El largometraje Vidas truncadas es producido por la Aldea Estudio, dirigido por Pablo Pedroso y Cándido Encarnación, y aborda las consecuencias de las uniones tempranas y la violencia extrema que enfrentan niñas y adolescentes en contextos de vulnerabilidad.
Con una duración de 110 minutos, la película presenta casos de niñas que fueron obligadas a casarse o a unirse a adultos, quedando expuestas a dinámicas de abuso, violencia y desprotección que derivaron en secuelas físicas y emocionales irreversibles, e incluso en la muerte.
A través de los testimonios de víctimas sobrevivientes, familiares y personas cercanas, acompañados por el análisis de especialistas y representantes institucionales, el documental construye un relato que interpela directamente a la sociedad.
Vidas truncadas cuenta con la participación de organizaciones internacionales y de la sociedad civil, entre ellas Plan International y Save the Children, quienes aportan una mirada sobre la prevención, la protección de derechos y los desafíos estructurales que aún enfrentan niñas y adolescentes.
“Vidas Truncadas surge de la necesidad urgente de mirar de frente una realidad que durante años fue normalizada. Este documental busca la conciencia, la memoria y el cambio”, señala Francis Disla “El Indio”, director ejecutivo de Aldea Estudio.
El director Pablo Pedroso explica que hablar hoy de uniones tempranas implica entender que, aunque la ley cambió, las prácticas persisten. “Nuestro interés es contar estas historias desde el respeto y la dignidad”.
El codirector Cándido Encarnación subraya que “este documental es un acto de responsabilidad social. Queremos que estas historias sirvan para educar, prevenir y generar conversación”.
El documental fue rodado en Cenoví y San Francisco de Macorís, así como en Santo Domingo, entre diciembre de 2025 y febrero de 2026.
Su estreno está programado para el 11 de octubre, durante el Día Internacional de la Niña.
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