Con una clausura en la que pronunciaron tres discursos de orden el director de Ferias del Libro, Nan Chevalier; la ministra de Cultura de Panamá, María Eugenia Herrera; y el ministro de Cultura, Roberto Ángel Salcedo, concluyó la XXVIII Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2026.

El acto incluyó una presentación del Ballet Folclórico Nacional, que interpretó una danza de los Guloyas, una bachata estilizada y sensitiva y, para el cierre, un merengue rítmico y rotundamente dominicano.

La ceremonia se realizó en la sala Carlos Piantini del Teatro Nacional Eduardo Brito, con una asistencia en la que predominó el público joven. Dos líneas de asientos de la platea central fueron reservadas para funcionarios del Ministerio de Cultura y de la embajada del país invitado, Panamá.

El acto estaba anunciado para las 3:30 de la tarde, pero comenzó 45 minutos después. Fue una ceremonia más sencilla, acorde con la costumbre de este tipo de clausuras.

Salcedo, tras agradecer el trabajo del equipo del Ministerio de Cultura para el montaje y desarrollo de la Feria, ofreció las cifras alcanzadas hasta el mediodía del 4 de octubre: RD$97.4 millones en ventas de libros y 714,322 visitantes. El ministro informó además que se realizaron 844 actividades, a las que asistieron unas 200 mil personas, mientras que el conteo de entradas al recinto ferial registró los 714,322 visitantes.

Panamá agradece la dedicatoria

Parte del espectáculo de cierre de la FILSD 2026, con el Ballet Folclórico de Panamá, país invitado.

La ministra de Cultura de Panamá, María Eugenia Herrera, agradeció la dedicatoria de la Feria a su país y resaltó que se habían logrado acuerdos para coproducciones cinematográficas entre ambas naciones.

Herrera es una consagrada artista de la escena. Es egresada de la Escuela Nacional de Danza de Panamá y se formó en el seno del Ballet Nacional de Panamá, que ofreció varias presentaciones durante la Feria. Fue primera solista y posteriormente bailarina principal del Ballet Nacional, con especialización en ballet clásico, ballet moderno y folclore. Dirigió el Ballet Nacional de Panamá entre 2003 y 2007 y, en su país, se desempeñó como directora y productora de espectáculos y galas de obras como La Fille Mal Gardée, Don Quijote y El lago de los cisnes.

Nan Chevalier: la Feria no termina con la clausura

Nan Chevalier, director de la Feria del Libro.

Nan Chevalier, director de las Ferias del Libro, introdujo la ceremonia de clausura indicando que se habían superado las expectativas en la tarea de fomentar un acercamiento del público, especialmente de niños y jóvenes, con la creación literaria. Sostuvo que la Feria no termina con el cierre de su última jornada, porque sigue siendo válida cada vez que un niño abre un libro para leer nuevas historias.

Reconocimiento a Juan Báez Melo

Concluye la Feria del Libro. La edición 29  en 2027 tendrá por primera vez, dos semanas completas

El librero Juan Báez Melo, quien fuera ejecutivo durante años de Librería Trinitaria y posee una larga trayectoria de apoyo a sus compañeros de oficio, fue reconocido por su trayectoria. Recibió una placa y un sobre con efectivo, entregados por el ministro de Cultura, acompañado de Pastor de Moya, viceministro de Identidad Cultural y Ciudadanía; Nan Chevalier y otros funcionarios. Fue un reconocimiento muy aplaudido por el público.

Los cuatro mejores pabellones

Pabellón de Panamá en la Feria Internacional del Libro

La costumbre de premiar los mejores pabellones de la Feria del Libro, iniciada durante la gestión de José Rafael Lantigua, ya no se desarrolla. Pero, de haberse mantenido, a nuestro juicio, estos cuatro espacios habrían merecido los principales reconocimientos.

Mejor concepto museográfico: Pabellón José Mármol- El premio al mejor concepto museográfico habría correspondido al pabellón del poeta homenajeado, José Mármol. Con una fachada que remite a El ojo del arúspice, primer libro de Mármol, el interior convierte su trayectoria en una narración visual mediante libros, fotografías, textos, una máquina de escribir, referencias a Conversación en la catedral y un módulo circular con muestras de su poesía. Incluso incorpora un espacio de conversación ambientado como café. Su principal mérito consiste en contar visualmente quién es José Mármol, lo que lo diferencia de un simple espacio de exhibición bibliográfica.

