La XXVIII Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2026 dejó, entre sus muchas lecturas posibles, una que merece ser examinada con mayor detenimiento: la considerable presencia de periodistas, articulistas y comunicadores dominicanos cuya obra publicada trasciende el periódico para convertirse en literatura, historia, investigación, crítica, memoria o testimonio.
No se trata solamente de contabilizar cuántos periodistas escribieron libros. El fenómeno es más interesante: el periodismo aparece como una escuela de observación de la realidad que desemboca en géneros diversos.
El periodista se convierte en novelista; el articulista, en historiador; el crítico de cine, en documentalista de la memoria cinematográfica; el comunicador, en biógrafo musical; y el lingüista que escribe en la prensa, en investigador de la identidad nacional a través de las palabras. La FILSD 2026 permitió comprobarlo con una nómina más amplia de la que inicialmente parecía.
La FILSD 2026 mostró que una parte importante de la producción intelectual dominicana continúa teniendo al periodismo como uno de sus grandes vasos comunicantes.
Ese fenómeno permite ampliar la definición misma de lo que debe medirse cuando se evalúa una feria del libro. El éxito cultural de una feria no se determina únicamente por cuántos libros nuevos se venden. También por cuántas obras logra rescatar del olvido, cuántos autores devuelve a la conversación pública y cuántos vínculos establece entre literatura, periodismo, historia, cine, música, lengua y memoria. Vista desde esa perspectiva, la FILSD 2026 dejó una evidencia particularmente reveladora: el periodismo dominicano no termina en las páginas del periódico o en las visitas a los contenidos de portales digitales.
Entre los periodistas con obras presentadas en la Feria: Juan Bolívar Díaz, Aralís Rodríguez, Alfonso Quiñones, Gustavo Olivo Peña, Euri Cabral, Alejandro Paulino Ramos, Rafael Peralta Romero, Avelino Stanley, Carmen Imbert Brugal, Ubi Rivas, Rafael Núñez, José Rafael Lantigua, a los cuales hay que agregar la validación ferial de dos de los libros del periodista cultural Luis Beiro Álvarez, gracias a un ciclo de tertulias (los críticos leen a los críticos) iniciativa de la Cinemateca Dominicana, con obras publicadas años atrás, siendo en esta versión de la feria objeto de estudio y recuperación.
Juan Bolívar Díaz ocupa uno de los lugares centrales de esta relación con Con las riendas tensas. Periodista, articulista, diplomático y maestro de generaciones de periodistas, transforma en memoria personal una trayectoria que está profundamente relacionada con los principales acontecimientos políticos y sociales de la República Dominicana contemporánea.
El libro reconstruye episodios de su vida profesional, sus luchas por la democracia, la libertad de expresión y los derechos humanos, así como las presiones y amenazas que acompañaron determinadas etapas de su ejercicio periodístico. La obra tuvo además una recepción comercial significativa durante la feria. En el rastreo realizado sobre los títulos nacionales más buscados y vendidos, Con las riendas tensas apareció entre los casos de mayor demanda. Aquí el periodista no abandona el oficio: lo convierte en materia autobiográfica.
Aralís Rodríguez: periodismo, diplomacia y novela histórica
Otro caso particularmente interesante es el de Aralís Rodríguez, periodista y diplomática, autora de El último viaje del presidente. La novela reconstruye literariamente las circunstancias que rodearon el suicidio del presidente Antonio Guzmán Fernández, utilizando la documentación y los recuerdos relacionados con el entorno familiar del exmandatario.
La obra fue presentada oficialmente el 25 de septiembre en la FILSD, con Carmen Imbert Brugal y Jochy Herrera como participantes. Su presencia resulta especialmente significativa porque demuestra cómo la investigación periodística, el conocimiento de la política y la experiencia diplomática pueden convertirse en materia narrativa.
