I-CAPSULAS EN EL TIEMPO

1-La mayoría de los dominicanos no lo verán venir, pero un buen día simplemente se despertarán y descubrirán que:

-Sus ahorros rinden menos.

-Sus cuentas de jubilación están bajo presión.

-Sus impuestos suben.

-El costo de vida sigue aumentando.

-Las reglas del dinero han cambiado silenciosamente.

2-El próximo presidente heredara una economía lastrada por:

-Una deuda nacional récord que supera los 36 billones de dólares

-Presiones inflacionarias persistentes

-Cadenas de suministro globales frágiles

-Tensiones geopolíticas aumentadas

-Un mundo que se aleja cada vez más del dólar estadounidense

3-Ni siquiera las reformas más drásticas pueden revertir décadas de desequilibrio de la noche a la mañana y la historia demuestra que cuando los sistemas alcanzan este nivel de presión:

– No vuelven a la normalidad gradualmente, se reinician.

-El «reinicio dominicano» ya está en marcha.

-Las señales son evidentes por todas partes.

-Los bancos centrales compran oro a niveles récord.

-Naciones extranjeras comercian petróleo fuera del sistema del dólar.

-Los pagos de intereses consumen enormes ingresos presupuestarios.

-El gasto público sigue en niveles de crisis.

4- Mientras tanto, al dominicano “de a pie” lo están sintiendo directamente en sus bolsillos:

-Los artículos de uso diario cuestan más.

-Todas las primas de seguros están subiendo.

-La asequibilidad de la vivienda está cerca de mínimos históricos.

-Los jubilados temen que sus ahorros no les alcancen.

5-la verdadera amenaza comienza fuera de nuestras frontera:

Rusia y China han profundizado considerablemente su cooperación económica.

-La alianza BRICS continúa expandiéndose a nivel mundial.

-Cada vez más países exploran sistemas de pago alternativos que eluden el control estadounidense.

-Los acuerdos energéticos se liquidan cada vez más en monedas locales.

-China y Rusia profundizarán su alianza energética en 2026, y Rusia se convertirá en el principal proveedor de petróleo y gas para China tras las sanciones occidentales.

-Lo anterior, no sucede de la noche a la mañana, pero una vez que se genere impulso, el cambio se acelerará rápidamente. Además, esta cooperación global fuera de Estados Unidos, se ha estado gestando durante años con una expansión agresiva a partir de la “Pandemia”.

6- ¿Por qué el final de la crisis no llegará con una sirena de advertencia?

-Llegará como una serie de “problemas temporales” que, silenciosamente, se volverán permanentes.

-Precios más altos.

-Menor poder adquisitivo.

-Volatilidad del mercado.

-Cambios en las políticas monetarias presentados como ajustes necesarios.

-Para cuando el público se dé cuenta de lo que está sucediendo, el daño ya estará hecho y todo esto se convertirá en la nueva normalidad. Lo hemos visto suceder una y otra vez a lo largo de la historia.

II-LOS PERIODOS DE CRISIS SUELEN GENERAR OPORTUNIDADES EXTRAORDINARIAS.

-Se han amasado fortunas enteras durante épocas de transición económica, gracias a quienes supieron posicionarse con antelación . Pensemos en Warren Buffett, Michael Burry, Jeff Bezos, Elon Musk, etc. Todos ellos hicieron fortuna mientras otros lo perdían todo.

Sin embargo, la  gran pregunta es por dónde empezar y cómo obtener beneficios mientras otros pierden. De ahí que, se me han ocurrido estas ideas:

III. Cómo aprovechar los períodos de crisis: ideas sencillas para posicionarse antes del “reinicio dominicano”

Los grandes cambios económicos nunca llegan con fanfarria. Llegan como pequeñas grietas que se vuelven permanentes: precios más altos, menor poder adquisitivo, mercados volátiles, ajustes monetarios que se presentan como “necesarios”. Cuando el ciudadano común finalmente entiende lo que ocurre, el sistema ya cambió. Pero la historia demuestra algo importante: los períodos de crisis también generan oportunidades extraordinarias para quienes se preparan antes de que el resto despierte.

