El expresidente Leonel Fernández dijo esta noche que él y su partido, la Fuerza del Pueblo, piden retomar diálogo para evitar la propagación de la violencia en Venezuela y a la par instó al Gobierno dominicano del presidente Luis Abinader a recuperar para el país su rol de “capital de la paz”.
En una alocución transmitida por una cadena de radio, televisión y medios digitales, Fernández abordó la reciente operación militar de los Estados Unidos en territorio venezolano, subrayando que se trata de un hecho “que aún continúa en proceso de evolución y desarrollo”.
Reiteró que, desde la Fuerza del Pueblo, se sostiene la necesidad de impedir cualquier derramamiento de sangre que afecte directamente al pueblo venezolano.
El líder opositor sostuvo que "la única salida sostenible a la crisis pasa por el entendimiento entre los propios venezolanos", mediante mecanismos de consenso que permitan restablecer la convivencia democrática y crear condiciones para el progreso social y económico.
“Aspiramos a que por medio del diálogo y la búsqueda de consenso se pueda arribar a una paz duradera que garantice la convivencia civilizada entre sus ciudadanos, premisa fundamental para el progreso y el bienestar”, expresó.
Fraude electoral de Maduro
Fernández recordó que el punto de inflexión más reciente de la crisis venezolana estuvo marcado por el cuestionamiento a la legitimidad de las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, proceso en el cual él participó como observador electoral internacional.
En ese contexto, amparado en criterios técnicos y jurídicos, adoptados con imparcialidad y tras consultas con instancias internacionales especializadas, sugirió la necesidad de escrutar las actas por mesa y centro de votación antes de dar un candidato como ganador.
“Consideramos que no se podía proclamar el triunfo del candidato del oficialismo (Nicolás Maduro), debido a que no se habían presentado las actas de escrutinio”, dijo.
Detalló que esa conclusión fue alcanzada luego de intercambios con el panel de expertos electorales de las Naciones Unidas, representantes del Centro Carter y con el ex canciller de Brasil, Celso Amorín.
Diálogo político genuino entre venezolanos
Como resultado de ese análisis, Fernández señaló que recomendó colocar en el centro del debate nacional un diálogo político genuino entre venezolanos.
“Esta propuesta busca ofrecer un camino hacia la paz, la reconciliación y la estabilidad política en Venezuela, y esperamos que pueda ser aceptada y apoyada como una iniciativa pragmática y eficaz para evitar nuevas confrontaciones que impidan el desarrollo económico y social de la sociedad venezolana”, manifestó.
Dice que marca distancia con el Gobierno de Abinader
Con su exposición, Fernández marcó distancia con la postura asumida por el actual gobierno del Partido Revolucionario Moderno (PRM), que se ha limitado a señalar, recriminó, que “el Gobierno dominicano sigue de cerca la evolución de los acontecimientos en Venezuela”, sin fijar una posición de fondo basada en principios de soberanía y derecho internacional.
“Esto lo aclaramos porque mientras desde las filas gubernamentales se acentúa una supuesta defensa de la democracia, sin hacer referencia a principios y valores relacionados con la soberanía, la integridad territorial y la libre determinación de los pueblos, nosotros la hemos asumido, con responsabilidad y entereza, desde la génesis misma del conflicto”, declaró.
De igual manera, criticó que, “en lugar de tomar partida frente a las controversias regionales", la República Dominicana haya perdido, "durante la actual gestión de gobierno, la oportunidad de convertirse en un foro de resolución de conflictos, o en la Capital de la Paz en América Latina, como se proclamó al término de la Cumbre de Río celebrada en nuestro país en el 2008, al solucionarse la crisis diplomática entre Colombia, Ecuador y Venezuela”, en alusión a disputas de los entonces presidentes Álvaro Uribe, Rafael Correa y Hugo Chávez.
Al abordar lo relativo al derecho internacional, Leonel sostuvo que toda controversia entre Estados debe resolverse conforme a la Carta de las Naciones Unidas y, en el ámbito regional, a la Carta de la Organización de los Estados Americanos.
En ese marco, evocó los principios fundacionales de la ONU y recordó que América Latina y el Caribe han sido reconocidos como zona de paz, advirtiendo sobre los riesgos que representan las actuales tensiones geopolíticas para la región.
