Entre el recuerdo de sus seres queridos y la esperanza de obtener justicia, familiares, sobrevivientes y allegados de las víctimas del Jet Set participaron este domingo en una misa conmemorativa, a un año y siete meses del desplome del techo de la discoteca, tragedia que dejó 236 fallecidos y más de un centenar de heridos.
La ceremonia, celebrada en el lugar donde ocurrió el derrumbe, reunió a personas que todavía enfrentan las secuelas emocionales de lo sucedido el 8 de abril de 2025, mientras esperan el desenlace del proceso judicial.
Para Esteban Román, uno de los sobrevivientes, asistir a la ceremonia representó enfrentar emociones que había intentado evitar. "Yo no me había decidido venir porque no quería encontrarme con este momento", expresó al explicar que era su primera misa después de lo ocurrido.
Sin embargo, dijo que decidió asistir motivado por los familiares y dolientes que continúan participando en estos encuentros.
Román, quien recibió acompañamiento profesional durante su recuperación, aseguró que ha podido sobrellevar el dolor con la ayuda de Dios. Al referirse a la posibilidad de alcanzar justicia, manifestó que prefiere esperar la decisión de los tribunales.
"Esperemos que sea la justa", expresó, al señalar que el resultado debe representar un alivio para los afectados.
La solidaridad también reunió a personas que han acompañado de cerca a las familias. Mirella Miralobos, amiga de una mujer que perdió a su hija en el derrumbe, manifestó que la tragedia representó "un golpe muy fuerte, no solamente para las personas familiares de las personas que murieron aquí, sino para el pueblo, en términos general".
Por esa razón, afirmó que respalda las acciones que emprendan los dolientes para conseguir justicia.
El sacerdote Rogelio Cruz destacó que el duelo de las familias requiere tiempo y acompañamiento, especialmente ante una pérdida repentina.
"Eso necesita un proceso de acompañamiento", sostuvo al explicar que desde la Iglesia han permanecido cerca de los afectados, incluidos niños que quedaron huérfanos tras la tragedia.
De su lado, Ana María Ramírez, dirigente del Movimiento Justicia Jet Set, valoró el respaldo recibido durante las misas mensuales y recordó que la actividad también conmemoró el primer aniversario de fundación de la organización.
Aunque consideró que el movimiento ha avanzado en sus objetivos, afirmó que todavía falta camino por recorrer. "No estamos totalmente satisfechos", reconoció al referirse a los sentimientos encontrados que persisten entre las familias por la libertad de los hermanos Espaillat.
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Cambio de calificación jurídica del caso
El cambio de calificación jurídica en el proceso judicial fue valorado favorablemente por varios de los presentes.
Miralobos manifestó sentirse complacida con la decisión, mientras que Ramírez consideró que fue apropiada y expresó su esperanza de que el proceso avance hacia una condena proporcional a los daños ocasionados.
El sobreviviente Román, en cambio, mantuvo una posición prudente y dijo esperar que los jueces adopten una decisión justa.
El 16 de octubre de 2026, el juez Franny González Castillo, de la Cuarta Sala Penal del Distrito Nacional, modificó la calificación jurídica del proceso seguido contra Antonio Espaillat López y Maribel Espaillat de Bera, de homicidio y golpes y heridas involuntarios a homicidio y golpes y heridas voluntarios bajo la figura del dolo eventual.
El magistrado consideró que los elementos presentados durante el proceso permitían examinar los hechos bajo esa nueva calificación, tomando en cuenta las advertencias previas sobre el deterioro del techo y el presunto conocimiento del riesgo por parte de los imputados.
La decisión fue apelada por la defensa, que solicitó su revocación y nulidad.
El expediente fue remitido al Primer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional, que fijó para el 10 de diciembre de 2026 el inicio del juicio de fondo contra los hermanos Espaillat.
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