Amigo lector: De un país de mano de obra barata a ser el líder mundial en manufactura avanzada, inteligencia artificial, telecomunicaciones y vehículos eléctricos requirió una cimentación del conocimiento, no solo tecnológico, sino de una estrategia muy bien estructurada para captar conocimientos a nivel mundial.
I. LA DECISIÓN ESTRATÉGICA QUE CAMBIÓ LA HISTORIA
En 1978, Deng Xiaoping comprendió que China jamás alcanzaría a Occidente mediante la autosuficiencia ideológica, de ahí que aplicó una estrategia simple y productiva, basada en cuatro ejes fundamentales: abrirse al mundo; aprender del mundo; absorber la tecnología del mundo y superar eventualmente al mundo. A partir de entonces, millones de estudiantes, investigadores y técnicos fueron enviados a universidades extranjeras.
II. LA EXPORTACIÓN MASIVA DE TALENTO ACADÉMICO
Se formalizó la creación de un pool de estudiantes brillantes, que fueron beneficiados con: becas estatales; convenios con universidades norteamericanas, europeas y japonesas; selección de los mejores expedientes académicos.
De ahí que, entre 1978 y 2024: 8.88 millones de chinos estudiaron en el extranjero; 7.43 millones concluyeron sus estudios y 6.44 millones regresaron a China.
NOTA 1: Esta fue probablemente la mayor operación de formación de capital humano de la historia moderna.
III. EL «APRENDIZAJE OBLIGATORIO» EN SILICON VALLEY
Después de crear esta cantera de conocimiento, a los beneficiados se les exhortó a emplearse en las empresas ubicadas en parques industriales, entre ellos Silicon Valley. Este enclave tecnológico («Valle del Silicio») es una región del norte de California, Estados Unidos, considerada el principal centro mundial de innovación tecnológica. Allí nacieron o crecieron gigantes como Apple, Google, Intel, Meta (Facebook), Nvidia y Hewlett-Packard, además de miles de empresas emergentes (startups). El nombre proviene del silicio, material utilizado para fabricar los microchips que impulsaron la revolución informática.
NOTA 2: No era solamente conseguir un empleo. Era: aprender procesos; dominar tecnologías; conocer sistemas de gestión y crear redes profesionales internacionales. China entendió que la tecnología no se adquiere solamente comprando máquinas, se adquiere aprendiendo cómo piensan quienes las diseñan.
IV. EL RETORNO DE LOS CEREBROS
Amigo lector, este tema merece gran atención. El Gobierno creó programas específicos de retorno, a través de: incentivos fiscales; salarios competitivos; laboratorios de investigación; facilidades para emprender y financiamiento estatal.
NOTA 3: Desde 2012 han regresado más de 5.6 millones de estudiantes e investigadores provenientes del exterior. Estos profesionales terminaron ocupando posiciones clave en: Huawei; BYD; Tencent; Alibaba; CATL y DJI, entre otras. Además, se crearon cientos de centros de investigación en toda China.
V. LA TRANSFORMACIÓN DEL PROLETARIADO CHINO
Esta transformación de un proletario preparado productor a un proletario preparado consumidor obedece a varios factores. Veamos:
Etapa 1: Mano de obra abundante y barata (1980-2010): China se convirtió en la fábrica del mundo. Millones de trabajadores rurales migraron a los centros industriales. Esto así, debido a que su ventaja comparativa se nutrió de: bajos salarios; disciplina laboral y un gran volumen de trabajadores.
Etapa 2: Mano de obra capacitada (2010-2025): El objetivo ya no fue producir barato, el objetivo pasó a ser producir mejor. Además, la infraestructura de soporte se fundamenta en el dominio de: robótica; telecomunicaciones; electrónica avanzada; inteligencia artificial; vehículos eléctricos; baterías y equipos de diagnóstico en las áreas de medicina, minería y metalurgia.
VI. LA APUESTA POR LA INVESTIGACIÓN Y EL DESARROLLO
Amigo lector, todo lo anterior demanda una estructura autosostenible, alimentada por la investigación e incremento en la productividad. En 2024 China destinó 3.61 billones de yuanes a I+D, aproximadamente el 2.68 % de su PIB. Además: su intensidad de I+D ya se aproxima al promedio de la OCDE. De ahí que China es el segundo mayor inversor mundial en investigación científica. Esta inversión explica gran parte de su liderazgo en: 5G; baterías; vehículos eléctricos; energía solar e inteligencia artificial.
NOTA 4: Lo extraordinario es que China ya no depende únicamente de las exportaciones, su nueva estrategia es fortalecer: el mercado interno; el consumo doméstico y la clase media. Cientos de millones de ciudadanos han abandonado la pobreza durante las últimas décadas y se han incorporado a una economía de consumo masivo. Esa transición constituye uno de los mayores cambios socioeconómicos de la historia contemporánea.
VII. LOS NUEVOS RETOS DEL GIGANTE ASIÁTICO
1. Envejecimiento poblacional: Menos jóvenes implica menos trabajadores.
2. Aumento de salarios: China ya no es un país de mano de obra barata.
3. Competencia tecnológica con Estados Unidos: Especialmente en: semiconductores; inteligencia artificial; computación cuántica, entre otros.
4. Necesidad de aumentar el consumo interno en equilibrio con su régimen de exportaciones. En otras palabras, fortalecer el surgimiento de la nueva clase media china.
El Banco Mundial ha advertido sobre la desaceleración de la productividad y la necesidad de nuevas reformas para sostener el crecimiento a largo plazo.
CONCLUSIÓN: China no llegó a la cima por accidente. Primero exportó estudiantes. Después importó conocimiento. Luego recuperó sus talentos. Más tarde transformó su fuerza laboral en una de las más productivas del planeta. Finalmente utilizó esa productividad para construir una gigantesca clase media consumidora. Sin embargo, la gran interrogante para las próximas décadas no es si China logró convertirse en una superpotencia tecnológica e industrial. De ahí que la verdadera pregunta es si podrá mantener ese liderazgo cuando la ventaja de la abundancia laboral desaparezca y la innovación se convierta en el principal motor del crecimiento.
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