Sintonía con el papa y las Naciones Unidas
Fernández destacó que su posición coincide con los pronunciamientos del papa León XIV, quien manifestó su preocupación por la evolución de la crisis venezolana y expresó su deseo de que derive en “un futuro sereno de colaboración, estabilidad y concordia, con especial atención a los más pobres”.
De igual manera, Panamá, país miembro de la Alianza para la Democracia expresó su preocupación por la situación y su posible impacto en la paz y la estabilidad regional y llamó a centrar los esfuerzos internacionales en una salida democrática y pacífica.
Asimismo, subrayó las advertencias del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, quien expresó su profunda preocupación por una posible intensificación de la inestabilidad en Venezuela y reiteró la necesidad de respetar plenamente el derecho internacional y la prohibición del uso de la fuerza.
Fernández recordó que, desde 2002, ha estado involucrado en distintos esfuerzos de mediación y observación electoral en Venezuela, a solicitud del Centro Carter, de UNASUR y del propio órgano electoral venezolano, siempre con el objetivo de contribuir a la paz y la democracia.
“Durante casi un cuarto de siglo, nuestro papel en Venezuela ha sido el de alguien que… ha actuado siempre, de manera desinteresada, en favor de la paz, la concordia y la democracia del pueblo venezolano”.
Afirmó sentirse profundamente orgulloso de ese rol, al considerarlo una forma de retribuir la solidaridad histórica de Venezuela con la República Dominicana, particularmente durante los años del exilio de Juan Pablo Duarte y la lucha contra la dictadura de Trujillo.
Al cierre de su alocución, Fernández reiteró que el drama venezolano sigue en una diaria evolución, razón por la cual la Fuerza del Pueblo hace un llamado a la sensatez, la tolerancia y el diálogo, con la esperanza de que vuelva a resplandecer la libertad, la justicia y la democracia en ese país.
Observador electoral en Venezuela
Fernández participó como observador internacional de las elecciones presidenciales de Venezuela realizadas el pasado 28 de julio de 2024 a solicitud del Consejo Nacional Electoral (CNE) del país bolivariano, afín a la gestión de Chávez y de Maduro.
Los comicios dieron como vencedor a Maduro con un 51 %, frente al opositor Edmundo González Urrutia, que obtuvo el 44.20 % de los sufragios, según el conteo del CNE.
Salida inmediata de los dominicanos de Venezuela
Dos días después, Fernández retornó al país caribeño en un vuelo privado que aterrizó en el aeropuerto de El Higüero, esto después de que el régimen de Maduro dispusiera la salida inmediata de sus diplomáticos en República Dominica y, a su vez, demandara al país hacer lo mismo.
Ante las críticas sobre los resultados de las elecciones venezolanas, el expresidente dominicano recomendó al CNE de esa nación publique la totalidad de las actas de escrutinio, desagregadas por centros y mesas de votación de las elecciones presidenciales, en las cuales se declaró a Nicolás Maduro como ganador del proceso.
La oposición, sin embargo, manifestó que el proceso dio como vencedor a González Urrutia, con un 70 % de los votos. Solo una veintena de países reconocieron a Maduro como presidente electo.
El político dominicano hizo la petición al CNE, pero sin cuestionar abiertamente el proceso electoral que había atestiguado o sus resultados.
A pesar de ello, el presidente de la FP y exgobernante dominicano rechazó la intervención internacional para resolver la crisis política en Venezuela, señalando que es "un tema de venezolanos, que debe ser resuelto por los venezolanos".
Se trató de la segunda ocasión en la que Fernández participó como observador en los comicios venezolanos, siendo la primera en 2013, en la que también se declaró como ganador a Maduro, aunque con un margen más reducido: 50.6 % frente a 49.1 % del candidato de la unidad opositora, Henrique Capriles.
En esta ocasión, sin embargo, la participación de Fernández, así como de otros observadores internacionales, no fue bien recibida por el gobierno de Maduro, que el día después de las elecciones denunció una supuesta "operación de intervención" por parte de nueve países latinoamericanos y de "sicarios políticos de ultraderecha" de la región.
Los países denunciados por el madurismo fueron Argentina, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y República Dominicana.
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