La declaración del cónsul dominicano en Nueva York, Jesús Vásquez Martínez, se posicionó como la primera reacción estatal ante el impacto de las informaciones sobre Nicolás Maduro, antes de que este llegara a Brooklyn.
Este pronunciamiento se produjo previo a la fijación de la postura oficial por parte del presidente Luis Abinader y la Cancillería.
En contraste con la actividad de otros sectores, destaca el silencio de los expresidentes Danilo Medina y Leonel Fernández, figuras con históricos vínculos diplomáticos y políticos con la nación suramericana.
Hasta el momento, Medina no ha emitido comentarios, pese a que durante su gestión mantuvo activo y calificó de exitoso el acuerdo energético Petrocaribe con el chavismo.
De igual forma, Leonel Fernández no se ha pronunciado sobre los hechos recientes, pese a su rol activo como observador internacional invitado por el CNE en las elecciones venezolanas de julio de 2024.
Continuando el espectro opositor, Guillermo Moreno, presidente de Alianza País, calificó la intervención militar como una violación flagrante a la soberanía.
El dirigente advirtió que estas acciones sientan un precedente grave para la estabilidad de las naciones de América Latina.
Moreno exigió respeto a la integridad física del mandatario venezolano y ratificó el derecho a la autodeterminación de los pueblos.
En el ámbito partidario, el Comité para América Latina y el Caribe oficializó su respaldo a la Internacional Socialista.
La entidad difundió su posición a través de las plataformas digitales de Miguel Vargas Maldonado.
El documento establece que la superación de la crisis venezolana requiere una salida democrática basada en la voluntad soberana.
Asimismo, el organismo exigió el respeto al Derecho Internacional y a la Carta de las Naciones Unidas como marco de solución.
En una vertiente crítica sobre los recursos naturales, la presidente del Frente Amplio, María Teresa Cabrera, cuestionó los intereses geopolíticos detrás del conflicto.
Cabrera comparó la situación actual con una hipotética agresión externa motivada por las tierras raras ubicadas en Pedernales.
Desde una perspectiva histórica, el exvicepresidente Jaime David Fernández Mirabal reflexionó sobre las consecuencias de perder la soberanía nacional.
El dirigente político evocó la ocupación estadounidense de 1914 mediante un relato familiar sobre su bisabuela, María de los Ángeles Camilo.
La narración destacó los efectos de la política de tierra arrasada ejecutada por las tropas extranjeras contra la población civil.
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