Que desde el primer verso, “Me duermo mientras espero tu llegada”, el poeta Ramón Antonio Jiménez haya conjurado el comportamiento iterativo de la condición MIENTRAS, en su función abarcadora, outer loop, bien que inner loop,  subrepticia, para los demás versos o sentencias del poema, [MIENTRAS] “Te beso dormida en mi sueño / y te despiertas para besarme dormido”, con la conducta repetitiva de los patrones fractales, parecida a las ramas de un árbol o las pencas de una mata de tuna, constituye, más allá de las aspiraciones estéticas, una poética vinculada a una visión de trascendencia íntegra.

Ramón Antonio Jiménez, de “Fractales de lo onírico”  y otros objetos

Desposorio que representa a una cubierta fractal, desplegable, de un “onírico” domo, que, reiterativa, se despliega, en “Fractales del onírico”, sujeta al privativo entramado, nudo, que pregona el bardo en sus poéticos aproches y las formas de los objetos matemáticos y geométricos, acometiendo la totalidad de cada segmento idílico de la bóveda, tanto así como la menstruación de la luna, las estaciones periódicas del año, una misma melodía, o fragmento musical, que resurge, reaparece, se repite, en diversos trozos de una partitura.

Y es que, sobre la base, o raíz fundacional, de que en el universo todas las cosas son una, el poema sustenta en su interior los sucesos o caprichos sometidos que, excepto si un apócrifo recaudo los impidiera, ¿cuándo terminaría su flujo?, habrían de reiterarse partiendo de los múltiples bucles anidados, sucesivos, dictaminados por ese recurso singular del tiempo, [MIENTRAS] “Juego en tu cuerpo /  me dejo caer como algo leve / jadeante hacia nosotros”. Así, los líricos anhelos adentro la cláusula eventual de los eventos devienen, justo, nuevamente, [MIENTRAS] “Soy en la oniria otro hombre” / Voy  dundo por tus bordes / busco la otra que eres cuando callas / y te desatas en aromas”.

Ramón Antonio Jiménez, de “Fractales de lo onírico”  y otros objetos

“Fractales de lo onírico”, de todo en la parte, por lo que respecta a la  autosimilitud de los patrones recurridos, desde, como extrapolación absoluta, el brócoli romanesco a la arquitectura de un poema a través del precepto MIENTRAS, reflejado, en consecuencia, en la secuencia repetitiva de cada ciclo vital de múltiples imprevistos, [MIENTRAS] “Vienes a mis orillas a tastarme / ríes en el temblor de las manos / y floreces a voluntad / en la blanda luz del recuerdo / y un pozo emerge para mirarnos / se empecina hacia este lado / y asciende como un obelisco.” Ved, pues, la insistencia, una y otra vez, aunque omitida, en el último bucle, de aquella partícula iterativa: [MIENTRAS] “Tú también juegas a tu modo / haces que dices poemas / vividos paisajes / las noches antiguas / los lirios donde inaugura el día / la vieja casa con sus secos / lluvias de tardes iguales / el enigma del tiempo / acaso también río / Heráclito y el noctámbulo de Borges”.

Ramón Antonio Jiménez, de “Fractales de lo onírico”  y otros objetos

De modo que, en virtud de mundos aparentemente contrapuestos, surge, sigilosa, la abertura o veredicto, final, fractus, propio de la experiencia unificada en la consciencia u oleajes, cíclicos, en el espíritu sibilino del poeta: “…Quien espera anheloso su otra mitad”. 

Fractales de lo onírico

Me duermo mientras esperaba tu llegada

Te beso dormida en mi sueño

y despiertas para besarme dormido

Juego con tu cuerpo

me dejo caer como algo leve

jadeante hacia nosotros

Soy en la oniria otro hombre

Voy dundo por tus bordes

busco la otra que eres cuando callas

y te desatas en aromas

Vienes a mis orillas a tastarme

ríes en el temblor de las manos

y floreces a voluntad

en la blanda luz del recuerdo

y un pozo emerge para mirarnos

se empina hacia este lado

y asciende como un obelisco

Tú también juegas a tu modo

haces que dices poemas

vividos paisajes

las noches antiguas

los lirios donde inaugura el día

la vieja casa con sus secos

lluvias de tardes iguales

el enigma del tiempo

acaso también el río

Heráclito y el noctámbulo Borges

…Quien espera anheloso su otra mitad

sin dudas está dormido

de oscuro tras la máscara de su vigilia.