Alfonso Quiñones: periodista que es mejor poeta
Alfonso Quiñones, escritor, poeta y periodista cultural, presentó Ojo de madera, publicada por la editorial española Sial Pigmalión. La obra fue presentada el 2 de octubre en el Pabellón de Autores, Autoras y Talleres Literarios, con comentarios de Marino Beriguete y Basilio Rodríguez Cañete.
La obra ya había circulado en la Feria del Libro de Madrid y llegó a Santo Domingo como parte de la producción de autores dominicanos editados en el exterior.
Su poesía en El ojo de madera ratifica la calidad de un creador de figuras incisivas, tiernas, sarcásticas y matizadas por la recuperación de recuerdos y la reivindicación de amores, que le marcaron. Quiñones representa al periodista cultural que convierte décadas de contacto con escritores, artistas, libros, espectáculos y acontecimientos culturales en una obra literaria propia.
Gustavo Olivo Peña: de la redacción al cuento
Otro nombre fundamental es Gustavo Olivo Peña, periodista y escritor, autor de Desde un costado de la (des)memoria, volumen que no tuvo presentación oficial, pero estuvo disponible a la venta. El libro reúne cuentos vinculados a la memoria, el poder, las relaciones humanas y las fracturas sociales. Su importancia dentro del panorama de la FILSD 2026 se reforzó por su condición de ganador del Premio Nacional de Cuento José Ramón López 2026.
Olivo Peña encarna otra transformación: el periodista que durante décadas observa la realidad desde la noticia y posteriormente la reconstruye desde la ficción.
Euri Cabral: del periodismo a la biografía cultural. Cabral amplía todavía más el campo. Periodista, comunicador y ensayista, presentó o puso nuevamente en circulación en el contexto ferial Juan Luis Guerra: compromiso y poesía, obra dedicada a examinar la trayectoria del músico dominicano, su espiritualidad, su compromiso social y la dimensión cultural de su producción artística. El libro no se limita a una cronología de éxitos musicales.
Cabral interpreta al artista desde su obra, sus convicciones, su contexto histórico y la relación entre música, fe y compromiso social. La presencia de este título resulta importante porque demuestra cómo el periodismo cultural puede producir biografías de artistas que funcionan simultáneamente como documentos de una época.
Alejandro Paulino Ramos: Historiador trabaja con las herramientas periodísticas. La producción de Alejandro Paulino Ramos merece un capítulo propio. Historiador, investigador, articulista y ensayista, llevó a la conversación editorial dos investigaciones de considerable interés: Bachata y cultura en la historia dominicana y La Banda Colorá: una pandilla parapolicial en los doce años de Balaguer.
En Bachata y cultura en la historia dominicana, Paulino Ramos estudia la evolución histórica y social de la bachata y su conversión en una de las principales expresiones culturales dominicanas.
Mucho más directamente conectado con el periodismo de investigación es La Banda Colorá. La investigación reconstruye el funcionamiento de aquella organización parapolicial durante los primeros años de los llamados doce años de Joaquín Balaguer y utiliza documentación y prensa de época. La obra demuestra que el archivo periodístico también es archivo histórico. Las portadas, noticias y testimonios de los periódicos dejan de ser material efímero y se convierten, décadas después, en documentos para reconstruir la historia nacional.
Peralta Romero: el periodista que estudia el país desde sus palabras quien merece una categoría singular. Periodista, escritor, lingüista y académico de la lengua, es además articulista permanente sobre cuestiones relacionadas con el idioma. Su Diccionario de gentilicios dominicanos constituye una de las obras más interesantes de esta vertiente. Publicado originalmente en 2025, el volumen reúne los gentilicios correspondientes a municipios, distritos municipales y numerosas localidades dominicanas. La Biblioteca Nacional lo identifica expresamente como periodista, lingüista y académico de la lengua, y explica que su investigación aborda el valor semántico de los nombres utilizados para designar a los habitantes de las distintas localidades dominicanas.
Su importancia durante la FILSD 2026 no estuvo solamente en la presentación o circulación física del título. La obra mantuvo una fuerte demanda entre los lectores y apareció entre los libros nacionales más buscados durante la feria.
