
En 1957, cuatro años antes del ajusticiamiento de Rafael Leónidas Trujillo, el Colegio Luis Muñoz Rivera conmemoró sus bodas de plata, es decir, celebraba los 25 años de su fundación. En la imagen se muestran los estudiantes que se graduaban como bachilleres, luciendo sus uniformes blancos y conforme a la usanza de la época, diferenciados por género. Faldas para las damas, traje y corbata para los caballeros.
La institución había sido fundada el 23 de mayo de 1932 por la pareja de puertorriqueños Feliz Rodríguez y Elvira Medina. Había iniciado con una matrícula de ocho estudiantes en la marquesina de la residencia de uno de los primeros estudiantes ubicada en la Avenida Simón Bolívar del Distrito Nacional.
Feliz Rodríguez Quiñónez había nacido en 1904 en un pequeño barrio cerca de Lajas en el suroeste de Puerto Rico. Graduado de maestro en el Instituto Politécnico de Puerto Rico, estudió en la ciudad de Nueva York. En el 1929 ya poseía una maestría en Matemáticas.
En el 1930 llegó al país contratado por el colegio José de Diego de Santo Domingo, donde devengaba un salario mensual de 90 pesos. Finalizado el año escolar 1930-1931, regresó a su natal Puerto Rico donde contrajo matrimonio con la también educadora Elvira Medina (1905-2010), oriunda del barrio Las Marías, ubicado en las montañas del centro de Puerto Rico, cerca de San Sebastián, quien realizaba una licenciatura en Educación, en la Universidad de Puerto Rico, en Río Piedras.

Según el testimonio Rafael Rodríguez Medina, ambos comenzaron a trabajar en el colegio José de Diego, sin embargo: “Cumplieron su contrato y al final les informaron que no les iban a renovar el contrato porque ellos tenían unas ideas muy extrañas. Principalmente tres ideas: Que las hembras y varones podían ir a la escuela juntos. Que se podía practicar deporte en la escuela y que se podía enseñar idiomas extranjeros en las escuelas. Ya se iban de regreso a Puerto Rico, cuando los padres de sus estudiantes les abordaron para que no se fueran, que se quedaran y fundaran su propio centro educativo.”[1]
Así nacía el emblemático colegio Luis Muñoz Rivera.
La pareja prosperó económicamente, gracias al éxito de la institución educativa lograron adquirir una finca en los terrenos que hoy corresponden al sector La Alameda de Santo Domingo Oeste, proyecto de urbanización que dirigió en gran medida el hijo menor de la pareja Rafael Rodríguez, quien regresó de Estados Unidos donde se encontraba realizando sus estudios para dedicarse a ello. Posteriormente también le correspondió tomar las riendas de la institución educativa.
El Colegio Luis Muñoz Rivera pasó por diferentes etapas a lo largo de los casi 100 años que tiene de permanencia. Desde el 1932, fecha de su fundación, hasta el 1965, año en que la convulsa situación política, fruto de la Revolución del 65 lo obligó a cerrar sus puertas.
Pasada la Revolución, fueron suspendidas la enseñanza primaria y secundaria de la Institución pues habían perdido el local que albergaba el plantel, limitándose a los cursos secretariales.
Siete años más tarde se trasladaron al local que ocupa actualmente, propiedad que había pertenecido a Julieta Trujillo, hermana del dictador, donde continuaron dedicándose a impartir cursos secretariales, hasta el año de 1993. En el año 1994 se dio inicio a la escuela secundaria, añadiendo paulatinamente los demás grados.
En el acto de investidura de la promoción graduanda del 18 de julio de 1957 se encuentran, según el dorso de la fotografía: Julio Schiffino, Amelia Mañón, Máximo Estrella, Eloina Gautier, Frank Veras, Alfredo Dubreil, Divina Beras, Fellita Aybar, Antonio Santos, Elizabeth, Ivan L´Óficial, Ercilita Henríquez, Eunice Garrido, Frank Martínez, Ivonne Henríquez, Federico Marchena, Jossie Martínez, Mary Gómez, Josefina Caro, Carlos Alonzo, Bruno, Rosa María Aybar e Ivelisse Leonor.[2]
Firman su certificado de bachiller los esposos y propietarios del colegio, Félix Rodríguez y Elvira Medina de Rodríguez y la maestra Estervina Matos.
Ramón Antonio Santos Alemany, egresado a quien pertenece el título de bachiller que acompaña este artículo, figura en la gaceta oficial de 1960 como segundo teniente. El primer portador del apellido Alemany registrado en suelo dominicano fue Juan Alemany Vincens, español, radicado en San Pedro de Macorís y casado con Rosario Rodríguez.
[1] Disponible en: https://www.elcaribe.com.do/gente/10-momentos/aspiro-sigamos-creciendo-calidad-modernismo/
[2] Los nombres se encuentran escritos a lápiz y numerados por orden de filas. Algunos números se encuentran en blanco, como la número 1 de la fila, fémina que guarda gran parecido con Pilar Báez Perelló.
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