al tema, “Perejil: el ocaso de la hispanidad dominicana; celebración de la multiplicidad cultural desde New York.”

Pura Emeterio Rondón es una estudiosa de la relación dominico-haitiana en sus obras de estudio comparado entre la literatura dominicana y la haitiana : Ética y estética en el mito literario (en República Dominicana y Haití) (2000) y Narrativas dominicana y haitiana: símbolos para una propuesta alternativa (2007).

E n la búsqueda de los elementos de similitudes y de contraste entre las literaturas de las dos naciones, esta investigadora se apoya en dos elementos propios de la relación entre ambos países: la proximidad espacial y la antítesis cultural.

En Ética y estética en el mito literario (en República Dominicana y Haití , Emeterio Rondón se apoya en un corpus integrado por obras de importantes autores de los dos países.

Los autores dominicanos son : Manuel del Cabral.  Compadre Mon, 1940; Tomás Hernández Franco, Yelidá, 1940; Marcio Veloz Maggiolo, La biografía difusa de Sobra Castañeda,1980.

Entre los autores haitianos figuran en el corpus Jacques Stephen Alexis con la obra “Bouqui et Malice” en Romancero aux étoiles,1960 y Jean Métellus, con Anacaona,1985.

Emeterio Rondón trata de descubrir los valores literarios y los referenciales asociados al mito en esas obras de autores dominicanos y de autores haitianos. En sus conclusiones logra una síntesis suficiente y equilibrada de la presencia de los mitos en las obras estudiadas.

En la obra Narrativas dominicana y haitiana: símbolos para una propuesta alternativa,  Emeterio Rondón plantea la motivación de su obra en la historia común hecha de encuentros y desencuentros entre las dos partes de la isla:

El carácter de esta historia común, pero hecha de encuentros y desencuentros propiciados por sucesivos proyectos imperialistas, de acuerdo con sus particulares intereses, ha sido el principal aliciente para indagar las literaturas de República Dominicana y Haití. De hecho, el problema planteado en esta investigación puede ser un primer desbroce para estudios posteriores que aportan elementos clarificadores en cuanto a la presencia o no en sus respectivas literaturas ,  de marcas que correspondan a esa historia común vivida desde prácticas culturales distintas …

Emeterio Rondón deja en el espíritu del lector la convicción de que los mitos de la cultura dominicana y haitiana no son tan distantes los unos de los otros. Al contrario, viajan de un país al otro como herencias compartidas a través de los vínculos que las vicisitudes históricas y geográficas han tejido entre los dos pueblos.

Ibeth Guzmán es autora de la obra El personaje haitiano en la narrativa dominicana(2024), la cual se sitúa directamente en la vertiente de la relaciones dominico- haitianas.

Esa investigación,  pionera en el país por sus presupuestos y hallazgo, guarda estrecha relación transtextual con El Masacre se pasa a pie y el universo que la obra de Prestol Castillo reconstruye, independientemente de si algunos textos del corpus utilizado son anteriores a la matanza de 1937.

Basten algunos ejemplos de las vinculaciones transtextuales construidas en la obra de Ibeth Guzmán:

Ramon Marrero Aristy.

2.Asesinos, criminales

"Las vírgenes de Galindo”(1891), de Nicolás Penson, "trata de un crimen de tres mujeres, entre cuyos asesinos se contaban soldados haitianos" durante la ocupación de 1822.

  1. En Rufinito (2007), de Federico García Godoy, el haitiano es el invasor, un mal colectivo, que hay que erradicar:

"En Rufinito gravita la omnipresencia de un personaje haitiano colectivo e intangible…enemigo que había que derrotar para conseguir la soberanía…"

"Los personajes haitianos en esta novela eran vistos como un mal colectivo, potenciales invasores de los que había que deshacerse para poder construir la nación a que en ese tiempo se aspiraba…".

  1. En Cañas y bueyes (1935) Francisco Moscoso Puello, el haitiano es el inmigrante, el obrero de la caña, el competidor del obrero dominicano:

“ (… )en la opinión de los campesinos dominicanos, el haitiano era una amenaza , una plaga que los estaba dejando sin empleo."

