Cada 21 de enero, República Dominicana conmemora el Día de Nuestra Señora de la Altagracia, considerada por los dominicanos como la protectora espiritual de la nación.
En esta fecha, que es una de las más importantes en la creencia católica del país, los fieles rinden homenaje a la Virgen María bajo la advocación de la Altagracia, vista como un símbolo de esperanza, fortaleza y unidad.
En conmemoración a ese día y por el profundo significado religioso, histórico y cultural, en 1924, el Congreso del país decretó la celebración de Nuestra Señora de la Altagracia como fiesta nacional el 21 de enero. El 31 de octubre de 1927 el Papa Pío XI la declaró fiesta de la Iglesia.
Posteriormente, en 1997, mediante la Ley 139-97, que establece el trasladado de fecha de los días feriados del calendario que coincidan con los días martes y miércoles, jueves o viernes, se incluyó la festividad en la lista de excluidos de su aplicación, quedando afianzada la inamovilidad de la celebración 21 de enero.