En cada transición económica —desde la crisis del petróleo en los 70, la burbuja tecnológica del 2000, la crisis financiera del 2008 y la disrupción postpandemia, surgieron personas y empresas que crecieron mientras otros se hundían. No por suerte, sino porque entendieron tres principios: anticipación, disciplina y lectura correcta del entorno.

  1. Entender el nuevo entorno económico (lectura estratégica)

El dominicano debe asumir que las reglas del dinero ya cambiaron. El mundo se mueve hacia:

-Menor dependencia del dólar.

-Mayor protagonismo de monedas locales en comercio energético.

-Bancos centrales acumulando oro como reserva estratégica.

-Tensiones geopolíticas que reconfiguran cadenas de suministro.

NOTA 1.: Quien comprenda este entorno no actúa por pánico, sino por claridad. La primera oportunidad nace de entender que el futuro no será una extensión del pasado.

  1. Proteger el poder adquisitivo (defensa personal del bolsillo)

En un contexto donde:

-Los precios suben,

-Las primas de seguros aumentan,

-La vivienda se vuelve menos asequible,

-Los ahorros rinden menos,

NOTA 2.: La primera estrategia es protegerse del deterioro silencioso. Esto implica decisiones prudentes: evitar deudas innecesarias, priorizar liquidez, revisar gastos recurrentes y fortalecer reservas familiares. No es especulación; es supervivencia financiera básica.

  1. Fortalecer capacidades personales (capital humano como refugio)

En épocas de transición, el activo más valioso no es una cuenta bancaria: es la capacidad de generar ingresos. El dominicano que invierte en:

-habilidades técnicas,

-idiomas,

-certificaciones,

-competencias digitales,

-oficios especializados,

se vuelve menos vulnerable al ciclo económico y más competitivo en una economía abierta. La crisis premia al que sabe hacer cosas que otros no saben.

  1. Identificar sectores que crecen en turbulencia (visión de oportunidad)

Cada crisis redistribuye el mapa económico. Sectores:

-logística,

-energía,

-tecnología,

-agroindustria,

-servicios profesionales especializados,

NOTA 3.: Estos sectores tienden a fortalecerse cuando el sistema se reacomoda. No se trata de “invertir” —eso sería consejo financiero— sino de observar dónde se está moviendo el mundo y posicionarse laboral, empresarial o profesionalmente en esos espacios.

  1. Pensar en resiliencia, no en riqueza inmediata (mentalidad de transición)

Las grandes fortunas que mencioné —Buffett, Burry, Bezos, Musk— no surgieron por apuestas impulsivas, sino por lecturas correctas del momento histórico. El dominicano no necesita replicar esos modelos; necesita adoptar su lógica:

-Ver antes que los demás.

-Prepararse mientras otros dudan.

-Actuar cuando el entorno aún parece “normal”.

La oportunidad no está en adivinar el futuro, sino en prepararse para escenarios que ya están en marcha.

En resumen, Amigo Lector: Los períodos de crisis no son solo amenazas: son puntos de inflexión donde se redefine quién avanza y quién retrocede. El “reinicio dominicano” que ya se insinúa —producto de presiones externas, fragilidad fiscal interna y cambios globales acelerados— exige una ciudadanía que piense estratégicamente. Quien espere señales claras llegará tarde; quien actúe con anticipación podrá convertir la incertidumbre en ventaja. En tiempos donde el mundo se reacomoda, la verdadera oportunidad no está en la especulación, sino en la preparación inteligente. Y esa preparación comienza hoy, antes de que el resto del país se dé cuenta de que el cambio ya ocurrió.

Virgilio Malagón Alvarez

Economista

PhD en Economía con especialidad en Hidrocarburos de la Universidad de Thornewood, Holanda. Ha sido docente, conferencista y planificador. Tiene amplia experiencia en la Administración Publica, incluyendo el Banco Central, donde fue Director Ejecutivo del Fondo FIDE e INFRATUR . Además, desde hace varios años, ha incursionado en el negocio de los hidrocarburantes y Energías Renovables. En la actualidad es Asesor de la Rectoría de la Universidad del Caribe, UNICARIBE.

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