Pabellón más completo y espectacular: Panamá- El reconocimiento al pabellón más completo y espectacular habría correspondido al Pabellón de Panamá, país invitado de honor. Construido desde cero, con una estructura de considerable dimensión frente al Museo de Historia Natural, integró literatura, fotografía, símbolos nacionales, vestimenta folclórica, gastronomía, café, audiovisuales y un anfiteatro para presentaciones. Fue, además, un espacio concebido no solamente para exhibir libros, sino para ofrecer una experiencia cultural panameña.

Pabellón más visitado y popular: Cómic-El Pabellón del Cómic fue nuevamente el gran fenómeno juvenil. Si el criterio principal fuera la capacidad de atraer a los jóvenes, este espacio podría incluso ocupar el primer lugar.Tuvo una dimensión mayor que en ediciones anteriores y reunió exposición, venta de cómics y accesorios, un mural dedicado a Harold Priego, una pared para dibujar libremente, videojuegos y una sala para conferencias y paneles.Su éxito está en que no obliga al joven a comportarse como un visitante convencional de una feria literaria. Puede leer, dibujar, jugar, observar, comprar y participar.Fue uno de los mejores ejemplos de cómo la FILSD 2026 amplió la idea de literatura hacia la cultura gráfica y audiovisual, además de desarrollar una programación formativa y de presentación de experiencias sobre el género, con figuras nacionales e internacionales.La concurrencia fue tal que, durante los últimos cuatro días, de jueves a domingo, hubo que organizar largas filas para permitir el acceso del público.

Mayor impacto familiar: Pabellón Infantil: El Pabellón Infantil fue el gran polo familiar de la Feria. Ante este espacio, la palabra clave fue participación. Su programación incluyó unas 70 jornadas de cuentacuentos, teatro, cine, presentaciones, talleres y encuentros con autores y artistas, además de actividades de origami y facilitadores sobre medioambiente, derechos de la niñez, valores, emociones, historia e identidad dominicanas.Su fortaleza estuvo en su capacidad para convertir a la niñez en un público esencial y no simplemente complementario de la Feria.

¿Qué tal fue la Feria?

Jóvenes en el Paseo de la Lectura.

La Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2026 consiguió algo más importante que llenar la Plaza de la Cultura Juan Pablo Duarte: demostró que existe un público lector diverso, especialmente joven, y que el problema no parece ser la ausencia de interés por el libro, sino cómo convertir ese interés episódico en un hábito permanente.

La Feria se abarrotó de gente. Veamos algunos de sus aspectos:

Rafael Peralta Romero mostró, además, una forma sencilla y efectiva de promover un libro: acudir cada noche a firmar ejemplares y conversar directamente con los lectores.

Banreservas ofreció otro ejemplo de participación ferial y sorprendió con los resultados de su Concurso Literario sobre la Bachata, ganado por ocho mujeres jóvenes cuentistas hasta entonces poco conocidas, tres de ellas situadas entre los principales lugares.

La Comisión de Políticas de Igualdad de Género de la Junta Central Electoral presentó las ediciones centenarias de Historia de la literatura castellana, publicada en 1926 por la Editorial Altés de Barcelona, así como obras de Abigail Mejía, quien se desempeñó como corresponsal transatlántica del periódico La Vanguardia, de Barcelona. La actividad tuvo como escenario el Museo de Historia Natural.

La editorial Huerga y Fierro presentó Caribe en Breves, de Ángela Hernández, en un acto multitudinario en el que la autora estuvo representada por familiares. La presentación estuvo a cargo de Gustavo Olivo Peña.

Sial Pigmalión presentó el libro de Euri Cabral sobre Juan Luis Guerra, y Cabral grabó un especial en la sección de ADOMPRETUR, en la Sala de las Buenas Palabras.

Fue altamente emotivo el homenaje de la Cinemateca Dominicana al dedicar una tertulia a los libros del periodista Luis Beiro. El autor envió un mensaje a los asistentes y anunció que en 2027 lanzará su libro 20 películas raras del cine.

ministro
El ministro de Cultura, Roberto Ángel Salcedo.