En realidad, Gentilicios constituye algo más profundo que un diccionario: es una especie de mapa lingüístico de la República Dominicana. Cada gentilicio remite a una comunidad, y cada comunidad contiene una historia.
Avelino Stanley: reconstruye 152 años de literatura infantil. El caso de Avelino Stanley exige una precisión cronológica. Su monumental Historia de la literatura infantil y juvenil dominicana no tuvo su primera puesta en circulación dentro del programa principal de la XXVIII FILSD, sino el 18 de septiembre, durante la VI Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil, actividad integrada al amplio ciclo ferial de 2026. Posteriormente, el libro estuvo disponible y tuvo una importante presencia en el ambiente editorial de la FILSD.
La precisión es importante porque la obra es demasiado significativa como para excluirla simplemente por una cuestión de calendario. Stanley, escritor y articulista, dedicó más de seis años —las fuentes hablan también de siete años de trabajo— a reconstruir la historia de la literatura infantil y juvenil dominicana.
El resultado es extraordinario por sus dimensiones: 960 páginas, alrededor de 350 autores y una bibliografía de más de mil títulos, con más de 800 o 950 obras comentadas, según el corte bibliográfico utilizado en las distintas reseñas. El registro ISBN de la Biblioteca Nacional fija la edición de 2026 en 960 páginas y la investigación en el período 1872-2024. Uno de sus principales hallazgos establece como punto de partida de esta literatura a Adela o el ángel del consuelo, de Francisco Xavier Amiama, publicada en 1872, mientras organiza la evolución del género en cuatro grandes períodos.
El libro adquiere además una dimensión especial por tratarse de una producción que estuvo durante décadas dispersa entre libros, periódicos, revistas, catálogos y fondos bibliográficos. Es decir: Stanley tuvo que hacer también un trabajo de arqueología periodística para construir su historia. La obra fue presentada por Jeannette Miller, y su puesta en circulación tuvo lugar en el marco de la VI Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil.
Luis Beiro, noble recuperación
Pero quizá uno de los casos más interesantes para entender la amplitud del concepto es Luis Beiro Álvarez. Beiro es periodista, escritor, editor y crítico cinematográfico, nacido en Cuba y establecido en República Dominicana desde 1992. Durante años ha sido una de las voces fundamentales del periodismo cultural y cinematográfico dominicano desde las páginas de Listín Diario.
En la FILSD 2026 no se trató simplemente de presentar un libro recién publicado. La feria hizo algo culturalmente más importante: recuperó y sometió a discusión una obra periodística y cinematográfica anterior.
En la Cinemateca Dominicana se realizó una tertulia sobre Desde la última butaca, libro publicado originalmente en 2003, que reúne críticas y textos cinematográficos de Beiro, fundamentalmente procedentes de su ejercicio periodístico. La actividad fue conducida por José Rafael Sosa y estuvo dedicada a examinar la importancia de Beiro como formador del pensamiento cinematográfico dominicano.
También debe incorporarse La pantalla al revés, publicada por Banreservas en 2017, volumen de 237 páginas que reúne artículos, ensayos y entrevistas sobre la cinematografía dominicana y universal. La Biblioteca Nacional registra la edición de 2017.
La pantalla al revés constituye una especie de archivo de la crítica cinematográfica de Beiro: películas dominicanas y extranjeras, cine coreano, literatura y cine, realizadores, géneros, problemas de la cinematografía nacional y reflexiones sobre la evolución del séptimo arte.
Por ello, aunque ambos libros son anteriores a 2026, deben formar parte de una evaluación cultural de la FILSD 2026 porque la feria los convirtió nuevamente en objetos de lectura, análisis y discusión pública. Esta es una distinción fundamental: una feria del libro no solo produce novedades; también puede rescatar libros anteriores y devolverlos al debate cultural.