En Over, de Ramon Marrero Aristy, la relación del haitiano con el dominicano queda retratada en esta expresión de rechazo, como en la visión del policía Cleto:

“¡Jesús!   !Que peste tiene esa gente! ¡Acaben de pasai, jediondo j’ei diablo!”

Los obreros, el bodeguero y el policía ven al haitiano como a un inferior socialmente y desde los prejuicios raciales y culturales.

3.Historia

Frank Moya Pons.

Si importante es la bibliografía en la crítica literaria —mucho menor en la ficción—, superior es en el campo de las ciencias sociales, como se puso de relieve en "Coloquio Internacional Sobre la Cuestión Haitiana en República Dominicana", celebrado en Santo Domingo durante los días 2, 3 y 4 de diciembre de 1991.

Entre los trabajos presentados en ese evento debemos destacar las ponencias de Frank Moya Pons y de Bernardo Vega, recogidas en la obra La cuestión haitiana en Santo Domingo, (Wilfredo Lozano ,1996).

La relación dominico-haitiana es un tema central y persistente de las obras de Manuel Núñez, entre las cuales se destacan El Ocaso de la nación dominicana (2001) y Peña Batlle en la Era de Trujillo (2007).

El conjunto de ensayos que Manuel Núñez  ha venido publicando en Acento.com, muestra de la constante reflexión de este autor sobre esta temática, entre los cuales basten algunos títulos de los trabajos más recientes :” De la guerra dominico haitiana (1844-1856) a la anexión a España (1861)”( 30/06/2026); “De la Trinitaria (1838) a la Independencia (1844), la obra perdurable de Juan Pablo Duarte.”( 23/06/2026); “El proyecto de Boyer: crear una nación negra en la porción oriental de la isla de Santo Domingo (1822-1825)”( 16/06/2026); ” La opresión lingüística durante la dominación haitiana (1822-1844)” (20/05/2026);  La dominación haitiana. La opresión jurídica”( 14/05/2026).

4.Ivestigación sociocultural

Freddy Prestol Castillo, autor de "El Masacre se pasa a pie".

Las muestras de transtextualidad hasta aquí reseñadas nos colocan en la órbita de la obra publicada por el Centro Bonó El otro del nosotros(1995),  fruto de la investigación sociocultural del centro ONE RESPE dirigido por Maximiliano Arturo Jimenes Sabater. En esa obra se estudian las actitudes y los prejuicios de los dominicanos frente a los haitianos en Santiago de los Caballeros.

El otro del nosotros aglutina y analiza los estereotipos sobre los haitianos de tipo racial, cultural, social y político que a lo largo de la historia han ido construyéndose desde nuestra narrativa con base en situaciones históricas reales,  acontecimientos verídicos o falsos , creaciones de mundos ficticios e , indudablemente, manipulaciones en uno u otro sentido sobre Haití y los haitianos en nuestro país.

El problema tratado en esa obra conforma un cuadro social y cultural en el que convergentes tipos de discursos: discurso de la independencia nacional , discurso de la identidad del dominicano y discurso sobre la migración de los haitianos en nuestros país. Esos tres discurso constituyen la ideología de la trama de El masacre se pasa a pie.

En ese sentido, la obra de Freddy Prestol Castillo se proyecta como la centralidad de un tema que se desparrama hacia horizontes ilimitados en la historia política del país y en la literatura dominicana, como se observa en las variaciones transtextuales de los discursos antes apuntados.

Manuel Matos Moquete

Manuel Matos Moquete. Fecha de nacimiento: 6 de abril de 1944. Lugar: Tamayo, provincia Bahoruco, República Dominicana. Profesor, escritor, investigador. Escritor-Docente-Investigador. Doctor en Literatura, Universidad París VIII, París, 1982. Especialidad: análisis del texto literario: poética, temática, fantasmática. Orientación científica: Translingüística y Análisis del Discurso. Miembro de Número de la Academia de Ciencias de República Dominicana, 1992. Miembro de Número de la Academia Dominicana de la Lengua, 2000. Premio Nacional de Literatura 2019.

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