Satisface que la Universidad APEC, luego de cumplir con todos los protocolos establecidos por su Consejo de Regentes, haya aceptado a unanimidad la propuesta de su facultad de Humanidades de otorgar el doctorado Honoris Causa al poeta, ensayista y filósofo José Mármol Peña, galardón entregado el pasado lunes en horas de la noche, en la sala principal Carlos Piantini del Teatro Nacional.
Se reconoce al intelectual, al poeta de la generación del 80, al filósofo y ensayista, ganador del Premio Nacional de Literatura en 2013, y que ha representado con altas credenciales a una generación que asumió el relevo de la poesía profunda, que se hunde en el vocablo y reexamina cada concepto, promueve la profundidad del pensamiento con imágenes y metáforas que anhelaban el relevo de las anteriores generaciones de poetas dominicanos.
Tanto por los discursos y razones explicadas por las autoridades de APEC, como por las propias palabras ofrecidas por el reconocido, hay que admitir que se trató de un acto de justicia, de compromiso y vocación intelectual, responsabilidad social y política, y al mismo tiempo la exquisita explicación de tres preocupaciones que abordó Mármol en sus palabras de gratitud por el reconocimiento.
La educación dominicana de hoy sigue siendo una preocupación para la sociedad, y un serio revés ante el compromiso de futuro que tienen los centros educativos medios y de educación superior, para encauzar por las riendas del progreso a la sociedad dominicana. Las ideas y planteamientos de Eugenio María de Hostos siguen vigentes, sobre el rol de la educación en la formación de ciudadanos responsables y libres, capaces de pensar y actuar con raciocinio y mantener en alto el estandarte de la conciencia moral.
Hoy más que nunca esas ideas nos reclaman, luego de conocidos los tristes resultados de la prueba PISA, en particular sobre los bajos niveles de lectura y comprensión de los estudiantes intermedios en las escuelas dominicanas. Principios éticos y valores humanos y democráticos son esenciales en la educación que se transmite hoy día, con pensamiento crítico, con responsabilidad ciudadana y con la conciencia de que somos parte de una sociedad que reclama y requiere de cooperación, solidaridad, responsabilidad y compromiso con nuestros semejantes.
La otra preocupación giró en torno a las nuevas tecnologías, la robótica y la , que deben actuar como auxiliares en la formación y la educación, y no ser precisamente las que controlen las actuaciones y decisiones de los seres humanos.
No hay nada más transformador y creativo que el talento humano. Y eso jamás cambiará, por más imitaciones que se inventen las nuevas tecnologías de los actos humanos. La sensibilidad, la pasión, el amor, el sentimiento son valores humanos que jamás se transfieren a instrumentos mecánicos y algoritmos que se conciben y se ponen al servicio de los seres humanos, jamás a la inversa.
Para José Mármol la inteligencia artificial y todas las innovaciones tecnológicas podrían dar paso a un tsunami inhumano y a un eventual eclipse total de la civilización si no se definen con tiempo los paradigmas de control y propósitos constructivos y colaborativos de los mismos. La decisión es de los seres humanos y jamás de los algoritmos.
Y sobre el uso de las redes sociales, la intensidad y adicción de los jóvenes y adultos a los instrumentos modernos de la comunicación, estamos ante el riesgo de preparar el terreno para la creación de una sociedad de cretinos digitales, algo que ya es bastante evidente en algunas sociedades.
Y la última reflexión estuvo dedicada a su razón de ser como intelectual, como escritor de poesía; de ensayos y textos filosóficos. Escribe para ser, para sentir, para transmitir. Dijo que el texto no termina cuando el escritor coloca la última palabra. Ahí se inicia otro diálogo con el lector, quien participa de la construcción del mensaje, de maneras muy diversas.
En general, hay que decir que se trató de un discurso memorable, de claridad y profundidad medianas, con un sentido de compromiso intelectual, social, político, con la democracia y con la existencia con propósito de servicio, de aferrarse a los valores humanísticos y científicos en el mejor sentido de la palabra.
Nos aferramos a ese extraordinario discurso del escritor e intelectual José Mármol, y celebramos que la Universidad APEC le haya reconocido en el contexto de la celebración de la XXVIII Feria Internacional del Libro, precisamente dedicada a José Mármol como poeta, ensayista y filósofo. El discurso de gratitud y recepción del Doctorado Honoris Causa es un texto para la historia.
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