Tres imágenes decisivas

La primera: los estudiantes

La primera imagen decisiva fue la de los estudiantes caminando entre los stands en busca de libros. Fue una experiencia —como siempre ha sido— de encuentro con el libro por parte de jóvenes que llegaron procurando clásicos y nuevas lecturas.

La segunda: los precios

La segunda imagen fue la de los precios. La Feria presentó una franja extraordinariamente accesible: libros desde RD$100 y RD$300, promociones de dos ejemplares por RD$500 y descuentos de hasta un 50 %. Algunas librerías ofrecieron títulos que normalmente cuestan entre RD$1,100 y RD$1,200 por unos RD$600. Un caso particularmente llamativo fue el de los dos tomos, en tapa dura, de la nueva Enciclopedia Dominicana: ambos se ofrecían por RD$1,000, es decir, RD$500 cada uno, cuando su precio regular es de RD$3,000.

Pero existe también la otra cara: una franja importante de libros entre RD$2,000 y RD$2,500, mientras algunas obras especializadas alcanzan precios superiores.

Historia de la literatura infantil y juvenil dominicana, de Avelino Stanley, por ejemplo, ronda los RD$5,000. Sin embargo, ha encontrado compradores entre educadores y bibliotecarios. Ese título enciclopédico se vendió bastante. El autor estuvo al frente del contacto con el público.

Aun cuando llegó a la Feria seis días antes de finalizar, las acciones, La Banda Colorá de Alejandro Paulino Ramos, una crónica histórica sobre la banda parapolicial criminal surgida en la jefatura de policía de Enrique Pérez y Pérez, durante los doce primeros anos del gobierno del doctor Joaquín Balaguer.

Por ello, no resulta apropiado hablar simplemente de «libros caros» o «libros baratos». Lo que ha operado es un evento de precios escalonados. En materia de accesibilidad económica, la Feria merece una calificación de 8/10.

El gran instrumento democratizador fue, además, el Bono Libro. El Ministerio anunció unos 30,000 ejemplares gratuitos, obtenibles por el público después de participar en al menos dos actividades y completar los sellos del pasaporte que se entregaba a los concurrentes.

La tercera: los libros que buscaban los jóvenes

Concluye la Feria del Libro. La edición 29  en 2027 tendrá por primera vez, dos semanas completas

La tercera imagen decisiva corresponde a los temas procurados. Los jóvenes no estuvieron simplemente asistiendo: estuvieron buscando y comprando libros. Entre los títulos mencionados por libreros estuvieron El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry, como una puerta de entrada apropiada para adolescentes; Las noches blancas, de Fiódor Dostoyevski; Los hermanos Karamázov, del mismo novelista ruso; Alicia en el país de las maravillas, de Lewis Carroll; Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez; y Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes.

El dato merece atención porque desmonta la idea recurrente de que los jóvenes dominicanos no leen. Quizás leen de manera diferente, buscan otros formatos y responden a estímulos distintos, pero las imágenes de la Feria mostraron a una generación joven preguntando por libros, hojeándolos, comprándolos y formando largas filas para entrar a espacios como el Pabellón del Cómic.

Cultura y economía naranja

La FILSD 2026 parece haber producido más movimiento cultural que negocio editorial, aunque determinados títulos y segmentos —juvenil, clásicos, fantasía, literatura de entretenimiento y algunos grandes títulos dominicanos— están demostrando una demanda muy saludable.

Las cifras finales de RD$97.4 millones en ventas obligan, sin embargo, a matizar esa primera impresión.

La Feria no fue solamente una multitud reunida en la Plaza de la Cultura. Fue también un gigantesco experimento de lectura, consumo cultural, animación literaria y encuentro entre autores y lectores.

Y quizás su principal resultado no esté en los millones recaudados ni en los cientos de miles de visitantes, sino en una imagen mucho más sencilla: un joven que entra buscando un libro y sale con otro bajo el brazo.

José Rafael Sosa

Periodista

Escritor, periodista y animador cultural. Nació en Puerto Plata en 1950. Tiene una amplia trayectoria en el periodismo cultural dominicano. Se ha caracterizado por cultivar géneros que le faciliten una comunicación efectiva con sus lectores, como el cómic y el origami. Es el principal escritor de literatura de crecimiento personal en República Dominicana.

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