La reciente promulgación de la Ley 25-26, que crea el sistema nacional Alertas RD, marca un cambio importante en la forma en que las autoridades dominicanas deberán responder ante la desaparición de una persona.
La normativa busca reducir los tiempos de reacción, fortalecer la coordinación entre instituciones del Estado y aumentar las posibilidades de localización durante las primeras horas, consideradas cruciales en este tipo de casos.
El nuevo marco legal establece mecanismos para que organismos de seguridad, autoridades judiciales, medios de comunicación, plataformas digitales y entidades de asistencia actúen de manera articulada cuando se reporte una desaparición.
Su principal objetivo es proteger la vida y la integridad de las personas desaparecidas, especialmente aquellas en condición de vulnerabilidad, además de ofrecer una respuesta más organizada a las familias que enfrentan la incertidumbre de no conocer el paradero de un ser querido.
¿Qué establece la ley?
La Ley 25-26 crea y regula la Alerta Nacional para la Búsqueda de Personas Desaparecidas, denominada oficialmente Alertas RD.
Este sistema permite activar protocolos especiales desde las primeras horas del reporte, sin necesidad de esperar 24 o 48 horas para iniciar las acciones de búsqueda, como ocurría en algunos casos por prácticas institucionales o criterios erróneos.
La legislación también contempla la creación del Registro Nacional de Personas Desaparecidas, una base de datos centralizada que permitirá reunir información clave sobre cada caso, incluyendo datos personales, descripción física, fotografías recientes, circunstancias de la desaparición y estado de la búsqueda.
Tipos de alertas
La normativa clasifica las alertas según el perfil de la persona desaparecida y su nivel de vulnerabilidad.
- La Alerta Amber se activa en casos de desaparición o sustracción de niños, niñas y adolescentes. Su propósito es difundir de manera rápida información que facilite la localización de menores de edad.
- La Alerta Silver está destinada a la búsqueda de adultos mayores de 65 años, especialmente cuando su condición física, mental o médica pueda representar un riesgo adicional.
- La Alerta Azul aplica para personas con discapacidad física o mental, así como para quienes presenten condiciones que limiten su capacidad de orientación o autoprotección.
- La Alerta Rosa se activa en casos de mujeres desaparecidas en contextos de violencia de género, trata de personas u otras situaciones de riesgo.
Estas alertas buscan movilizar de forma inmediata a las autoridades y a la ciudadanía, mediante la difusión de información en medios de comunicación, redes sociales, plataformas digitales, terminales de transporte, boletines policiales y otros canales institucionales.
¿Cómo se activa una alerta?
Para iniciar el proceso de búsqueda, los familiares o personas cercanas deben reportar la desaparición de inmediato ante una fiscalía, destacamento policial o por los canales habilitados por las autoridades.
Una vez recibida la denuncia, la Policía Nacional y el Ministerio Público deberán evaluar las circunstancias del caso y, cuando corresponda, activar la alerta de búsqueda.
A partir de ese momento, se movilizan recursos institucionales, se difunde la información necesaria para facilitar la identificación de la persona y se coordinan acciones con otras entidades públicas y privadas.
Las autoridades recuerdan que no es necesario esperar 24 o 48 horas para denunciar una desaparición, sobre todo cuando se trata de menores de edad, adultos mayores, mujeres en situación de riesgo o personas con discapacidad.
¿Qué cambia con respecto al sistema anterior?
Antes de la aprobación de la ley, los procesos de búsqueda dependían en gran medida de protocolos internos de cada institución, lo que podía generar retrasos, falta de coordinación y respuestas desiguales según el caso.
Con la nueva legislación, la actuación del Estado se vuelve más estructurada y obligatoria. La norma establece responsabilidades específicas para las instituciones involucradas y crea una ruta de acción más clara para responder ante una desaparición.
Especialistas en seguridad ciudadana han señalado que un sistema nacional de alertas puede mejorar la capacidad de respuesta de las autoridades y aumentar las probabilidades de localización durante las primeras horas de búsqueda.
Casos recientes que reavivaron el debate
Entre los casos recientes de desaparición que han tenido amplia repercusión pública figura el de Sudiksha Konanki, estudiante de la Universidad de Pittsburgh, de origen indio y residente en Estados Unidos, quien desapareció el 6 de marzo de 2025 mientras vacacionaba en Punta Cana.
El caso tuvo impacto internacional y movilizó a autoridades dominicanas, organismos estadounidenses, el FBI e Interpol. Las investigaciones apuntaron a una posible muerte por ahogamiento, aunque su cuerpo no fue recuperado.
También recibió gran atención nacional el caso de Roldany Calderón, un niño de tres años desaparecido el 30 de marzo de 2025 en Manabao, Jarabacoa, mientras jugaba en el patio de la vivienda de una tía.
Su desaparición provocó amplios operativos de búsqueda, la integración de comunitarios, organismos de socorro y autoridades, así como reclamos de sus familiares para fortalecer los métodos de investigación.
Una herramienta para actuar con rapidez
La creación de Alertas RD busca garantizar que ninguna denuncia de desaparición quede sin atención inmediata.
Con la aplicación de la Ley 25-26, las autoridades esperan fortalecer la coordinación institucional, reducir los tiempos de respuesta y ofrecer una herramienta más efectiva para acompañar a las familias desde los primeros momentos de una desaparición.
En un país donde cada minuto puede ser determinante, la nueva legislación representa un paso hacia una respuesta más rápida, organizada y humana frente a uno de los dramas más dolorosos que puede enfrentar una familia.
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