El escritor ausente: Fausto Rosario
Fausto Rosario Adames, no pudo tener en los estands de la feria a La izquierda vista por sí misma (2025), por estar agotado. Con prólogo de César Pérez, la obra más extensa y ambiciosa de su producción reciente, investigación de más de 700 páginas y que reúne entrevistas y testimonios de protagonistas de la izquierda dominicana y reconstruye acontecimientos políticos de la segunda mitad del siglo XX. El propio proyecto reúne entrevistas con alrededor de 60 personas, incluyendo dirigentes, militantes, familiares y mujeres vinculadas a protagonistas de la izquierda. Su contenido abarca el Movimiento 14 de Junio, MPD, PCD, Pacoredo, debates marxistas, Orlando Martínez, Amaury Germán Aristy, Fidelio Despradel, Narciso Isa Conde, Fafa Taveras, Roberto Cassá, Héctor Díaz Polanco, Manuel Matos Moquete, José del Castillo y numerosos otros actores. El libro no estuvo disponible por haber estado agotado.
Por su extensión documental y por la cantidad de testimonios, esta obra representa una nueva etapa en la bibliografía de Rosario Adames: pasa de la investigación periodística sobre fenómenos políticos específicos a una reconstrucción de memoria histórica mediante entrevistas.
Rafael Núñez: periodismo convertido en historia
Rafael Nunez, periodista egresado de la UASD y desarrollado sobre todo en la redacción de El Nacional, para pasar luego al periodismo político al lado del doctor Leonel Fernandez, de cuyo gobierno fue director de Comunicación y Estrategia Mediática, El libro se mueve entre historia, análisis político e investigación documental y examina los procesos que condujeron a la formación diferenciada de República Dominicana y Haití. Su incorporación demuestra otra vertiente del periodista-escritor: la utilización de las herramientas de investigación, documentación y análisis político para producir una obra histórica de largo alcance.
Ubi Rivas y la memoria de Santiago. Ubi Rivas, veterano articulista y escritor, aporta otro modelo monumental con Santiago de los Caballeros, 500 años de historia. La obra es una extensa reconstrucción histórica de Santiago, sus personajes, instituciones, acontecimientos y vida cotidiana.Aquí el artículo periodístico encuentra su prolongación natural en el libro de memoria urbana. El articulista que durante años observa la ciudad termina construyendo una memoria histórica de esa ciudad.
José Rafael Lantigua: la crónica como legado. Su obra póstuma La bandera discutida. Crónicas católicas prolonga directamente la tradición de la crónica de opinión y reflexión. El libro reúne textos relacionados con la fe, la cultura católica y las preocupaciones espirituales del autor, publicado a intención de la familia y producido por Editorial Santuario (Isael Pérez) en 2026, gusrecopila una parte de las reflexiones del desparecido prohombre de la Feria del Libro, en torno a su vocación católica.
Su presencia en el panorama editorial de 2026 tiene, además, un valor de memoria: la feria también fue espacio para que autores fallecidos continuaran dialogando con los lectores mediante sus libros.
Una feria donde el periodismo dejó de ser solamente periódico. La presencia de estos autores permite llegar a una conclusión que considero más importante que una simple lista de nombres.
El caso de Luis Beiro es ejemplar. Desde la última butaca, de 2003, y La pantalla al revés, de 2017, adquirieron nueva vida mediante la conversación crítica en la Cinemateca Dominicana.
La programación oficial incluyó, además, lecturas críticas de Desde la última butaca, confirmando que la feria podía funcionar como espacio de recuperación de patrimonio intelectual, no solo como vitrina de novedades. Una parte considerable de sus mejores investigaciones, sus mejores observaciones y sus mejores testimonios termina convirtiéndose en libro.
Y cuando esos libros vuelven a ser discutidos, leídos, vendidos, estudiados y confrontados por nuevas generaciones —como ocurrió con Beiro en la Cinemateca, con Peralta Romero y su mapa lingüístico, con Paulino Ramos y sus investigaciones históricas, con Stanley y su reconstrucción de la literatura infantil, o con Díaz y sus memorias—, el periodismo deja de ser un registro del presente para convertirse en documento de la memoria nacional.
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